miércoles, 18 de julio de 2012

El chocolate es lo mejor para curar las penas


Narra Cristina: 
Tras ver el precioso tatuaje que tenía mi more me dieron ganas de hacerme uno, pero después de ver como lo estaba pasando Anyi pasé.
Tras vestirse ella con algo adecuado para hacer las pruebas de animadora partimos hacia el gimnasio, que es donde se harían, al llegar vi como Marta esperaba en la puerta impaciente a que todos los participantes llegaran. Cuando me vio corrió hacia mí.
-Dios Cris, ¿dónde andabas?
-Esperando a que mi amiga se vistiera para venir.
Marta dirigió una mirada fugaz a Anyi para seguidamente volver su mirada hacia mí.
-Por lo menos ya estáis aquí, vamos.
Entró dentro y nosotras la seguimos sin mayor dilación, el gimnasio estaba lleno de chicas esperando a ser animadoras, 
pero de las cuales solo 10 pasarían y esperaba que mi more fuera una de ellas. Mientras Anyi se colocaba en la fila de participantes yo me fui a las gradas para poder verlo bien, a lo lejos pude ver a Andrea acompañada de Logan. Pasé de cortarles el rollo y me senté donde me encontraba. Las pruebas comenzaron y la cosa se puso interesante, ¿sería mi querida esposa capaz de ganar a esas tías? pronto lo comprobaríamos, mientras miraba a las chicas una persona me rodeó con sus brazos, miré y era Erik. 
-Hola preciosa.
-Ey, hola.
-¿Anyelina va a participar?
-Sip.
-Esperemos que pase.
-Seguro que lo hace.
Pasamos toda la prueba en silencio y cuando le tocó el turno a mi esposa me puse más nerviosa de lo que estaba, lo que no me esperaba es que todos los jueces le diesen una puntuación perfecta. Salté las gradas y corrí hacia ella, la abracé y comenzamos a llorar como niñas pequeñas.
-Moreee, ¡lo he conseguiidoo!
-Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.
Al poco se acercó Andrea con Logan, le dieron la enhorabuena y se fueron de la mano, Anyi les miró con una expresión de tristeza y 
se fue sin decir nada dejándome con Erik allí. 
-¿Qué la pasa?- preguntó preocupado.
-Que la va a pasar.... Zayn.
-Tú tendrías que estar también así, pero no lo estás.
-Eso intento parecer, pero en realidad me muero por dentro.
Eché a caminar dejandole allí con la palabra, seguí andando por todo el campus viendo como las hojas de los árboles caían lentamente delante mía. Miré al cielo, tenía pinta de que iba a llover, como lo estarían haciendo los ojos de Anyi y lo que harían los míos dentro de poco, todo me recordaba a él y por lo visto no era a la única a la que le pasaba. Tenía ganas de irme de esa universidad y coger un avión que me llevara a donde estaba mi hombre, no aguantaba estar sin él.
Giré sobre mis pasos y vi detrás mía a Luke, comenzaron a brotar lágrimas de mis ojos y corrí a abrazarle.
-Cris, tranquila.
-No pu-puedo olvidarme dee eeeelll- sollozaba cada vez más.
El chico me cogió en brazos y me llevó a su residencia, me tumbó en su cama pero no intentó propasarse conmigo, al revés, solo me abrazaba para que me tranquilizara y me durmiera, tras unos pocos minutos lo consiguió, me quedé dormida, pero solo durante unos pocos minutos.
En mis sueños aparecía Liam junto a mí, disfrutando de una casa en la playa y con tres niños parecidos a nosotros.... me desperté y comprobé donde me encontraba, no era mi habitación de España, ni la de Inglaterra ni la de mi residencia, no me acordaba hasta que no vi a Luke entrando en ella con un tazón de chocolate de la cafetería.
-Toma, ten cuidado, está caliente- me lo tendió con suavidad.
-Gracias, eres un amor- le sonreí.
Se sentó a mi lado y sopló su tazón, le miré detenidamente y desvié la mirada cuando el se pispó de que le miraba.
-Luke, ¿crees que algún dia podré olvidarme de Liam?
-No lo creo, estoy seguro.
-Siempre te muestras tan convencido, ojalá yo tambien tuviera esa confianza.
-Primero confía en ti misma, solo tienes que hacer eso.
Le sonreí y seguí soplando mi tazón, tras varios minutos en los cuales bebimos nuestro chocolate y contamos chistes llegó el momento de volver a mi habitación, había molestado demasiado a Luke y Andrea y Anyi estarían preocupadas.
Al llegar a esta Marta me abordó en preguntas sobre Anyelina.
