Narra Cris:
No había llorado tanto en mi vida como en aquel momento, mi rubiales volvía a Inglaterra y no le volvería a ver en algún tiempo, ¿eso era que habíamos roto o solo era mi imaginación?
Cuando Zayn volvió y se despidió de nuevo de Anyelina solo pude pensar en una cosa, en abrazar a mi more para consolarnos juntas, estábamos muy destrozadas por lo que había pasado, pero sabíamos que esto pasaría tarde o temprano.
Volvimos al aparcamiento sin dirigirnos la palabra y cuando montamos en el coche ella comenzó a llorar de nuevo, se me partía el alma al verla así, ella normalmente no lloraba delante de las personas, mas bien, no lloraba nunca.
-More, tranquila, ya verás como les veremos.
-Lo se, pero ¿cuando?
-Nu se la verdad... pero espero que sea pronto.
Nada mas arrancar el coche recibí un mensaje y al mirar a la pantalla vi que ponía Liam, como una loca leí su mensaje y se me escaparon unas cuantas lagrimas, unas lagrimas que mi more no vería para que ella se sintiera mejor y no como una mierda.
Conduje con velocidad moderada hasta casa de Anyi y escuchando la canción Nowhere Left To Run de Mcfly con la cual nos pusimos ella y yo peor.
-Cris, gracias por traerme.
-No las des, sabes que lo hago encantada so boba- la sonreí como pude.
-¿Crees que nos recuperaremos de esto?
-No lo creo, estoy segura de ello.
-¿Porque todo es tan difícil?
-Porque si la vida fuera fácil sería muy aburrida.
Esa frase.... esa frase siempre me la decía Luke cuando hablábamos sobre como es la vida.
Me despedí de mi esposa y conduje hasta mi casa, esa casa donde ya no estarían las bromas de Lou, la sonrisa de Nialler, sin los rizos y el exhibicionismo de Hazza, el Vas Happenin' de Zayn, el mero echo de la existencia de Liam a mi lado..... todo eso había desaparecido y me encontraba sola en esa pedazo de casa. Encendí la tele, pero no recuerdo mas de eso, solo que las lagrimas bañaban mi cara y los ojos se me cerraban poco a poco.
Desperté al escuchar la canción Part of Me de Katy Perry sonando en mi móvil, no apetecía cogerlo asique le dejé sonar, como no paraban de llamarme me cansé y lo cogí sin ver de quien se trataba.
-¿Si?
-¡Buenas tardes!- la voz de Brianda resonó como un estruendo haciendo que me quedara medio sorda.
-Oh dios, que timbre de voz tienes tía, ¿que pasa?
-Nada, me aburro, cuéntame algo.
-Llama a Rober, no estoy de humor.
-Cris, sabes que no es el fin del mundo lo que has echo ¿no?
-Ya lo se, pero es muy difícil despedirte de la persona que amas por el simple echo de que no tenemos el mismo plan profesional.
-Entiéndelo Cris, nos vamos a ir todas a EEUU y dejamos aquí muchas cosas, yo también me tendré que despedir de Roberto, y estoy tranquila....
-Pero porque tu no estás saliendo con el.
-Ahí tienes razón, pero por estar mal no tienes que dejar de salir, tenemos todo el verano por delante.
-Eso de todo el verano por delante....
-Bueno bueno, estamos en Agosto y estaremos en España hasta después de las ferias.
-Es mucho tiempo....
-Cris de verdad, no hay quien te anime, intento que no pienses en el y no paras, en serio, me enervas muchas veces.
-Tienes razón, necesito desconectar, necesito fiesta o tener otras aficiones.
-Luego te mando un privado diciéndote el plan ¿vale?
-Okas.
-Chaauu.
-Chao.
Quedé en ver a mis amigas a eso de las 7 de la tarde para tomarnos algo en un bar que frecuentaba cuando vivía aquí, no había cambiado en absoluto desde mi marcha. Cuando entré las vi, no había imaginado cuanto las echaba de menos hasta ese momento, me hacían recordar a cuando eramos unas crías que hacían tonterías para pasar el rato. Tras una intensa charla en la que me pidieron que contara todos los detalles de mi vida recibí un mensaje de mi rubiales en el que ponía: "Te echo mucho de menos, no se si voy a poder aguantar mas sin verte". Esto hizo que volviera a pensar en el y mis pensamientos felices se desvanecieran, yo tampoco podía aguantar sin verle mucho mas pero esto era lo mejor.
Tras varias semanas pasando de los mensajes y de las llamadas de Liam y saliendo por ahí con mis amigas de marcha, quedaba cada vez menos para mi viaje estudiantil a EEUU. También faltaba menos para el cumpleaños de mi rubiales, y yo no sabía que hacer, si ir a visitarle, comprarle algo o no se... ya vería que haría cuando faltara una semana. Estaba haciéndome la cena cuando de repente se me ocurrió mirar mi Tuenti, tenía varios mensajes privados de Luke, en los cuales siempre me ponía lo mismo, que quedáramos que me tenia que decir algo importante. Le llamé.
-Dime monosa.
-¿Que es lo que me tienes que decir?
-Prefiero decírtelo en persona.
-Lo se, pero sabes que soy una impaciente de narices.
-¿Quedamos mañana?
-Uhm, no se, tengo que hacer las cosas de la casa y....
-Te recojo a las 12.
Colgó, ¿que narices? pero este chico ¿que narices hace? le he dicho que estaba ocupada y le ha dado igual....pues nada, tendré que quedar con el para saber lo que me tiene que decir.
No pude pegar ojo en toda la noche por culpa del cumpleaños de Liam y el tema del que tenía que hablar con el otro bobo, mi vida era como una montaña rusa que no tenía final de trayecto, siempre de arriba a abajo all day all night.
A las 10 de la mañana desayuné, me duche y me vestí lo mas normal que pude, pantalones cortos vaqueros y camiseta de hombreras blanca, como mi pelo es corto y liso no me tuve que hacer nada, solo peinarme y... ¡listo! las cosas de casa podían esperar un rato, ahora mismo no estaba en condiciones para hacer nada, y menos ejercicio.
