Narra Anyelina:
Pensar en Zayn me estaba pasando factura. No tenía hambre ni ganas de dormir ni mierdas de esas. Solo quería volver a verle. Sí, era un comportamiento infantil, pero era lo que realmente deseaba.
Tras mi cagada en la cafetería con el chico ciego busqué a las demás. Solo encontré a Andrea y juntas nos dirigimos a buscar a Cris puesto que se acercaba la hora de la cena. No la encontramos por el campus, preguntamos a los tíos deportistas y Logan sugirió que la buscáramos en su habitación. Le había pedido a Andrea que cenaran juntos para seguir contándose lo que habían hecho ese verano tras despedirse en Barcelona.Así que yo necesitaba a Cris para no quedarme sola en plan "me auto-margino".
Cuando llegamos a su habitación flipamos un rato al encontrarla morreando a Erik. Qué rara se había vuelto nuestra vida.
Cuando salieron de la habitación a los dos minutos y tras despedirse de él no le pregunté nada porque tal vez no querría hablar de ello.
Estuve toda la cena callada como una tumba, pinchando un ravioli como si él tuviese la culpa de la ausencia de Zayn. Cris se entretuvo mirando una cuchara toda la noche a la vez que suspiraba. Porque todo, todo...nos recordaba a ellos.
Al volver a la residencia pasé por el gran tablón de anuncios y me quedé observando la prueba de animadoras que anunciaban para el día siguiente. Cris me había contado que su compañera de cuarto, Marta, era la chica con la que choqué y que no era tan mala como me había parecido. Mi amiga me animó a presentarme pero pasé del tema. No había ganas de nada.
Nos fuimos a dormir con los ánimos bajo tierra, como si Los Ángeles fuesen una mierda total.
A la mañana siguiente mi pesimismo seguía siendo palpable en el ambiente. Incluso Andrea acabó de los nervios. No me daba la gana hacer nada. Faltaba un día para empezar las clases y me daba igual.
Mientras Andrea se iba a hacer ejercicio por la playa yo decidí darme una ducha.
-¿Estás visible, more mío?-oí que me gritaba Cris al otro lado de la puerta.
Estaba en ropa interior así que no me importaba mucho que entrara a curiosear por el baño.
-Sí, pasa-la invité.
Cris abrió la puerta despacio y asomó su rubia cabeza por el hueco.
-Te he conseguido una prueba para animadora en media hora preciosa, así que ya puedes bordarlo-me anunció como si tal cosa.
Me giré hacia ella con la crema corporal en la mano, alzando una ceja.
-Flipas, ¿no?-murmuré.
-No, tú flipas. Date prisa.
-Cris, no estoy preparada...deberías haberme avisado antes.
Cris suspiró y puso los ojos en blanco.
-Anye, lo harás bien, estoy segura-me miró a los ojos-.Una distracción es lo que más necesitas ahora mismo.
Inspiré y espiré durante unos segundos. Tenía razón, además, Cris solo intentaba ayudarme. Y lo de ser animadora sonaba genial.
-Vale, ya voy-me puse de puntillas para dejar la crema en la estantería de cristal que estaba al lado de la ducha.
-Me gusta tu culoooo-dijo Cris guiñándome el ojo.
-Lo sé.
-E-e...espera...-su voz sonó rara.
Yo opté finalmente por subirme a un taburete que había a mis pies. Como Cris no hablaba giré mi cabeza hacia ella.
-¿Qué?
-No jodas-Cris me miraba la cintura, justo por encima de mi trasero.
-No jodas, no-me-jodas...
-¿Qué? ¿Qué? ¿Tengo algo raro?-me miré por detrás, tratando de no caerme.
-¿Cuándo mierdas te hiciste eso?-los ojos marrones de Cris parecían querer salir de sus cuencas. Tenía cara de What The Fuck pero seguía siendo endiabladamente guapa.
Me di cuenta de que se refería al tatuaje que adornaba aquella parte de mi cuerpo: unas letras en árabe. Tragué saliva, me había olvidado de aquello misteriosamente.
-Ah, esto...bah, es de hace mucho.
-¿Bah? ¿Me estás diciendo "Bah"?-Cris comenzó a dar vueltas por todo el baño-. ¡Soy tu mejor amiga y no me cuentas que tienes un jodido tatuaje!
-Tranquila...hasta yo lo había olvidado-me bajé del taburete de un salto y me puse el albornoz, ocultando el tatuaje de los ojos de Cris.
-No me lo creo...flipo contigo, ¡flipo!
-Dejémoslo...
-Peeeeeeero, ¿eres consciente de lo que llevas ahíiiiiiiiii?-gritó ella como si fuese el fin del mundo. La verdad era que tenía razón.
Salí del baño como si nada y me senté sobre la cama, pensando en qué debería ponerme exactamente para la prueba. Cris me siguió y se plantó frente a mí. No estaba dispuesta a dejarlo pasar. Alcé los ojos hacia ella.
-Dime.
-¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué?