-Tu amiga es muy buena gimnasta, ¿en Inglaterra estaba en algún club de gimnasia?
-Qué va.
-Has echo bien en traerla, la necesitabamos urgentemente.
-Me alegro-esbocé una sonrisa- ahora si no te importa me gustaría dormir, me muero de sueño.
-¿Te vas a ir a dormir sin cenar?
-Si, no estoy de humor.
-Ok, si pasa algo avísame.
Salió de la habitación y cerró la puerta con delicadeza para dejarme dormir.

sábado, 14 de julio de 2012

ZAYN.

Narra Anyelina:
Pensar en Zayn me estaba pasando factura. No tenía hambre ni ganas de dormir ni mierdas de esas. Solo quería volver a verle. Sí, era un comportamiento infantil, pero era lo que realmente deseaba.
Tras mi cagada en la cafetería con el chico ciego busqué a las demás. Solo encontré a Andrea y juntas nos dirigimos a buscar a Cris puesto que se acercaba la hora de la cena. No la encontramos por el campus, preguntamos a los tíos deportistas y Logan sugirió que la buscáramos en su habitación. Le había pedido a Andrea que cenaran juntos para seguir contándose lo que habían hecho ese verano tras despedirse en Barcelona.Así que yo necesitaba a Cris para no quedarme sola en plan "me auto-margino".
Cuando llegamos a su habitación flipamos un rato al encontrarla morreando a Erik. Qué rara se había vuelto nuestra vida.
Cuando salieron de la habitación a los dos minutos y tras despedirse de él no le pregunté nada porque tal vez no querría hablar de ello.
Estuve toda la cena callada como una tumba, pinchando un ravioli como si él tuviese la culpa de la ausencia de Zayn. Cris se entretuvo mirando una cuchara toda la noche a la vez que suspiraba. Porque todo, todo...nos recordaba a ellos.
Al volver a la residencia pasé por el gran tablón de anuncios y me quedé observando la prueba de animadoras que anunciaban para el día siguiente. Cris me había contado que su compañera de cuarto, Marta, era la chica con la que choqué y que no era tan mala como me había parecido. Mi amiga me animó a presentarme pero pasé del tema. No había ganas de nada.
Nos fuimos a dormir con los ánimos bajo tierra, como si Los Ángeles fuesen una mierda total.
A la mañana siguiente mi pesimismo seguía siendo palpable en el ambiente. Incluso Andrea acabó de los nervios. No me daba la gana hacer nada. Faltaba un día para empezar las clases y me daba igual.
Mientras Andrea se iba a hacer ejercicio por la playa yo decidí darme una ducha.
-¿Estás visible, more mío?-oí que me gritaba Cris al otro lado de la puerta.
Estaba en ropa interior así que no me importaba mucho que entrara a curiosear por el baño.
-Sí, pasa-la invité.
Cris abrió la puerta despacio y asomó su rubia cabeza por el hueco.
-Te he conseguido una prueba para animadora en media hora preciosa, así que ya puedes bordarlo-me anunció como si tal cosa.
Me giré hacia ella con la crema corporal en la mano, alzando una ceja.
-Flipas, ¿no?-murmuré.
-No, tú flipas. Date prisa.
-Cris, no estoy preparada...deberías haberme avisado antes.
Cris suspiró y puso los ojos en blanco.
-Anye, lo harás bien, estoy segura-me miró a los ojos-.Una distracción es lo que más necesitas ahora mismo.
Inspiré y espiré durante unos segundos. Tenía razón, además, Cris solo intentaba ayudarme. Y lo de ser animadora sonaba genial.
-Vale, ya voy-me puse de puntillas para dejar la crema en la estantería de cristal que estaba al lado de la ducha.
-Me gusta tu culoooo-dijo Cris guiñándome el ojo.
-Lo sé.
-E-e...espera...-su voz sonó rara.
Yo opté finalmente por subirme a un taburete que había a mis pies. Como Cris no hablaba giré mi cabeza hacia ella.
-¿Qué?
-No jodas-Cris me miraba la cintura, justo por encima de mi trasero.
-No jodas, no-me-jodas...
-¿Qué? ¿Qué? ¿Tengo algo raro?-me miré por detrás, tratando de no caerme.
-¿Cuándo mierdas te hiciste eso?-los ojos marrones de Cris parecían querer salir de sus cuencas. Tenía cara de What The Fuck pero seguía siendo endiabladamente guapa.
Me di cuenta de que se refería al tatuaje que adornaba aquella parte de mi cuerpo: unas letras en árabe. Tragué saliva, me había olvidado de aquello misteriosamente.
-Ah, esto...bah, es de hace mucho.
