Narra Anyelina:
Las siguientes horas que pasamos junto a los chicos tras haber estado separados durante un año fueron confusas. No podía creer que nos hubiésemos encontrado. No podía creer que eran famosos. Pero no famosos normales, eran los ídolos adolescentes del momento.
No lo había asimilado aún, a decir verdad. Como tampoco había asimilado que Zayn Malik, el famoso cantante de One Direction que estaba saliendo con mi amiga Camelia, había vuelto a mi vida de la nada de una forma bastante inesperada y me había pedido quedar.
No. Definitivamente aquello no iba a salir bien por una sencilla razón: nuestros caminos estaban muy separados ahora; los dos habíamos cogido dos direcciones diferentes. Y eso que su grupo se llamaba One Direction...qué sarcástico todo.
Estuve hablando con Camelia un rato. Trató de disculparse por estar con Zayn pero se lo impedí. No había nada de qué lamentarse, lo nuestro acabó aquel día tan horrible en el aeropuerto aunque ninguno de los dos quiso decirlo. Ella y Zayn podían salir perfectamente, sus carreras eran compatibles y sus personalidades aún más. Zayn y yo siempre solíamos discutir por algo.
Cuando volví a casa en un taxi pensé en lo que había ocurrido. Cris y Liam se habían dado un beso de película y mi amiga casi se desmaya. Normal, era Liam Payne, al que llevaba poco más de un año sin besar. Me alegré por ellos, pero no sabía si lo habían arreglado realmente porque Liam parecía bastante incómodo por el hecho, supuse, del trillón de paparazzis fuera del hotel.
Fue como misión imposible salir del hotel sin llamar la atención. Los flashes me cegaron momentáneamente y muchos periodistas me preguntaron de qué conocía a Camelia. La marea de gente se tragó a mis amigos y pedí un taxi antes de morir por las cámaras.
Recibí una mención en Twitter de Aliyah diciéndome que One Direction estaba por donde estaba yo y que tenía que conseguirle un autógrafo. Se lo pediría a Louis, era su favorito. Acto seguido vi algunas fotos de los chicos horas antes saludando a las fans fuera de hotel y una foto en la que Liam cogía a una rubia en brazos. Casi muero pero me di cuenta de que era Cris. Genial, eso no le gustaría. Al menos yo pude taparme antes de que me vieran perfectamente.
Me dijeron que Eleanor y Caroline llagarían en unos días para fin de año junto con Christina,la compañera de grupo de Camelia.
Siendo sincera conmigo misma, aún quería a aquel chico de Bradford, por eso no dije nada cuando me dijo que iría a recogerme al día siguiente. No pensé en que era famoso ni en que tenía novia porque me habló como me hablaba antes de todo aquello.
Llegué a casa y todos estaban durmiendo. Me metí en la litera inferior con cuidado para no despertar a Aliyah y me dormí.
Cuando abrí los ojos a causa del despertador eran las ocho de la mañana. Zayn me había enviado un mensaje en mitad de la noche para decirme a qué hora pasaría a buscarme.
Me vestí rápidamente tratando de ir lo mejor posible y me abrigué bastante.Ahí fuera hacían cinco grados bajo cero y la nieve era bastante espesa. Era precioso ver Nueva York así pero yo odiaba el frío. Quería mi soleada California.
Cogí su chaqueta de universidad y nada más bajar me di cuenta de que él ya estaba esperándome al otro lado de la calzada, con una moto negra y fumándose un cigarrillo. Tenía la cabeza agachada. Me recordó mucho al día en que me presentó a sus padres.
Seguía mirando al suelo a pesar de que yo ya lo había alcanzado.
-¿Qué estás haciendo?-le pregunté, frunciendo el ceño.
Zayn alzó los ojos. Olvidé esos ojos. Me concentré en no morir.
-¿Acaso quieres salir mañana en la portada de una revista?-susurró él, mirando hacia la derecha y luego a la izquierda.
-Estamos de vacaciones, son las ocho y media de la mañana, hace un frío de muerte, nadie se fijará en ti.
-Te sorprendería.
Le miré alzando una ceja. Flipado.