Suspiré. No me apetecía recordarlo, pero hice un esfuerzo igualmente.
-Este verano, en España...
-¿Mientras estaban los chicos y yo allí?
-Sí.
Cris abrió la boca un segundo.
-Pero, ¿por qué?
Yo no dije nada. Había sido una decisión mutua...entre Zayn y yo. Nadie más. Ni siquiera nos lo habíamos tomado tan en serio. Estaba claro que hacerse un tatuaje era algo que debería pensarse porque era para toda la vida pero... ¿Acaso no era joven? ¿No tenía que hacer cosas estúpidas de las cuales luego me arrepentiría pero que las volvería a hacer igualmente?
-Porque me entró el venazo.
-No me engañes...te puede entrar el venazo de muchas cosas y hacerse un tatuaje no es una de ellas. ¿Cómo te lo hiciste?
-En una tienda...deja ya el interrogatorio, no eres mi madre.
-No, y también apuesto mi fortuna que tu madre no lo sabe.
Fruncí el ceño.
-No.
-Pues ala, cuéntaselo todo a tu esposa.
Sonreí y sacudí la cabeza.
-Fue con Zayn, Cris. Imagínate el resto.
Ella lanzó una exclamación ahogada y se sentó junto a mí con cara de romántica perdida.
-Oooooooh que bonito...enséñamelo otra vez.
Puse los ojos en blanco y me quité el albornoz, dándole la espalda. Cris pasó una mano por el tatuaje, flipando.
-¿Qué pone?
-"Zayn" en árabe.
-Joder qué romántico, leches...No puedo imaginarme la cara de Zayn cuando lo vio.
-Bueno...digamos que él también tiene uno...
-¿QUÉ? ¿Por qué no me entero de nada?
-Él se lo hizo primero.
-¿Y qué se puso y dónde?
-"Anyelina" en el interior del brazo.
-Dios...y yo sin enterarme de nada...aunque es precioso, te queda sexy.
-Gracias...pero no quiero volver a verlo-me levanté de la cama con decisión-.Al tatuaje, digo.
-Ah, ya, ya...
-¿Qué se supone que debo ponerme para la prueba?-le pregunté cambiando de tema y revolviendo los cajones. Andrea me mataría al ver el desastre que estaba montando.
-Cualquier cosa, date prisita.
Pillé unos pantalones cortos de deporte y una camiseta que me dejaba la tripa al descubierto. Decidí dejarme el pelo suelto para disimular un poco mis errores con una sacudida de cabeza. Es lo que aprende uno de las clases de Israel.
Pensar en Zayn me estaba pasando factura. No tenía hambre ni ganas de dormir ni mierdas de esas. Solo quería volver a verle. Sí, era un comportamiento infantil, pero era lo que realmente deseaba.
Tras mi cagada en la cafetería con el chico ciego busqué a las demás. Solo encontré a Andrea y juntas nos dirigimos a buscar a Cris puesto que se acercaba la hora de la cena. No la encontramos por el campus, preguntamos a los tíos deportistas y Logan sugirió que la buscáramos en su habitación. Le había pedido a Andrea que cenaran juntos para seguir contándose lo que habían hecho ese verano tras despedirse en Barcelona.Así que yo necesitaba a Cris para no quedarme sola en plan "me auto-margino".
Cuando llegamos a su habitación flipamos un rato al encontrarla morreando a Erik. Qué rara se había vuelto nuestra vida.
Cuando salieron de la habitación a los dos minutos y tras despedirse de él no le pregunté nada porque tal vez no querría hablar de ello.
Estuve toda la cena callada como una tumba, pinchando un ravioli como si él tuviese la culpa de la ausencia de Zayn. Cris se entretuvo mirando una cuchara toda la noche a la vez que suspiraba. Porque todo, todo...nos recordaba a ellos.
Al volver a la residencia pasé por el gran tablón de anuncios y me quedé observando la prueba de animadoras que anunciaban para el día siguiente. Cris me había contado que su compañera de cuarto, Marta, era la chica con la que choqué y que no era tan mala como me había parecido. Mi amiga me animó a presentarme pero pasé del tema. No había ganas de nada.
Nos fuimos a dormir con los ánimos bajo tierra, como si Los Ángeles fuesen una mierda total.
A la mañana siguiente mi pesimismo seguía siendo palpable en el ambiente. Incluso Andrea acabó de los nervios. No me daba la gana hacer nada. Faltaba un día para empezar las clases y me daba igual.
Mientras Andrea se iba a hacer ejercicio por la playa yo decidí darme una ducha.
-¿Estás visible, more mío?-oí que me gritaba Cris al otro lado de la puerta.
Estaba en ropa interior así que no me importaba mucho que entrara a curiosear por el baño.
-Sí, pasa-la invité.
Cris abrió la puerta despacio y asomó su rubia cabeza por el hueco.
-Te he conseguido una prueba para animadora en media hora preciosa, así que ya puedes bordarlo-me anunció como si tal cosa.
Me giré hacia ella con la crema corporal en la mano, alzando una ceja.