-¿Bah? ¿Me estás diciendo "Bah"?-Cris comenzó a dar vueltas por todo el baño-. ¡Soy tu mejor amiga y no me cuentas que tienes un jodido tatuaje!
-Tranquila...hasta yo lo había olvidado-me bajé del taburete de un salto y me puse el albornoz, ocultando el tatuaje de los ojos de Cris.
-No me lo creo...flipo contigo, ¡flipo!
-Dejémoslo...
-Peeeeeeero, ¿eres consciente de lo que llevas ahíiiiiiiiii?-gritó ella como si fuese el fin del mundo. La verdad era que tenía razón.
Salí del baño como si nada y me senté sobre la cama, pensando en qué debería ponerme exactamente para la prueba. Cris me siguió y se plantó frente a mí. No estaba dispuesta a dejarlo pasar. Alcé los ojos hacia ella.
-Dime.
-¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué?
Suspiré. No me apetecía recordarlo, pero hice un esfuerzo igualmente.
-Este verano, en España...
-¿Mientras estaban los chicos y yo allí?
-Sí.
Cris abrió la boca un segundo.
-Pero, ¿por qué?
Yo no dije nada. Había sido una decisión mutua...entre Zayn y yo. Nadie más. Ni siquiera nos lo habíamos tomado tan en serio. Estaba claro que hacerse un tatuaje era algo que debería pensarse porque era para toda la vida pero... ¿Acaso no era joven? ¿No tenía que hacer cosas estúpidas de las cuales luego me arrepentiría pero que las volvería a hacer igualmente?
-Porque me entró el venazo.
-No me engañes...te puede entrar el venazo de muchas cosas y hacerse un tatuaje no es una de ellas. ¿Cómo te lo hiciste?
-En una tienda...deja ya el interrogatorio, no eres mi madre.
-No, y también apuesto mi fortuna que tu madre no lo sabe.
Fruncí el ceño.
-No.
-Pues ala, cuéntaselo todo a tu esposa.
Sonreí y sacudí la cabeza.
-Fue con Zayn, Cris. Imagínate el resto.
Ella lanzó una exclamación ahogada y se sentó junto a mí con cara de romántica perdida.
-Oooooooh que bonito...enséñamelo otra vez.
Puse los ojos en blanco y me quité el albornoz, dándole la espalda. Cris pasó una mano por el tatuaje, flipando.
-¿Qué pone?
-"Zayn" en árabe.
-Joder qué romántico, leches...No puedo imaginarme la cara de Zayn cuando lo vio.
-Bueno...digamos que él también tiene uno...
-¿QUÉ? ¿Por qué no me entero de nada?
-Él se lo hizo primero.
-¿Y qué se puso y dónde?
-"Anyelina" en el interior del brazo.
-Dios...y yo sin enterarme de nada...aunque es precioso, te queda sexy.
-Gracias...pero no quiero volver a verlo-me levanté de la cama con decisión-.Al tatuaje, digo.
-Ah, ya, ya...
-¿Qué se supone que debo ponerme para la prueba?-le pregunté cambiando de tema y revolviendo los cajones. Andrea me mataría al ver el desastre que estaba montando.
-Cualquier cosa, date prisita.
Pillé unos pantalones cortos de deporte y una camiseta que me dejaba la tripa al descubierto. Decidí dejarme el pelo suelto para disimular un poco mis errores con una sacudida de cabeza. Es lo que aprende uno de las clases de Israel.

sábado, 7 de julio de 2012

Narra Cris:
Pasé la mayoría del tiempo de vuelo durmiendo, soy una chica a la que le gusta descansar muy bien y dormir mucho. Al despertarme empecé a discutir con Anyi sobre Mcfly y cuando llegamos a Los Angeles miré el paisaje de alrededor, había muchas palmeras y cosas vistosas, pero se notaba que ese no era mi lugar.
Durante la travesía a la universidad no pude evitar pensar en todo lo que me había pasado el año pasado y lo que me podría ocurrir en este puesto que estaban Luke y Erik allí.
Ya allí cogimos las carreras que haríamos y las asignaturas que cursaríamos, con Anyi solo tenía Francés y con Brianda unas cuantas mas ya que se complementan nuestras carreras. Nada mas elegirlas fuimos a nuestra residencia a dejar las maletas para luego investigar el campus. Mi habitación estaba cerca de la de Anyi y Andrea, y la compartía con una chica que no sabía quien era, pero por lo que veía era muy pulcra y organizada, lo agradecí enormemente.
Comencé a organizar y a ordenar mi maleta antes de que vinieran las chicas a recogerme y para cuando lo hicieron ya lo tenía todo perfectamente colocado. Me cambié de ropa y salí con las chicas, antes de que vinieran los chicos me tenia que tirar a alguno, asique tenia que aprovechar las 24h que tenía de libertad. 