Luke me dio un toque y bajé, como siempre hago. Nada mas meterme en el coche me saludó con una sonrisa y puso el coche en marcha, fuimos a dar una vuelta al Corte Inglés que había en la ciudad y donde la mayor parte de la gente de aquí pasa el tiempo, solo le falta un recreativo y sería perfecto. Para comer fuimos al McDonalds, cogimos dos hamburguesas de 1€ para cada uno y aparte un helado de postre, nada mas terminar de comer le pregunté.
-Bueno, ¿ahora me lo dirás?
-Ehm, claro, pero no se como decírtelo.
-Es muy fácil, mira, abres la boca y articulas palabras, no es tan difícil....
-Tonta.
-Y tu gilipollas.
-Lo que te quería decir es....
-..........
-Que me gustas Cris, me gustas mucho.
Me quede shockeada por lo que me acababa de decir, eso no me lo esperaba ni de lejos, si nunca he echo nada para poder gustarle, mas bien lo contrario. El era guapísimo y con una sonrisa que quitaba el hipo, pero seguía teniendo en mi mente a mi rubiales y ahora mismo no sabía que hacer....
miércoles, 27 de junio de 2012
sábado, 23 de junio de 2012
Voy a echarte de menos
Narra Andrea:
Era nuestro último día en Barcelona. Cristina se había ido a Londres a buscar a Liam y vovería directamente a Guadalajara desde allí. Tenía que ser un día inolvidable, así que en cuanto terminamos de desayunar empezamos a planear lo que íbamos a hacer, y parecía que íbamos a ir a la playa, porque los chicos querían hacer surf. En esto estábamos cuando llamaron a la puerta. Sospeché quién podía ser y fui a abrir. Allí estaba Logan, con las manos en los bolsillos de sus vaqueros desgastados y el pelo sin peinar.
-Te dije que te iba a llamar, pero he preferido venir.
-Pasa, yo te iba a llamar cuando decidiésemos qué vamos a hacer hoy; contábamos contigo.
-Podríais ser más discretos, ¿no?-les grité a los del salón cuando me di cuenta de que se habían callado de golpe y que, seguramente, todas sus cabezas estarían vueltas hacia nosotros.
Como sospechaba, todos pensaban que Logan y yo éramos novios, pero delante de nosotros disimulaban para que no me enfadase.
-Estamos pensando en ir a la playa ¿te parece bien?-le pregunté cuando nos sentamos en el sofá.
-La verdad es que…-estaba un poco cortado y miraba al suelo-Yo… tenía pensado… pasareldíacontigoasolas- esto último lo dijo muy deprisa y muy bajo.
-Pero si vamos a la playa con los demás nos lo vamos a pasar muy bien, y así los conoces…
-Por favor-siguió hablando muy bajito y los demás siguieron a lo suyo, suponiendo que queríamos intimidad-, es nuestro último día juntos, no sabemos cuándo ni si nos volveremos a ver; quiero aprovecharlo, que sea especial.
-También puede ser especial con los demás.
-Por favor…-puso carita de niño bueno-Ya tenía pensado un plan…
-Está bien, pasaré el día contigo. Chicos-me dirigí a los demás, que aún discutían-, Logan y yo nos vamos.
Nos levantamos del sofá y me fui a coger un boso. Cuando salíamos alguien dijo:
-Lerman, esperamos que la niña esté en buenas manos. Es la única buena e inocente que nos queda, así que cuídala.
-Lo haré-prometió Logan saliendo por la puerta.
-¿Y cuál es ese súper plan tuyo?-le pregunté.
-Pasear sin rumbo, conocer la ciudad por nosotros mismos. No suena muy atractivo pero es divertido. Para esta tarde sí que tengo algo.
Logan tenía razón, pasear sin rumbo era divertido. Pasamos por los mejores sitios, hasta encontramos una tienda de ropa alternativa a la que yo llevaba un tiempo queriendo ir. Logan me ayudó a elegir un vestido (negro con puntos blancos y detalles en rojo en el escote y los tirantes, entallado hasta la cintura y con una falda amplia y larga hasta las rodillas) y una camisa y nos entretuvimos un rato mirando los extravagantes complementos, juguetes, y hasta revistas japonesas llenas de colorines y dibujitos adorables.
-Qué pantalones más raros… me los probaría si no fuesen de chica-Logan me enseñó una especie de pantalones cortos con volantes y yo me empecé a reír solo con imaginármelo en el probador con eso, ligueros y medias de encaje
-Logan-me costaba hablar de la risa-, eso no son pantalones, es… ropa interior de lolita.
Su cara era indescriptible.
-¿Estás segura?-asentí- Pero… es un poco largo…-me reí más- y estos volantes…
-Se trata de imitar de forma infantil las costumbres y ropa de la época victoriana.
Hasta la dependienta se partía de risa detrás del mostrador al ver la cara de Logan todo intrigado con los corsés y los artilugios de ciencia-ficción; nos miraba como pensando “qué pareja tan mona y qué chico tan curioso y simpático”. Otra más.
-Espérame aquí, ahora salgo-me pidió Logan nada más salir de la tienda comiendo golosinas japonesas.
-¿A dónde vas?
Minutos después salió muy sonriente con un paquete envuelto en papel de regalo.
-Esta tarde te lo doy.
Seguimos paseando durante el resto del día, recorrimos todo tipo de parques, tiendas, alguna cafetería… incluso una tienda de cómics, donde seguí la misma estrategia que él al salir: le pedí que esperase fuera mientras le compraba un regalo que le daría cuando me diese él el mío.
Cuando empezaba a atardecer fuimos a cenar a un restaurante que había en la playa donde los habíamos conocido. Después de cenar nos sentamos en la arena.
-Ya es hora de darte tu regalo-me tendió el paquete de la tienda de ropa.