-Flipas, ¿no?-murmuré.
-No, tú flipas. Date prisa.
-Cris, no estoy preparada...deberías haberme avisado antes.
Cris suspiró y puso los ojos en blanco.
-Anye, lo harás bien, estoy segura-me miró a los ojos-.Una distracción es lo que más necesitas ahora mismo.
Inspiré y espiré durante unos segundos. Tenía razón, además, Cris solo intentaba ayudarme. Y lo de ser animadora sonaba genial.
-Vale, ya voy-me puse de puntillas para dejar la crema en la estantería de cristal que estaba al lado de la ducha.
-Me gusta tu culoooo-dijo Cris guiñándome el ojo.
-Lo sé.
-E-e...espera...-su voz sonó rara.
Yo opté finalmente por subirme a un taburete que había a mis pies. Como Cris no hablaba giré mi cabeza hacia ella.
-¿Qué?
-No jodas-Cris me miraba la cintura, justo por encima de mi trasero.
-No jodas, no-me-jodas...
-¿Qué? ¿Qué? ¿Tengo algo raro?-me miré por detrás, tratando de no caerme.
-¿Cuándo mierdas te hiciste eso?-los ojos marrones de Cris parecían querer salir de sus cuencas. Tenía cara de What The Fuck pero seguía siendo endiabladamente guapa.
Me di cuenta de que se refería al tatuaje que adornaba aquella parte de mi cuerpo: unas letras en árabe. Tragué saliva, me había olvidado de aquello misteriosamente.
-Ah, esto...bah, es de hace mucho.
-¿Bah? ¿Me estás diciendo "Bah"?-Cris comenzó a dar vueltas por todo el baño-. ¡Soy tu mejor amiga y no me cuentas que tienes un jodido tatuaje!
-Tranquila...hasta yo lo había olvidado-me bajé del taburete de un salto y me puse el albornoz, ocultando el tatuaje de los ojos de Cris.
-No me lo creo...flipo contigo, ¡flipo!
-Dejémoslo...
-Peeeeeeero, ¿eres consciente de lo que llevas ahíiiiiiiiii?-gritó ella como si fuese el fin del mundo. La verdad era que tenía razón.
Salí del baño como si nada y me senté sobre la cama, pensando en qué debería ponerme exactamente para la prueba. Cris me siguió y se plantó frente a mí. No estaba dispuesta a dejarlo pasar. Alcé los ojos hacia ella.
-Dime.
-¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué?
Suspiré. No me apetecía recordarlo, pero hice un esfuerzo igualmente.
-Este verano, en España...
-¿Mientras estaban los chicos y yo allí?
-Sí.
Cris abrió la boca un segundo.
-Pero, ¿por qué?
Yo no dije nada. Había sido una decisión mutua...entre Zayn y yo. Nadie más. Ni siquiera nos lo habíamos tomado tan en serio. Estaba claro que hacerse un tatuaje era algo que debería pensarse porque era para toda la vida pero... ¿Acaso no era joven? ¿No tenía que hacer cosas estúpidas de las cuales luego me arrepentiría pero que las volvería a hacer igualmente?
-Porque me entró el venazo.
-No me engañes...te puede entrar el venazo de muchas cosas y hacerse un tatuaje no es una de ellas. ¿Cómo te lo hiciste?
-En una tienda...deja ya el interrogatorio, no eres mi madre.
-No, y también apuesto mi fortuna que tu madre no lo sabe.
Fruncí el ceño.
-No.
-Pues ala, cuéntaselo todo a tu esposa.
Sonreí y sacudí la cabeza.
-Fue con Zayn, Cris. Imagínate el resto.
Ella lanzó una exclamación ahogada y se sentó junto a mí con cara de romántica perdida.
-Oooooooh que bonito...enséñamelo otra vez.
Puse los ojos en blanco y me quité el albornoz, dándole la espalda. Cris pasó una mano por el tatuaje, flipando.
-¿Qué pone?
-"Zayn" en árabe.
-Joder qué romántico, leches...No puedo imaginarme la cara de Zayn cuando lo vio.
-Bueno...digamos que él también tiene uno...
-¿QUÉ? ¿Por qué no me entero de nada?
-Él se lo hizo primero.
-¿Y qué se puso y dónde?
-"Anyelina" en el interior del brazo.
-Dios...y yo sin enterarme de nada...aunque es precioso, te queda sexy.
-Gracias...pero no quiero volver a verlo-me levanté de la cama con decisión-.Al tatuaje, digo.
-Ah, ya, ya...
-¿Qué se supone que debo ponerme para la prueba?-le pregunté cambiando de tema y revolviendo los cajones. Andrea me mataría al ver el desastre que estaba montando.
-Cualquier cosa, date prisita.
Pillé unos pantalones cortos de deporte y una camiseta que me dejaba la tripa al descubierto. Decidí dejarme el pelo suelto para disimular un poco mis errores con una sacudida de cabeza. Es lo que aprende uno de las clases de Israel.
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