Mientras caminábamos Anyi se chocó con una chica que vestía de animadora, era castaña con mechas rubitas y ojos marrones verdosos, era muy guapa y tenía a muchos chicos detrás.
-¿Quieres mirar por dónde vas hija mía?-dijo la animadora.
-Aplícate el cuento-contestó Anyi.
La chica le dirigió una mirada asesina a mi more pero el chico que estaba con ella la agarró y la obligó a alejarse de ahí. 
Nada mas sentarme en las gradas millones de chicos vinieron ami, mmm me empezaba a gustar este país.
-Que guapa eres.
-¿Como te llamas?
-¿De donde eres?
-¿Tienes novio?
-¿Quieres salir conmigo en una cita?
-¿Me das tu número de teléfono?
-¿En que residencia estás?
Tantas preguntas de esos chicos me agobiaban asique respondí a todo tranquilamente, tenía que hacerme la interesante.
-Me llamo Cristina, soy de España y no, no tengo novio ahora mismo, no me importaría tener una cita contigo si me invitaras a algún ligar caro, mi numero es secreto por ahora, y estoy en la residencia Strawberry.
Los chicos cada vez me hacían mas preguntas y no podía aguantar mucho tiempo mas con esos pesados, si todos los tíos de esta universidad eran así mejor seria que pasara de ellos, prefiero a Erik y a Luke.
Me despedí de ellos e intenté volver con mis amigas, pero habían desaparecido, las busqué y encontré a Andrea hablando con Logan, asique la dejé tranquila, y de Anyi no había ni rastro. Al estar sola volví hacia la residencia a descansar, y cuando entré en mi habitación me encontré con la animadora de antes, creo que se llamaba Marta.
Me saludó con una sonrisa y siguió desempacando sus objetos de la maleta, yo mientras me dediqué a mirar el horario que tendría de ahora en adelante, cuando terminó de deshacer la maleta se dio la vuelta y me miró detenidamente para seguidamente hablarme.
-Antes nos vimos, pero no me presenté debidamente, soy Marta.
-Hola, soy Cristina, encantada.
-Lo mismo digo, siento haberme comportado así antes, pero esque una chica intentó quitarme el liderazgo de animadora que tengo yo.
-Oh, pues....vaya.
-No dejaré que ninguna me lo quite, me costó mucho conseguirlo.
Nada mas decir eso se agitó el pelo y abrió la puerta del armario, su parte de el estaba lleno de uniformes de animadora, ¿esta chica no tiene mas ropa? miró que estaban todos en perfecto estado, se despidió de mi y salió de la habitación.
Mientras tanto llamé a Brianda y a Israel, que desde que habíamos llegado a la universidad no les había visto, Israel no me cogió el teléfono y Brianda me contestó con un simple estoy ocupada.
Como en ese momento estaba sola me fui a dar una vuelta por el campus para no perderme al dia siguiente, mientras caminaba me llegó un mensaje de Luke contandome que había cogido un avion hoy y que ya había llegado a Los Angeles, que en breves momentos estaría en el campus y que le gustaría verme. Aún recuerdo cuando se me declaró ese día, en el McDonalds, cuando yo no me lo esperaba ni de lejos. Desde que me lo dijo me había comportado extraña con él, aunque no sabía porque, como si yo no quisiera abrirme a nuevos amores, como si el único hombre en mi vida tuviera que ser Liam, y si no era el mi corazón no se abriría de nuevo, solo lo podía abrir el y solamente él. Salí del campus hasta la parada de los taxis para esperarle, le esperé durante unos cuantos minutos pero no apareció, y tras comenzar la marcha apareció un taxi. Paró enfrente mio y se abrió la puerta de atrás, dejandome ver al chico que se me declaró hacía un par de meses. Le saludé y le di un abrazo, el me correspondió igual pero salvo por una cosa, añadiendo un beso. Me aparté de el y eché a andar sin esperar a que cogiera sus maletas del coche, el chico despues de cogerlas echó a correr para alcanzarme, no le costó mucho ya que iba despacio. Caminamos muy despacio haciendo de ese camino un paseo muy agradable y hablando de nuestras carreras en la universidad, el haría la de Historia ya que le fascinaba esa asignatura y yo le conté que haría la de Criminología, porque queria ser detective profesional gracias a la serie Veronica Mars. Llegamos a la universidad en poco rato y le enseñé como era el campus y la residencia en la que viviría a partir de ahora. El campus le encantó, pero la residencia no tanto ya que las personas podían entrar en las habitaciones como Pedro por su casa y no molaba nada.