-Serás famoso pero ninguna fan está tan loca para ponerse a buscarte por todo Nueva York ahora mismo.
-Gracias por la aclaración, Señorita Realidad.
Le miré fijamente. Zayn sonrió levemente. Olvidé esa sonrisa...otra vez a intentar no morir. Desde que lo dejamos no había vuelto a sentir las mariposas esas estúpidas en el estómago.
-¿Por qué querías verme?
-Me debes algo-me miró fijamente.
No dije nada pero a los dos segundos me di cuenta de a qué se refería. Le tendí la chaqueta.
-Ahí la tienes. Otra vez.
-Gracias por cuidarla.
-De nada-dije encogiéndome de hombros y girándome para marcharme.
No podía creer que aquel era el chico que más deseaba en el mundo.No podía creer que estaba allí.
-Espera...
Me detuve y me giré hacia él.
-No cogiste mis llamadas.
-Cambié de móvil.
Zayn asintió, en silencio.
-¿Sabes? Lo de Camelia...
-Zayn, para-lo detuve-.No quiero oírlo, no importa.
-¿No te importa?
-Sabes a lo que me refiero.
Él suspiró. Me volvió a mirar fijamente y me tendió uno de los cascos de la moto.
-Sube.
-No voy a subir ahí arriba, Malik-me quejé.
Él se rió y se acercó a mí. Yo fruncí el ceño de nuevo. Zayn me colocó el casco con suavidad y cogió mi mano.
-Vamos a dar una vuelta.
-¿Ahora no tienes miedo de que te vean las fans esas tan guapas que tienes?-mi voz sonaba amortiguada por el casco.
-"Directioners"-me aclaró él-, ¿celosa?
-¿Yo? Pfft. Pareces estúpido. Me quedo.
-Vamos, demos una vuelta.
-Pídeselo a tus fans.
-Vuelves con los celos, ¿eh?-se rió de nuevo.
-Vale, no lo pareces, lo eres.
Él tiró de mí hacia la moto y se puso su casco. Se subió y me miró a la vez que me tendía la mano. Yo le ignoré y subí sola, conservando mi dignidad.
Sentí cómo se reía cuando me agarré a su cintura con fuerza. Maldito Malik.
Zayn cruzó las calles llenas de gente de Nueva York. Aquel día era noche buena y todo el mundo estaba en la calle para mi desgracia.
Zayn se metió por infinitos callejones hasta llegar al muelle. Salté de la moto y observé lo bonito que se veía todo desde allí. El río estaba lleno de barcos.
-Vamos-me dijo cuando dejó la moto aparcada.
Yo le seguí. Zayn se adentró en uno de los viejos edificios que se encontraban allí y subió las escaleras detrás de mí. Cuando llegué arriba, a la azotea, el sol de la mañana me calentó un poco. Pero aún así tirité .Las vistas eran preciosas y vi el gran puente que cruzaba el río y conectaba las dos partes de la ciudad.
-¿Cómo conoces esto?-le pregunté.
Él se situó a mi lado.
-Es una buena forma de escapar, supongo-dijo distraídamente.
-No creo que tu vida sea tan difícil como para querer escapar.
-No lo sabes realmente.
-Vamos, Zayn-alcé las cejas-, tienes todo lo que pides. No haces colas, compras todo, hacen lo que tú les pides...oh, sí, qué duro.
-Ves, no lo entiendes, Anyelina.
Parecía que le había molestado el comentario.
-No, porque no soy como tú ahora. Por eso no nos llegaremos a entender-susurré-.No sé porqué he venido, ni siquiera podemos ser amigos.
Zayn me miró, muy serio. Yo desvié la mirada.
-Empecemos de nuevo-dijo de pronto-.Desde el principio de todo.
-¿Qué quieres decir?
-Nunca hemos tenido un buen comienzo-me dijo-.Es hora de que eso cambie.
Iba a decirle algo pero él habló primero.
-Soy Zayn, encantado-me dijo mirándome de forma irresistible.
-Soy Anyelina y...creo que odio profundamente tu moto.
Zayn sonrió.
-Te haré cambiar de idea.