Al abrirlo resbaló sobre mis piernas una chaqueta negra con capucha. Parecía de lo más normal, pero al extenderla vi que los bolsillos tenían forma de zarpas. También había una diadema con orejas de gato.
-Como siempre llevas las manos en los bolsillos, parecerá que tienes manos de gatito-me dijo- y la diadema es para complementar.
Los dos nos reímos cuando me puse la diadema y dejé que abriera su regalo. Era una camiseta con un dibujo de Lobezno y un lobo y este decía: “No way, my name is Logan too!” (algo así como “¡No puede ser, yo también me llamo Logan!”).
-Muy graciosa-dijo en un tono algo irónico, aunque se notaba que le encantaba-, ahora sí que me preguntarán si me llamo Logan por Lobezno.
-No quiero ponerme cursi, pero voy a echarte de menos.
-Solo han sido unos días, pero nos hemos hecho muy amigos-se quedó callado un rato, pensativo, luego se quitó la pulsera de cuero que llevaba en la mano derecha y me la puso-. Toma, quédatela. Si algún día nos volvemos a ver, espero que la lleves puesta.
-¡Ahora el cursi eres tú!
-No, es que me da pena que nos separemos… ¡Ya sé qué podemos hacer, huyamos juntos en una cebra unicornio rosa a Fresilandia! ¡Iremos siguiendo el camino del arcoíris de purpurina!
-No te pases.
Aún estuvimos un rato en la playa, y cuando se hizo noche cerrada me acompañó a la casa. Intentando que no nos viesen desde dentro, nos abrazamos mucho más fuerte que nunca.
-Adiós-dije con voz ahogada cuando nos separamos; me empezaban a traicionar los sentimientos.
-Adiós-respondió él con el mismo tono.
Me di la vuelta y me fui hacia la puerta, todavía con un nudo en la garganta ¿cuándo podría volver a verle? Cuando entré en casa me fui a recoger mi maleta y me acosté en cuanto terminé.
Durante el viaje estuve callada casi todo el tiempo, y, aunque no dije nada, todos sabían la razón. Llegué a mi casa cansada, pero me puse a deshacer la maleta para que no se estropease el vestido nuevo al estar tanto tiempo doblado y aplastado. Puse música antes de dormirme, pero no fue buena idea porque nada más encender el reproductor empezó a sonar “In my veins”, de Andrew Belle, una canción bonita pero muy melancólica, desde luego no la más adecuada cuando te acabas de despedir por tiempo indefinido de un amigo que te empieza a gustar.
Era nuestro último día en Barcelona. Cristina se había ido a Londres a buscar a Liam y vovería directamente a Guadalajara desde allí. Tenía que ser un día inolvidable, así que en cuanto terminamos de desayunar empezamos a planear lo que íbamos a hacer, y parecía que íbamos a ir a la playa, porque los chicos querían hacer surf. En esto estábamos cuando llamaron a la puerta. Sospeché quién podía ser y fui a abrir. Allí estaba Logan, con las manos en los bolsillos de sus vaqueros desgastados y el pelo sin peinar.
-Te dije que te iba a llamar, pero he preferido venir.
-Pasa, yo te iba a llamar cuando decidiésemos qué vamos a hacer hoy; contábamos contigo.
-Podríais ser más discretos, ¿no?-les grité a los del salón cuando me di cuenta de que se habían callado de golpe y que, seguramente, todas sus cabezas estarían vueltas hacia nosotros.
Como sospechaba, todos pensaban que Logan y yo éramos novios, pero delante de nosotros disimulaban para que no me enfadase.
-Estamos pensando en ir a la playa ¿te parece bien?-le pregunté cuando nos sentamos en el sofá.
-La verdad es que…-estaba un poco cortado y miraba al suelo-Yo… tenía pensado… pasareldíacontigoasolas- esto último lo dijo muy deprisa y muy bajo.
-Pero si vamos a la playa con los demás nos lo vamos a pasar muy bien, y así los conoces…
-Por favor-siguió hablando muy bajito y los demás siguieron a lo suyo, suponiendo que queríamos intimidad-, es nuestro último día juntos, no sabemos cuándo ni si nos volveremos a ver; quiero aprovecharlo, que sea especial.
-También puede ser especial con los demás.
-Por favor…-puso carita de niño bueno-Ya tenía pensado un plan…
-Está bien, pasaré el día contigo. Chicos-me dirigí a los demás, que aún discutían-, Logan y yo nos vamos.
Nos levantamos del sofá y me fui a coger un boso. Cuando salíamos alguien dijo:
-Lerman, esperamos que la niña esté en buenas manos. Es la única buena e inocente que nos queda, así que cuídala.
-Lo haré-prometió Logan saliendo por la puerta.
-¿Y cuál es ese súper plan tuyo?-le pregunté.
-Pasear sin rumbo, conocer la ciudad por nosotros mismos. No suena muy atractivo pero es divertido. Para esta tarde sí que tengo algo.
Logan tenía razón, pasear sin rumbo era divertido. Pasamos por los mejores sitios, hasta encontramos una tienda de ropa alternativa a la que yo llevaba un tiempo queriendo ir. Logan me ayudó a elegir un vestido (negro con puntos blancos y detalles en rojo en el escote y los tirantes, entallado hasta la cintura y con una falda amplia y larga hasta las rodillas) y una camisa y nos entretuvimos un rato mirando los extravagantes complementos, juguetes, y hasta revistas japonesas llenas de colorines y dibujitos adorables.
-Qué pantalones más raros… me los probaría si no fuesen de chica-Logan me enseñó una especie de pantalones cortos con volantes y yo me empecé a reír solo con imaginármelo en el probador con eso, ligueros y medias de encaje
-Logan-me costaba hablar de la risa-, eso no son pantalones, es… ropa interior de lolita.
Su cara era indescriptible.
-¿Estás segura?-asentí- Pero… es un poco largo…-me reí más- y estos volantes…
-Se trata de imitar de forma infantil las costumbres y ropa de la época victoriana.