-Cris, muchas gracias por acompañarme en este rato.
-Tu tranqui, necesitabas ayuda y yo no tenía que hacer nada ahora mismo.
-Siempre me ayudas en todo, por eso me gustas tanto.
-Luke, deja de decir eso, ya sabes que yo no siento lo mismo y no te quiero hacer daño.
-Lo se, pero no puedo reprimir mis sentimientos.
Me despedí de el para que pudiera instalarse tranquilamente en su habitación y nada mas empezar a andar alguien me llamó por el pasillo.
-¡Cris!
-¿Erik?
Se aproximó a mi y me abrazó con fuerza, le devolví el abrazo y me separé de el.
-Pensaba que venias mañana, ¿como es que has llegado antes?
-Mañana empiezan las clases y no me quiero perder nada.
-Haces bien, ¿estas en esta residencia?
-Si, ¿tu en cual estas?
-En la residencia Strawberry, está un poco lejos de aquí, pero da igual.
-¿Quieres que te acompañe?
Como siempre estaba tan caballeroso, me gustaría que todos los hombres lo fueran.
-Naa, no hace falta, me pongo la música y llego en un tris.
-Ami no me importa y quiero hablar contigo.
-Oks, se que es difícil llevarte la contraria.
Andamos un largo rato en silencio hasta mi residencia, y cuando llegamos a la puerta de mi habitación comenzó a hablar.
-¿Estás bien?
-Si, ¿por?
-Por lo que pasó con Liam.
Una punzada me dio en el pecho al escuchar su nombre.
-Estoy muy bien.
-Cris, se que mientes, si necesitas llorar sabes que estoy aquí.
-Gracias, pero no lo necesito.
Mientras lo decía los ojos se me llenaron de lágrimas, me acerqué al pecho de Erik y hundí mi cara en el. Erik me abrazó con fuerza y me besó la cabeza mientras me acariciaba lentamente, tras un rato así me cogió en brazos y me llevó a mi habitación. Me dejó encima de la cama y el se sentó a mi lado.
-Gracias Erik.
-No hay de que.
Le miré detenidamente y vi que había cambiado en algo, estaba mucho más guapo y atractivo, me atraía mucho más que antes, asique me aproximé a el, le cogí del cuello y le besé. 
Erik se apartó al poco, me miró e hizo lo mismo que hice yo, necesitaba besarlo desesperadamente, el me atraía mucho y no sabía porque, le besé con desesperación y le empecé a quitar la chaqueta deportiva que llevaba, el hizo lo mismo conmigo y sin darme cuenta la puerta de la habitación se abrió dejando que pasaran dentro Anyi y Andrea, nos miraron durante un segundo, pidieron perdón y se fueron cerrando la puerta.

miércoles, 4 de julio de 2012

''Tan lejos,tan cerca''.

Narra Anyelina:
Cuando la melodía de Nowhere Left To Run se expandió por el coche y llegó a mis oídos, mi corazón se encogió de nuevo. Tal vez fue mi imaginación pero era como si Zayn estuviera llorando en ese instante, como si Liam también lo estuviese haciendo y como si cada vez que el coche avanzaba un centímetro más hacia nuestra ciudad el avión avanzaba un kilómetro en sentido contrario.
No me dio miedo llorar delante de Cris, sorprendentemente no me resultó incómodo. Tampoco quise pensar en lo que se le estaría pasando por la cabeza a Zayn o en si nos volveríamos a ver algún día. Aquella espera, fuese cuando fuese, nos mataría. Me mataría.
Cris dio un frenazo involuntariamente cuando un memo se metió por delante de ella en una rotonda al llegar a la ciudad. Por culpa de la fuerte lluvia no se podía ver muy bien. Cris estampó la palma de la mano contra el claxon y resopló.
-Mira a ver si viene alguien "porfa", que voy a aparcar-me pidió escondiéndose el pelo detrás de la oreja.
Me giré.
-Puedes-susurré. Mis ojos se fijaron en una chaqueta gris que descansaba en los asientos del final.
Cuando Cris paró el coche y aparcó me quité el cinturón y me colé entre el espacio de los asientos hasta llegar atrás.
-¿Qué haces?
-¡Au!-mi cabeza se dio contra el techo del coche cuando conseguí alcanzar la chaqueta de universidad gris. Sí, la que vi el primer día de clase. La inolvidable chaqueta de Zayn.
Volví al asiento delantero junto a Cris y le enseñé la chaqueta.
-La olvidó-murmuré sin apartar la vista de la chaqueta.
-No, no la olvidó-replicó Cris-.Es su chaqueta favorita, nunca la olvidaría.