Las siguientes horas que pasamos junto a los chicos tras haber estado separados durante un año fueron confusas. No podía creer que nos hubiésemos encontrado. No podía creer que eran famosos. Pero no famosos normales, eran los ídolos adolescentes del momento.
No lo había asimilado aún, a decir verdad. Como tampoco había asimilado que Zayn Malik, el famoso cantante de One Direction que estaba saliendo con mi amiga Camelia, había vuelto a mi vida de la nada de una forma bastante inesperada y me había pedido quedar.
No. Definitivamente aquello no iba a salir bien por una sencilla razón: nuestros caminos estaban muy separados ahora; los dos habíamos cogido dos direcciones diferentes. Y eso que su grupo se llamaba One Direction...qué sarcástico todo.
Estuve hablando con Camelia un rato. Trató de disculparse por estar con Zayn pero se lo impedí. No había nada de qué lamentarse, lo nuestro acabó aquel día tan horrible en el aeropuerto aunque ninguno de los dos quiso decirlo. Ella y Zayn podían salir perfectamente, sus carreras eran compatibles y sus personalidades aún más. Zayn y yo siempre solíamos discutir por algo.
Cuando volví a casa en un taxi pensé en lo que había ocurrido. Cris y Liam se habían dado un beso de película y mi amiga casi se desmaya. Normal, era Liam Payne, al que llevaba poco más de un año sin besar. Me alegré por ellos, pero no sabía si lo habían arreglado realmente porque Liam parecía bastante incómodo por el hecho, supuse, del trillón de paparazzis fuera del hotel.
Fue como misión imposible salir del hotel sin llamar la atención. Los flashes me cegaron momentáneamente y muchos periodistas me preguntaron de qué conocía a Camelia. La marea de gente se tragó a mis amigos y pedí un taxi antes de morir por las cámaras.
Recibí una mención en Twitter de Aliyah diciéndome que One Direction estaba por donde estaba yo y que tenía que conseguirle un autógrafo. Se lo pediría a Louis, era su favorito. Acto seguido vi algunas fotos de los chicos horas antes saludando a las fans fuera de hotel y una foto en la que Liam cogía a una rubia en brazos. Casi muero pero me di cuenta de que era Cris. Genial, eso no le gustaría. Al menos yo pude taparme antes de que me vieran perfectamente.
Me dijeron que Eleanor y Caroline llagarían en unos días para fin de año junto con Christina,la compañera de grupo de Camelia.
Siendo sincera conmigo misma, aún quería a aquel chico de Bradford, por eso no dije nada cuando me dijo que iría a recogerme al día siguiente. No pensé en que era famoso ni en que tenía novia porque me habló como me hablaba antes de todo aquello.
Llegué a casa y todos estaban durmiendo. Me metí en la litera inferior con cuidado para no despertar a Aliyah y me dormí.
Cuando abrí los ojos a causa del despertador eran las ocho de la mañana. Zayn me había enviado un mensaje en mitad de la noche para decirme a qué hora pasaría a buscarme.
Me vestí rápidamente tratando de ir lo mejor posible y me abrigué bastante.Ahí fuera hacían cinco grados bajo cero y la nieve era bastante espesa. Era precioso ver Nueva York así pero yo odiaba el frío. Quería mi soleada California.
Cogí su chaqueta de universidad y nada más bajar me di cuenta de que él ya estaba esperándome al otro lado de la calzada, con una moto negra y fumándose un cigarrillo. Tenía la cabeza agachada. Me recordó mucho al día en que me presentó a sus padres.
Seguía mirando al suelo a pesar de que yo ya lo había alcanzado.
-¿Qué estás haciendo?-le pregunté, frunciendo el ceño.
Zayn alzó los ojos. Olvidé esos ojos. Me concentré en no morir.
-¿Acaso quieres salir mañana en la portada de una revista?-susurró él, mirando hacia la derecha y luego a la izquierda.
-Estamos de vacaciones, son las ocho y media de la mañana, hace un frío de muerte, nadie se fijará en ti.
-Te sorprendería.
Le miré alzando una ceja. Flipado.