Hasta la dependienta se partía de risa detrás del mostrador al ver la cara de Logan todo intrigado con los corsés y los artilugios de ciencia-ficción; nos miraba como pensando “qué pareja tan mona y qué chico tan curioso y simpático”. Otra más.
-Espérame aquí, ahora salgo-me pidió Logan nada más salir de la tienda comiendo golosinas japonesas.
-¿A dónde vas?
Minutos después salió muy sonriente con un paquete envuelto en papel de regalo.
-Esta tarde te lo doy.
Seguimos paseando durante el resto del día, recorrimos todo tipo de parques, tiendas, alguna cafetería… incluso una tienda de cómics, donde seguí la misma estrategia que él al salir: le pedí que esperase fuera mientras le compraba un regalo que le daría cuando me diese él el mío.
Cuando empezaba a atardecer fuimos a cenar a un restaurante que había en la playa donde los habíamos conocido. Después de cenar nos sentamos en la arena.
-Ya es hora de darte tu regalo-me tendió el paquete de la tienda de ropa.
Al abrirlo resbaló sobre mis piernas una chaqueta negra con capucha. Parecía de lo más normal, pero al extenderla vi que los bolsillos tenían forma de zarpas. También había una diadema con orejas de gato.
-Como siempre llevas las manos en los bolsillos, parecerá que tienes manos de gatito-me dijo- y la diadema es para complementar.
Los dos nos reímos cuando me puse la diadema y dejé que abriera su regalo. Era una camiseta con un dibujo de Lobezno y un lobo y este decía: “No way, my name is Logan too!” (algo así como “¡No puede ser, yo también me llamo Logan!”).
-Muy graciosa-dijo en un tono algo irónico, aunque se notaba que le encantaba-, ahora sí que me preguntarán si me llamo Logan por Lobezno.
-No quiero ponerme cursi, pero voy a echarte de menos.
-Solo han sido unos días, pero nos hemos hecho muy amigos-se quedó callado un rato, pensativo, luego se quitó la pulsera de cuero que llevaba en la mano derecha y me la puso-. Toma, quédatela. Si algún día nos volvemos a ver, espero que la lleves puesta.
-¡Ahora el cursi eres tú!
-No, es que me da pena que nos separemos… ¡Ya sé qué podemos hacer, huyamos juntos en una cebra unicornio rosa a Fresilandia! ¡Iremos siguiendo el camino del arcoíris de purpurina!
-No te pases.
Aún estuvimos un rato en la playa, y cuando se hizo noche cerrada me acompañó a la casa. Intentando que no nos viesen desde dentro, nos abrazamos mucho más fuerte que nunca.
-Adiós-dije con voz ahogada cuando nos separamos; me empezaban a traicionar los sentimientos.
-Adiós-respondió él con el mismo tono.
Me di la vuelta y me fui hacia la puerta, todavía con un nudo en la garganta ¿cuándo podría volver a verle? Cuando entré en casa me fui a recoger mi maleta y me acosté en cuanto terminé.
Durante el viaje estuve callada casi todo el tiempo, y, aunque no dije nada, todos sabían la razón. Llegué a mi casa cansada, pero me puse a deshacer la maleta para que no se estropease el vestido nuevo al estar tanto tiempo doblado y aplastado. Puse música antes de dormirme, pero no fue buena idea porque nada más encender el reproductor empezó a sonar “In my veins”, de Andrew Belle, una canción bonita pero muy melancólica, desde luego no la más adecuada cuando te acabas de despedir por tiempo indefinido de un amigo que te empieza a gustar.
miércoles, 20 de junio de 2012
Helados
Narra Andrea:
Por la mañana nadie me preguntó por mi cita con Logan, probablemente ni se acordaran, con el lío que se había montado con Cristina, Liam y Danielle (y yo que pensaba que habían estado haciendo “cosas de parejitas”… pero claro, yo solo oí el ruido, no lo que decían).
Empezaron a discutir sobre qué hacer, pero como no nos poníamos de acuerdo cada uno decidimos ir por nuestra cuenta. Recordé que me había traído un libro de Harry Potter porque ese día había una firma de J.K. Rowling en un centro comercial. Intenté llamar a Logan, pero no me cogía el teléfono, así que Anyelina me acompañó.
Cuando llegamos aún faltaba un rato, pero la cola era enorme.
-Tendríamos que haber venido antes. Si me hubiese acordado habría venido esta mañana aunque hubiese sido yo sola. Ahora nos vamos a eternizar aquí, y encima hace mucho calor… Vámonos, aún estamos a tiempo de unirnos a Zayn y los demás…
Me di la vuelta con la intención de irme.
-No flipes cuando te diga quién está ahí- dijo Anyelina deteniéndome. -Estoy de mala leche, déjame-me solté.
-¡Andrea!-el acento era inconfundible, y eso que le había estado enseñando a pronunciar mi nombre con acento español.
El muy idiota estaba al principio de la fila; podrñia haberme llamado para decirme que iba a ir, además estaba solo.
-¡Logan! Logan está aquí, y yo con estas pintas.
-Pero si estás muy mona, esa faldita te sienta muy bien.
-Ya, ya...seguro. Está haciendo señas, vamos antes de que empiece a bailar. Fui hacia él intentando sonreír. Anyelina me empujó un poco. Al llegar, me abrazó y me dio dos besos. Desde luego era cariñoso, era imposible que le cayese mal a alguien, pero estaba enfadada con él.
-Anyelina, este es Logan, el chico de la playa. Logan, mi amiga Anyelina. No sabía que te gustara Harry Potter.
-No está nada mal. Bueno, ¿te importa que te cuele?-se acercó más a mí y susurró-Haz como que ya habíamos quedado antes y venimos juntos.
Eso me cabreó aún más.
-¿En serio? Digo...me da igual. Por mí genial-intenté parecer calmada.
-Lo sé.
-¿Cómo que lo sabes? Me da igual tener que hacer cola, pero si me cuelas, mejor. Logan me miró medio riéndose.
-No te da igual, te gusta estar aquí conmigo.