Tras agradecerle el haberme traído le dije:
-¿Crees que nos recuperaremos de esto?
-No lo creo, estoy segura de ello.
Suspiré y bajé del coche. Saqué mi pequeña maleta del maletero y entré en casa antes de resfriarme. Cuando llegué mi madre me abrazó afusivamente. Traté de corresponder a su abrazo de la misma forma.
Ella intuyó que tenía muchas ganas de estar sola así que me dejó descansar en mi habitación. Pero yo no tenía sueño y ni siquiera había dormido nada el día anterior. Solo me senté en el suelo junto a mi cama, con la chaqueta de Zayn sobre los hombros como me la solía poner él, perdida en mis pensamientos. Odiaba ser tan jodidamente débil. Yo no era débil.
No sé cuántas horas estuve en esa posición. Ni si había oscurecido o no. Lo único que sabía era que lo echaba de menos terriblemente. Los ojos no se me cerraron ni a las tres de la mañana. Mi móvil vibró. Me llevé una mano al pantalón vaquero corto y lo saqué con lentitud. Un nombre iluminaba la pantalla: Zayn. No tuve tiempo de reaccionar porque me di cuenta de que era un mensaje. Presioné la tecla de "abrir" automáticamente con un nudo en la garganta.
"How is it going? Miss you so bad..."
Tan simple pero cargado de sentimiento.
No me quedaban lágrimas ya y lo único que podía hacer era responderle lo antes posible. En Londres también eran las tres de la mañana.
"I Can't sleep. Love you, Zayn."
Suspiré una vez más. Tan lejos, tan cerca a la vez. Él no tardó mucho en contestar.
"And I love you. Try to sleep, babe."
Tenía unas terribles ganas llorar pero me aguanté. Se me haría extraño no volver a besarlo, no hablar cada día...y sería muy duro tratar de olvidarlo. Subí a la cama, cerré los ojos y traté de hacer lo que él me había dicho.

Los próximos días mi madre se ocupó en dejarme la mente tan ocupada que apenas me dio tiempo para pensar en Zayn y los demás. Teníamos que ir a todos los lados para hacer el papeleo del viaje, los libros y blablabla. Solo pude acordarme de ellos cuando recibí algunos mensajes suyos. Harry fue el primero en mandarme un sms diciendo:"¡Buena suerte en EE.UU! Ven pronto o iré a buscarte yo :)". Louis me mandó otro a los tres minutos:"Wohooo! Una cosa, ¿has visto tú mis zanahorias??... ¡Os echamos de menos!:S". Eleanor me llamó a casa pero no estaba, así que también me mandó un sms deseándome un buen viaje a Estados Unidos y diciéndome que me hiciera Twitter para no perder el contacto. Niall me envió un sms con un "vuelve prontoooo" y a Liam se lo envié yo el día de su cumpleaños. Supuse que Cris lo estaría pasado fatal. Decidí llamarla. Quedamos casi todos los días para comprar ropa junto con Andrea, Israel y Brianda que también iban a California por una beca que recibieron. Cris me contó que Luke y ella se habían hecho muy amigos y que de casualidad se iba de viaje a EE.UU...Y Eric y su hermana Clara ya vivían allí así que íbamos a encontrarnos a muuuucha gente. Menos a los chicos...
El tiempo pasaba muy lento. Quería borrar los últimos tres meses de un plumazo y empezar de nuevo. Mi madre me compró un iPhone como regalo de despedida (lloró como una mártir el día de irme) así que cambié de número de teléfono. Estaría un año fuera. Le prometí a mi madre que estaría bien y que en vacaciones no saldría de la casa de mis primas en Nueva York.
Cuando llegué al aeropuerto, a principios de octubre, me encontré con Cris, Andrea, Brianda e Israel esperándome junto a sus respectivas familias. Menos la familia de Cris, que estaba en Londres y ella iría a visitarlos en las vacaciones de navidad. No veía a mis amigos desde antes de la ferias, cuando fuimos de compras, porque yo no me encontraba con ganas de fiesta.
Los saludé de lejos con una sonrisa.
-Anyi, ¿vas a buscar a Zayn?-me preguntó mi primo tirándome del vestido blanco.
Callé y le sonreí débilmente mientras negaba con la cabeza.
-Alex, Anyi se va a estudiar a Estados Unidos, despídete...-susurró mi tía agachándose.
Puse mi mejilla a su altura para que me dira un beso y le sonreí cuando puso cara de pena.
-Volveré-le prometí.
Alex me devolvió la sonrisa y agitó su mano en el aire cuando me marché hacia la terminal 4 del aeropuerto de Madrid acompañada de mis amigos.