-Serás famoso pero ninguna fan está tan loca para ponerse a buscarte por todo Nueva York ahora mismo.
-Gracias por la aclaración, Señorita Realidad.
Le miré fijamente. Zayn sonrió levemente. Olvidé esa sonrisa...otra vez a intentar no morir. Desde que lo dejamos no había vuelto a sentir las mariposas esas estúpidas en el estómago.
-¿Por qué querías verme?
-Me debes algo-me miró fijamente.
No dije nada pero a los dos segundos me di cuenta de a qué se refería. Le tendí la chaqueta.
-Ahí la tienes. Otra vez.
-Gracias por cuidarla.
-De nada-dije encogiéndome de hombros y girándome para marcharme.
No podía creer que aquel era el chico que más deseaba en el mundo.No podía creer que estaba allí.
-Espera...
Me detuve y me giré hacia él.
-No cogiste mis llamadas.
-Cambié de móvil.
Zayn asintió, en silencio.
-¿Sabes? Lo de Camelia...
-Zayn, para-lo detuve-.No quiero oírlo, no importa.
-¿No te importa?
-Sabes a lo que me refiero.
Él suspiró. Me volvió a mirar fijamente y me tendió uno de los cascos de la moto.
-Sube.
-No voy a subir ahí arriba, Malik-me quejé.
Él se rió y se acercó a mí. Yo fruncí el ceño de nuevo. Zayn me colocó el casco con suavidad y cogió mi mano.
-Vamos a dar una vuelta.
-¿Ahora no tienes miedo de que te vean las fans esas tan guapas que tienes?-mi voz sonaba amortiguada por el casco.
-"Directioners"-me aclaró él-, ¿celosa?
-¿Yo? Pfft. Pareces estúpido. Me quedo.
-Vamos, demos una vuelta.
-Pídeselo a tus fans.
-Vuelves con los celos, ¿eh?-se rió de nuevo.
-Vale, no lo pareces, lo eres.
Él tiró de mí hacia la moto y se puso su casco. Se subió y me miró a la vez que me tendía la mano. Yo le ignoré y subí sola, conservando mi dignidad.
Sentí cómo se reía cuando me agarré a su cintura con fuerza. Maldito Malik.
Zayn cruzó las calles llenas de gente de Nueva York. Aquel día era noche buena y todo el mundo estaba en la calle para mi desgracia.
Zayn se metió por infinitos callejones hasta llegar al muelle. Salté de la moto y observé lo bonito que se veía todo desde allí. El río estaba lleno de barcos.
-Vamos-me dijo cuando dejó la moto aparcada.
Yo le seguí. Zayn se adentró en uno de los viejos edificios que se encontraban allí y subió las escaleras detrás de mí. Cuando llegué arriba, a la azotea, el sol de la mañana me calentó un poco. Pero aún así tirité .Las vistas eran preciosas y vi el gran puente que cruzaba el río y conectaba las dos partes de la ciudad.
-¿Cómo conoces esto?-le pregunté.
Él se situó a mi lado.
-Es una buena forma de escapar, supongo-dijo distraídamente.
-No creo que tu vida sea tan difícil como para querer escapar.
-No lo sabes realmente.
-Vamos, Zayn-alcé las cejas-, tienes todo lo que pides. No haces colas, compras todo, hacen lo que tú les pides...oh, sí, qué duro.
-Ves, no lo entiendes, Anyelina.
Parecía que le había molestado el comentario.
-No, porque no soy como tú ahora. Por eso no nos llegaremos a entender-susurré-.No sé porqué he venido, ni siquiera podemos ser amigos.
Zayn me miró, muy serio. Yo desvié la mirada.
-Empecemos de nuevo-dijo de pronto-.Desde el principio de todo.
-¿Qué quieres decir?
-Nunca hemos tenido un buen comienzo-me dijo-.Es hora de que eso cambie.
Iba a decirle algo pero él habló primero.
-Soy Zayn, encantado-me dijo mirándome de forma irresistible.
-Soy Anyelina y...creo que odio profundamente tu moto.
Zayn sonrió.
-Te haré cambiar de idea.