-Pues vas tú listo majo porque no es así. Ni que fueras... -¿Quién? -La última botella de agua del desierto.
-Lo soy.
-Creído.
-Ehm...Andrea, he olvidado algo. No sé dónde ni el qué. Me voy a buscarlo. Llámame si necesitas algo, ¿va?
-Adiós-le dije a Anyelina sin dejar de mirar a Logan.
-¿Me lo ha parecido a mí- preguntó Logan levantando una ceja en cuanto perdimos de vista a Anyelina- o eso ha sido un “creo que sobro, os dejo solos, parejita”?
-Lo ha sido- respondí fríamente-. Todos piensan que nos liamos.
-No estaría mal, quizá deberíamos probar- dijo con voz pícara.
-Logan Wade Lerman, no empieces otra vez.
-Sabes que no lo he dicho en serio. Si tú y yo… ya sabes… y tuviésemos hijos, serían perfectos y eso no estaría bien. El resto del planeta los odiaría. Debemos contenernos.
-Te prefería cuando te daba vergüenza hasta hablarme mirándome a la cara- le dije enfadada, aunque sabía que iba de broma.
-¿Por qué dices eso?- sonó dolido- ¿Te pasa algo?
-Perdóname, Logan, no quería decirte eso, de verdad- le abracé por los hombros y me puse de puntillas para darle un beso en la mejilla-. Anoche me dijiste que me llamarías, has tenido toda la mañana para avisarme y no lo has hecho. Te he llamado yo y no me cogías el teléfono.
-Lo siento mucho. He estado toda la mañana esperando tu llamada, pero como no llamabas he decidido venir solo antes de que hubiese mucha gente. No me he dado cuenta de que tenía el móvil sin batería hasta que he ido a llamarte en cuanto he llegado para decirte que estaba aquí. Debería haberlo comprobado antes. ¿Un helado arregla el malentendido?
-De sobra.
Como estábamos casi los primeros salimos pronto y le mandé a Anyelina un mensaje para decirle que pasaría el resto de la tarde con Logan. Fuimos a una heladería a tomarel helado de la reconciliación y, como ambos sentíamos que debíamos una disculpa al otro, nos invitamos mutuamente (una tontería enorme, pero nos hizo gracia).
-Te voy a pedir uno de cereza-dijo mientras mirábamos la carta-. Porque sé que te gustan las cerezas y porque me recuerdas a una cereza.
-¿Por qué?
-Por el pelo rojo, porque eres pequeña y graciosa y… y… -se puso un poco rojo- y… porque hueles a cerezas.
Logan era así de dulce siempre, excepto cuando estábamos de broma, como antes, que podía convertirse en un borde o en un salido, o en un cursi, o en cualquier otra cosa; eso
era lo que más me gustaba de él, que siempre estaba de buen humor y con ganas de bromear.
-Pues entonces para ti…uno mitad menta y mitad este azul que no sé de qué es. Porque sería como tus ojos de mutante, verde y azul; porque esos colores me gustan, porque es una excusa para probar el helado azul y porque el helado de menta me gusta mucho.
-Pensaba que también te recordaría en algo más a mí.
-Ya te lo he dicho, el de menta me gusta mucho.
Nos comimos los helados (probé el azul y sabía a caramelo) y Logan me contó que había visto una filmoteca donde ponían “El Fantasma de la Ópera”, la versión antigua, en blanco y negro, no el musical actual, y fuimos a verla.
Cuando acabó la película Logan se ofreció a acompañarme a casa, pero antes quiso que fuese a conocer a su familia. Eran todos tan simpáticos como él, y me llamó la atención que todos sus nombres empezaban por L: Lisa, Larry, Lindsay y Lucas, hasta los nombres de las mascotas empezaban por L.
-Prometo que mañana no se me olvidará llamarte-me susurró mientras me abrazaba en la puerta de nuestra casa.
-Y yo. Hasta mañana.
“Hasta mañana”. Pero al día siguiente sería “hasta que nos volvamos a ver a saber cuándo”. Había recibido la notificación de que por mis notas había recibido una beca para estudiar el año siguiente en Estados Unidos, pero no se lo quise contar a Logan porque no quería hacerme (ni que se hiciese) ilusiones. Ojalá acabásemos en la misma universidad, si no, cuando estuviese allí haría todo lo posible por estar con él de vez en cuando. Solo nos conocíamos desde hacía tres días, pero ya había una amistad muy fuerte entre nosotros; nos íbamos a echar mucho de menos.
sábado, 16 de junio de 2012
Gominolas, camisas de cuadros y manos en los bolsillos
Narra Andrea:
Por la mañana no tenía tanta emoción como por la noche, sino que estaba nerviosa. No era que no me fiase de Logan, si hubiese tenido alguna intención más allá de lo normal lo habría intentado por la noche, cuando estábamos solos en la oscuridad y desde luego no habría sido tan amable. Pero eso no cambiaba el hecho de que había invitado a casa a un chico al que acababa de conocer, iba a ser muy extraño, sobre todo porque ambos éramos muy tímidos, a pesar de todo lo que habíamos hablado por la noche.
En el desayuno, Cris se sentó a mi lado para interrogarme sobre Logan y lo que habíamos hecho. Le conté todo, incluídas mis dudas sobre lo de esa tarde, y me dijo que fuese a hablar con Anyelina, que estaba mala en su habitación… y sí, ella también me preguntó por Logan. Creo que las dos pensaban que había pasado más de lo que yo les contaba, por eso insistí en no quedarme sola esa tarde, cuando viniese Logan, y Anyelina me dijo que no me preocupase porque, como estaba mala, estaría allí.
Cuando fui a vestirme elegí algo bonito pero sencillo, no quería que nadie más pensara que Logan y yo estábamos saliendo realmente como novios. Elegí una camisa de manga corta a cuadros y unos pantalones vaqueros cortos por la rodilla. Me recogí los mechones de la frente en un tupé y me até una bandana roja con el lazo hacia arriba como diadema. No me maquillé excepto por la raya de los ojos y un brillo de labios de cereza.