-California here we come!!!!-gritó Cris haciendo que todo el mundo se girara hacia nosotros.
Quise reírme con aquello pero no lo hice. Cris me pasó el brazo por los hombros.
-¿Cómo estás?
-No tan bien como tú, pero bien.
-¿Empezamos de cero a partir de ya?
-¿Qué quieres decir?-le pregunté mientras observaba cómo Isra le ponía una pegatina amarilla a Andrea sin que se diera cuenta en la espalda.
-Ya sabes, olvidarlo todo en cuanto pongamos un pie en el avión.
-Yo ya lo he olvidado, Cris.
-Me jode verte así sin sonreír...en cuanto lleguemos allí voy a buscarte a un guaperas.
-Déjalo, estoy bien. De verdad.
Me miró, desconfiada.
-Nos tienes a nosotras-intervino Andrea pegándole una colleja a Isra y quitándose el papel de la espalda.
-Eso, aquí estamos todos para volvernos locos contigo de fiesta por... ¡CALIFORNIAAAAAAA!-Israel salió corriendo delante de nosotras hacia la puerta de embarque.
-¡Locooo esperaaaa!-Brianda corrió tras él.
-¡Eeeeeeh esperaaaad!-Andrea tiró de su mini-maleta.
Cris cogió mi mano de pronto.
-Vamos-tiró de mí riéndose y corrimos como niñas.
Había que empezar de nuevo. Pero a lo grande.

El vuelo fue larguísimo. ¿Once horas, doce? Ni idea, pasé del tema durante todo el vuelo. Los aviones me daban miedo y quise distraerme. Me puse a escuchar música, leí "Lovely Bones" pero Isra me lo quitó de un manotazo diciendo "deja de leer libros de niñas violadas y asesinadas, no seas siniestra" y poniéndome en las manos "Los juegos del hambre" con una sonrisa de oreja a oreja. Leí el resumen y me pareció bastante interesante. Estuve leyendo como dos horas y después traté de ver la peli aburrida que pusieron. Dormí, leí, no quise probar la comida, discutí con Cris porque no me dejaba tranquila hablándome de McFly...en fin, el vuelo más largo del mundo.
Cuando llegamos al aeropuerto de Los Ángeles, me dolía la cabeza y seguía teniendo sueño así que no hablé hasta que llegamos a la universidad.Solo coincidiría en Alemán y en Francés con Andrea, con Brianda en nada por desgracia, con Cris en Francés al igual que con Andrea.
Yo iba a hacer la carrera de periodismo, Andrea haría filología hispánica, Israel iba a una universidad cercana, una de arte puesto que iba a ser actor o director de cine. Brianda estaba en otro campus pero en nuestra misma universidad y había elegido medicina. Cris, estudiaría criminología.
Cuando llegamos al campus fuimos a nuestras habitaciones cargadas de maletas como si nos fuésemos a quedar unos diez años allí.
Agradecí compartir habitación con Andrea, la de Cris estaba muy pegada a la nuestra y la de Brianda estaba al otro lado del nuestro campus. Israel se había cogido un taxi para irse a su uni y prometió venirnos a ver al día siguiente que era domingo.
Dejé mis maletas y me tiré sobre la cama. Andrea me miró, alzando una ceja.
-¿Qué?-le pregunté.
-¿Vas a pasar todo el curso con esa actitud de paso de todo?
-Es que paso de todo.
-Vamos afuera a tomar un helado, el tiempo es genial...estamos en Los Ángeles.
-Ve tú, yo tengo sueño.
Andrea me cogió del brazo y tiró de mí.
-Te obligo-me puso en pie.
Yo me deshice de su brazo y me quejé un rato pero después a regañadientes decidí dar una vuelta con ella. Me puse las Ray-Ban negras y los cascos con la música a tope mientras íbamos a buscar a Cris.
Cris se había puesto unos pantalones cortos con una blusa azul eléctrico que le sentaba de maravilla.
-Voy a ligar con todos.
-¿Ya? Pero si pasado mañana empiezan las clases, espera un poco-le dijo Andrea.
-Bah, es que no sabéis quién viene a estudiar aquí que llega mañana...
-¿Quién?
-Luc.
-¿Luc?
-Luc.
-¿Luc?
-Que sí, Luc.
-¿Luuuuc?
-Sí, Luc, ¿nunca habéis oído ese nombre o qué?-las corté yo de mala leche.
-Calm down, chill out señorita borde-dijo Cris.
La miré mal un momento y sin querer me choqué contra una chica que venía de frente.
-¿Quieres mirar por dónde vas hija mía?
-Aplícate el cuento-le dije yo,alzando las cejas.