Nada más terminar de prepararme sonó el timbre. En la puerta estaba Logan, vestido también con vaqueros y una camisa de cuadros parecida a la mía.
-Veo que compartimos otra cosa-señaló mi mano derecha, metida en el bolsillo, igual que la suya-.
-Sí, es una manía, siempre tengo las manos en los bolsillos.
-A mí me pasa lo mismo.
Entró en casa y la luz de la tarde le dio en la cara; por fin pude ver sus ojos.
-Lo sé, son muy raros, ¿verdad?- se dio cuenta de que los estaba mirando- Es una mutación muy rara.
-Eres la única persona que conozco con la mitad del ojo verde y la otra azul, no sabía ni que eso podía pasar, pero son bonitos.
Puso su sonrisa de morirse de timidez.
-Esto es para ti-me tendió una copita de champán de plástico de colores llena de gominolas de colores con formas raras-. La he visto en una tienda cuando venía y he pensado que es de mala educación ir a una casa sin llevar algo al anfitrión.
-Me va a dar pena comérmelas, son muy bonitas… gracias, Logan. Voy a esconderlas para que nadie se las coma-y para que no pensasen que había algo entre nosotros, pero eso no se lo dije-. Siéntate, ahora traigo algo de comer.
Cuando volví me lo encontré sentado en la esquina del sofá con cara de estar perdido; a él también le parecía que la situación era algo incómoda.
-Relájate, que no te voy a comer, prefiero las palomitas-le ofrecí el cuenco y una lata de Coca-Cola-.
-Gracias. ¿Te has dado cuenta de que vamos vestidos casi igual?
-Es una señal del destino, estábamos destinados a conocernos. ¿Has traído alguna película? Aquí no hay muchas.
-No encontré ninguna que nos pudiese gustar o que no hubiésemos visto. Solo una de Stana Katic, que me dijiste que te gustaba, pero no me pareció muy apropiada, For lovers only. ¿Sabes cuál es?
-Sí, claro- era una película que, como su propio título dice, es solo para amantes, así que cambié rápidamente de tema-. Tengo Drácula, es mi favorita.
-Está bien, ponla.
Seguimos hablando durante la película. Ya casi era como si nos conociésemos de toda la vida. A mitad de la película cambié de postura y, casi involuntariamente, me apoyé en Logan, que a su vez se apoyó en mí. Estábamos tan a gusto así que ni nos movimos cuando empezamos a oír gritos y ruidos por la casa.
-¿Qué pasa?-susurró Logan.
-No sé, pasa a veces. Se ponen a gritar, corren desnudos… y eso por no hablar de los… “ruidos nocturnos”…
-¿Los del… celo?
-Sí. No sé ni cómo conseguí dormir anoche. Los quiero mucho, pero a veces es como vivir en un zoo.
-O sea, que agradeces haberme pegado en la cara con el balón, ¿no?
-¿Por qué iba a hacer eso?
-Porque si no lo hubieses hecho no nos habríamos conocido; yo estaría aburrido y tú estarías en el zoo.
-Al menos me das una excusa para alejarme de sus culebrones un rato.
Cuando acabó la película ya no se oían gritos.
-¿Nos podemos volver a ver mañana?-me preguntó cuando se iba a ir.
-No sé si hay algo planeado. ¿Nos llamamos cuando sepamos qué vamos a hacer?
-Vale. Te llamaré.
Sacamos las manos de los bolsillos y nos dimos un abrazo. Empezaba a quererle de verdad como un amigo.
jueves, 14 de junio de 2012
Cómo aprovechar la torpeza para hacer amigos
Narra Andrea:
Me lo estaba pasando muy bien en la fiesta de Anyelina, incluso me animé cuando me propusieron jugar al volley que, como todos los demás deportes, se me daba de pena. Y más con el vestido largo que se me enredaba en las piernas y los zapatos de cuñas. Pensé en una frase de una canción de Emilie Autumn: “I'm a fucking suicide girl”; sí, me sentía como una suicida.
En ese momento vi que el balón venía directo hacia mi cara, me agaché intentando ocultarme con un brazo y con el otro le di al balón de una manera que nadie supo explicarme, porque salió disparado detrás de mí con más fuerza de la que yo misma imaginaba que tenía, hasta me hice daño en la muñeca con la que le di.
-¡Ay!- la voz de un chico desconocido me avisó de que el balón había impactado contra él.
Avergonzada y frotándome la muñeca, me giré para comprobar que estaba bien y recoger el balón. Esto último lo estaba haciendo ya un chico trajeado al que no conocía, que me miró riéndose entre dientes. Más lejos había otros tres chicos con traje (corrí hacia ellos intentando no matarme al enterrar las cuñas en la arena), uno de ellos sentado en el suelo frotándose la sien donde le había golpeado. Los otros dos se reían. No eran de la fiesta ¿de dónde habían salido?
-¿Estás bien?-le pregunté atropelladamente mientras me arrodillaba a su lado- Perdona, no sabía que había alguien detrás. ¿Te ha dado ahí?¿Te duele?
Ayudé al chico a levantarse y sacudirse la arena, porque parecía que habían rebozado al pobrecito.
-Tranquila, estoy bien- tenía un acento muy raro, pero su voz era profunda y bonita-. ¿Dónde…? Qué graciosos, nos han dejado solos…
Yo seguía preocupada por el golpe. Así, de pie, nos llegaba mejor la luz y pude mirarle bien; le llevé la mano a la sien que se había estado frotando y le vi bien la cara… era muy guapo. Era tan alto como yo con las cuñas (lo cual realmente no es mucho) y tampoco era muy corpulento, pero qué ojos… la luz anaranjada me impedía ver el color exacto, pero eran muy claros, almendrados y con unas pestañas larguísimas y pobladas. Hasta las cejas eran bonitas.
-Hola, soy Logan- se presentó sonriendo tímidamente, sin apenas abrir los labios, y sus se estrecharon-. No te preocupes, de verdad, no tengo nada; el balón no era muy duro y el golpe no ha sido fuerte, me he caído porque entre el golpe y la arena he perdido el equilibrio al andar. Tú eres…
-Andrea- parecía simpático, pero no sabía de qué hablarle-. No sois de la fiesta ¿no?
-No-parecía aliviado por no tener que continuar él la conversación-. Venimos de una boda en el centro, de unos familiares que viven
aquí. Nos aburríamos y mi primo nos ha traído a la playa. Me gusta más que las de Los Ángeles, es más tranquila. Eh… ¿damos un paseo-preguntó tímidamente- ¿O quieres volver a la fiesta con tus amigos?
-El paseo me parece bien; allí están todos en parejitas, es muy incómodo y aburrido.
Estuvimos el resto de la noche paseando por la orilla (“¿esos son tus amigos?” preguntó Logan riéndose cuando vimos a Anyelina borracha metiéndose en el agua y Zayn llevándosela en brazos y a Cristina y Liam escondiéndose entre unas rocas). Como pensaba, Logan era muy tímido pero simpático y en seguida empezamos a llevarnos bien, hasta me contó que una vez se puso a bailar en clase un baile que consistía en balancearse de un lado al otro. Descubrimos que teníamos mucho en común; a los dos nos gustaban los libros, la música (hasta compartíamos grupos favoritos) y el cine; él quería ser director y dirigía cortos con un amigo.
-Si algún día dirijo una película de verdad, tú serás mi guionista- me prometió cuando le dije que era escritora-. Y si quieres también puedes actuar, seguro que lo haces bien.
Cualquiera que nos oyese iba a pensar que estábamos locos, porque hablábamos medio en español medio en inglés (me hizo prometerle que le ayudaría con el español), pero no nos importaba, nos lo estábamos pasando muy bien. Cuando vi que la gente se empezaba a ir de la fiesta y a lo lejos aparecieron los primos de Logan decidimos que ya era hora de despedirnos.
-Me lo he pasado bien contigo esta noche- le dije-. No estaría mal que quedásemos otro día antes de irnos.
-¿Mañana por la tarde?
-Vale, pero ¿a dónde vamos? Ni tú ni yo conocemos casi Barcelona. Aunque no creo que les importe que vengas a casa a ver una película.
-¿Tú crees? No me conocen.
-Probablemente ni se enteren, en esa casa más que aire se respiran hormonas; están todos en celo, no sé si me entiendes…
-Perfectamente. Mañana estaré allí a rescatarte antes de que te vuelvas loca tú también.
Le expliqué cómo llegar a la casa. Se fue con sus amigos y yo me uní a los de la fiesta. Me di cuenta de que Logan y yo nos habíamos hecho muy amigos y de que seguramente lo echaría de menos cuando me fuese a Guadalajara y él a Los Ángeles.
Nada más llegar a casa me fui a dormir mientras los demás… seguían la fiesta en el salón, en la cocina, en la terraza… donde hubiese sitio. No sé ni cómo conseguí dormir con el jaleo que tenían montado.
sábado, 9 de junio de 2012
''No me olvides''.
Narra Anyelina:
Abrí los ojos. Ya no había ruido. Miré el reloj que estaba en la mesilla de noche de los padres de Cristina: las cinco en punto. ¿Es que no iba a salir el sol nunca? Había sido la noche más larga de toda mi vida. Me había despertado como tres veces y las horas parecían no pasar.
Me giré y vi que Zayn estaba ahora despierto, más bien tratando de abrir los ojos.
-Hey-susurró cuando notó que yo lo observaba.
-Hey-le sonreí levemente.
Tenía cara de no haber dormido nada y sin embargo me parecía más sexy de lo normal para no variar nada. Zayn alzó una ceja y me devolvió la mirada de "quiero-pecar-ahora-mismo" que le había dirigido yo inconscientemente. Me medio sonrió y me acercó a él más de lo que ya estábamos. Su boca se detuvo a pocos centímetros de la mía así que avancé para besarlo pero él se alejó un poco de mí, sonriendo maliciosamente. Fruncí el ceño y me alejé también. Él se rió y buscó mi boca en la oscuridad pero yo le rechacé, todavía molesta por su broma.
-Sorry, babe-me susurró besándome detrás se la oreja lentamente-.Give me that kiss, please.
-No.
-Please...
Le miré alzando las cejas.
-Eres idiota, Zayn Malik.
-¿Qué?
-Que eres...
Zayn me besó de repente, a traición. Quise apartarlo pero no me dejó, siguió besándome de la forma que más me gustaba...esa forma que me hacía querer más y me ponía a mil millones de miles.
En menos de un minuto ya había dejado de oponer resistencia y estaba debajo de él quitándole la camiseta. Zayn bajó la cremallera de mi vestido con tranquilidad y paseó sus labios por mi garganta haciéndome gemir más alto de lo que debería. Él puso su mano sobre mi boca mientras se reía.
-Shh...¡Los chicos están despiertos!
Zayn apartó su mano y me besó de nuevo.
-No he sido yo-susurré.
Zayn paró de besarme.
-¿No?
Negué con la cabeza. Los gemidos provenían de la habitación de al lado más bien. Creo que era en la que dormía Harry. Pude imaginarme con quien estaba.
Me comencé a reír con Zayn. Él tiró de mí para levantarme de la cama. Salimos al pasillo todavía riéndonos. Genial, Camelia todavía se oía en el pasillo.
Casi me caigo de la risa de no ser porque Zayn me sujetó. Me apoyé contra la pared y traté de calmarme.
-Si nos oyen reírnos les cortaremos el rollo-Zayn trataba de reírse en silencio.
-Oh Dios...voy a morir-me reí como cinco minutos más-. ¿Cómo pudiste creer que era yo?-le recriminé.
-Es verdad, tú lo haces diferente.
Alcé una ceja. Zayn desvió la mirada como si no hubiese dicho nada. Nos quedamos en silencio un segundo...y eso solo ayudó a que yo me riera de nuevo.
-El mejor regalo de cumpleaños del mundo-rió él.