Ella me dirigió una mirada asesina. Me di cuenta de que llevaba en la mano un uniforme de animadora amarillo y negro.
-Marta, vamos-le dijo el chico que estaba a su lado cogiéndola de la mano.
La tal Marta me volvió a mirar de arriba a abajo y con una sonrisa forzada se fue.
En fin...
Salimos fuera y fuimos a donde todos los chicos americanos jugaban al fútbol...americano. Como diez chicos comenzaron a rodear a Cris y a hacerle preguntas cuando ella se sentó en las gradas a mirarles jugar junto a nosotras. Yo les ignoré o traté de mandarles a la mierda educadamente..."Tú no eres él, ni tú, ni tú", pensé. Uno de ellos convenció a Andrea para jugar con él. Ella se negó pero luego para que el pesado ese la dejase en paz aceptó. La vi darle un patadón al balón ovalado que atravesó el campo en dirección al público y aterrizó en la cabeza de un chico que estaba sentado leyendo un libro.
El chico flipó en colores y se llevó la mano a la cabeza. Andrea se mordió el labio y corrió hacia él para saber si estaba bien.
-¡Lo siento!-le dijo cuando llegó.
-No pasa na... ¿Andrea?
-¿Logan? ¿Lerman? ¿Qué...?
-Wow, ¿tienes tendencia a darme golpes con los balones?-rió él.
-No, no, yo...lo siento. Me alegro de verte y eso...supongo.
Andrea parecía querer sonreír como una estúpida pero se reprimía.
-¿Supones?
-Sí.
-Qué dura eres conmigo. Yo te echaba de menos, aquí las chicas no tienen mucho cerebro y no puedo hablar con ellas.
-Ya...bueno, aquí estoy.
-Sí...estás aquí-se metió las manos en los bolsillos-,y yo también...qué raro.
-Lo sé, ¿qué vas a hacer?
-Invitarte al cine.
-No, ¿qué carrera vas a hacer?
-Ah, eso...-él se sonrojó-filología inglesa.
-Yo hispánica.
-Mola, me gusta.
Y luego se pusieron a hablar de más cosas como si fueran amigos de infancia que se habían vuelto a reencontrar. Qué monos.
Yo dejé a Cris con los deportistas y me fui a la cafetería a escuchar música. Era increíble que estuviésemos en Los Ángeles y yo no me lo estuviera pasando bien. Era una estúpida por seguir pensando en lo mismo, pero así estaba el panorama.
-Perdona, ¿sabes dónde está el baño?-me preguntó la voz de un chico.
Yo no alcé los ojos. Me sonaba a uno de los memos deportistas de antes así que contesté con tirantez sin mirarle. Y era evidente dónde estaba el baño, lo ponía un cartel enorme. Menuda excusa más estúpida para ligar.
-Está ahí en frente.
-Ya, bueno, es que no lo veo.
Suspiré largamente. ¿De verdad se podía ser más imbécil?
-Pues tienes un problema.
-Lo sé, por eso te lo preguntaba-susurró.
Alcé la vista hacia él para insultarle pero me quedé flipando al ver que unas gafas negras adornaban su cara y un bastón gris largo estaba en su mano.
-Dios, lo siento, no sabía que eras...
-Da igual-rió él-, suele pasar.
-Ehm, ya...-tierra trágame ya-El baño está por aquí.
Me levanté y le guié hasta donde él me había pedido.
-Gracias-dijo antes de entrar con una sonrisa mostrando unos dientes blancos y perfectos.
Era guapo hasta decir basta el tío. Tenía el pelo rubio oscuro y un lunar bastante sexy encima de la comisura del labio. Y yo era una mema de narices...ni siquiera respeto a la gente ciega...me sentí fatal. Quise pegarme en toda la cara.
Volví a mi sitio y me acabé el batido de vainilla que había pedido. El chico ciego salió del baño justo cuando me levanté y me volví a cruzar con él en la puerta.
-Gracias de nuevo-me sonrió cuando le abrí la puerta.
-¿Cómo sabes que soy yo?
-Porque eres la única chica aquí que es tan amable.
-No creo...
-Sean.
-Sean-repetí.
-¿Y tú eres...?
-Anyelina.
-Bonito nombre-volvió a sonreír.
Contagiaba la felicidad el tío.
-Gracias, ¿puedes volver solo?
-¡Claro!
-Vale y...-suspiré-disculpa lo de antes, no tengo un buen día.
Él sacudió la cabeza y siguió sonriendo.
-A todos nos pasa, no es culpa tuya, está olvidado-me dijo-.Adiós.
-Adiós-me despedí.
Un tipo majo. Logan tenía razón, muchos tíos y tías tontos pero siempre hay alguien mejor por ahí.