-La Stylesconda-logré decir.
Zayn me sostuvo y me abrazó. Paré de reír al cabo de unos segundos. Me aparté de él un poco para mirarlo a los ojos.
-Cuando te vayas...
-Shh...-puso su dedo en mis labios-, no sigas.
-Pero, Zayn...
-No-miró hacia otro lado, bajando la cabeza-.Solo intenta olvidarlo por un momento.
No dije nada.
-Te quiero. Y quiero estar contigo esta noche, no importa si son tres segundos...quiero estar contigo, en todos los sentidos que puedan existir.
Zayn calló cuando oyó que alguien bajaba las escaleras atropelladamente. Cris casi tropieza y se estampa contra la pared del pasillo.
-Wouuu!!!
La miramos un instante con cara de: y-eso-que-no-has-bebido-maja .Ella levantó la cabeza y nos miró con las mejillas rojas.
-Eeeeh...interrumpo, ¿no?
-No-Zayn agachó la cabeza y la sacudió-.Ya me iba.
-¿Ah sí?-fruncí el ceño.
Él no dijo nada. Apretó los dientes y pasó a mi lado sin mirarme. Sentí como si me hubiesen dado una patada en el estómago. ¿Por qué era todo tan...?
-¿De verdad vamos a estar así justo ahora, Zayn?
Zayn paró de avanzar y se giró de nuevo hacia mí. Yo sostuve su mirada, él siguió callado. Cris parecía querer desaparecer pero se quedó más quieta que una piedra.
-¿Cuál es el problema?
-No lo sé. Dímelo tú.
-¿Qué?
Zayn alzó las cejas, como si realmente estuviese esperando una respuesta.
-¿Crees que el problema es mío?
-No lo creo. Es que el problema es tuyo.
Oh, genial. Muy bien Zayn, yo pongo los problemas en la relación. Es bueno saberlo.
-¿Y no se te ha ocurrido pensar que tal vez sea tuyo? Esto es ridículo-murmuré sacudiendo la cabeza.
Zayn alzó la cabeza hacia mí para mirarme mejor.
-¿Eso crees?-su voz sonó llena de enfado-. ¿De verdad?
No, no lo creía de verdad.
-Sí.
-Perfecto.
-Vale.
-Bien-susurró él dejando de mirarme.
-Guay.
-Eres mi problema, Anyelina...esto...esto es imposible-Zayn me volvió a mirar a los ojos.
¿Su problema? ¿Es que pretendía matarme? Se iba al día siguiente, no nos volveríamos a ver probablemente en mil años, tendría que acostumbrarme a vivir sin él...sin Zayn...y también resultaba que era su problema.
Mis ganas de estar con él aumentaron de tal forma que tuve que apretar los puños. Sentí lágrimas en mis ojos pero traté de que las muy estúpidas no salieran.
-Es bueno saber eso, supongo-dije en un tono de voz que dudo que escuchase.
Suspiré y bajé las escaleras en menos de tres segundos.
-Yo solo iba al baño-Cris se asomó a la barandilla de las escaleras-.Anyi vuelve, esto puede arreglarse.
No quise escucharla. Mi novio se iba al día siguiente, estábamos enfadados, sus palabras me habían jodido y le quería más que a nada... ¿Qué podía arreglarse?
Me choqué contra Niall mientras salía hacia el jardín. Me dijo algo que no entendí pero yo contesté igualmente que quería estar sola.
Cuando llegué fuera noté cómo las piernas me temblaban y tuve que sentarme en las escalerillas que conducían al jardín de Cristina. Enterré la cara en las piernas. Jodido amor.
Oí que alguien bajaba por las escaleras de la casa a todo correr. Supuse que era Cristina. La iba a mandar a dormir como viniese a animarme.
-Baby, I'm sorry-me susurró la voz de Zayn muy cerca de mi oído.
Él se arrodilló a mi lado y trató de calmarme.
-Shh...No llores, por favor-me pidió apartándome el pelo hacia detrás-.Perdóname, sabes...sabes perfectamente lo que siento por ti. Lo que dije lo decía enfadado...no era cierto.
-Zayn...por favor, vete. Quiero estar sola ahora mismo.
-No voy a rendirme contigo.
Levanté la cabeza y le miré.
-No es eso.
-¿Qué es?
-No quiero que te vayas, estúpido.
Zayn pareció sorprenderse, pero luego se sentó junto a mí, me abrazó y besó mi frente.
-No quiero irme. No sin ti.
Y así más o menos acabó la noche-principio-del-día. Zayn y yo decidimos no dormir ni un segundo y pasarnos el resto de las horas juntos hablando.
No sé qué hizo Cris con Liam pero tardaron mucho tiempo en el baño...sospechoso.
Después de la fiesta ayudamos a Cristina a recoger todo y tras comer y bañarnos en la piscina a las cuatro de la tarde cogimos el todoterreno de Cris y nos dirigimos al aeropuerto. Zayn pareció haberse propuesto no soltarme la mano durante todo el trayecto hacia Madrid porque ni cuando fue a facturar la maleta lo hizo.
El avión de los chicos salía a las siete de la tarde. Y llegamos una hora adelantados. Yo estaba más nerviosa que Zayn pero traté de estar sonriente y reír con las bromas de que Louis hacía cada segundo.
Liam besaba a Cris en cuanto tenía ocasión y Harry no paraba de hablar de Camelia con Niall: de si iría con Cristina a estudiar allí la universidad ese año y blablabla. Eleanor y yo tratamos de jurarnos que no perderíamos el contacto nunca. De veras esperaba que fuese así, le había cogido un cariño indescriptible a aquella chica.
El momento había llegado. Era hora de irse. Era hora de decir adiós.
No quise mirar a Zayn a los ojos porque sabía que si lo hacía probablemente no podría sosterme en pie. Miré cómo Cris lloraba sobre el hombro de Liam, que había apoyado su barbilla en la cabeza de ella.
Mi corazón latía tan despacio que creí que me moriría allí mismo. Pero tenía que mirarle a él...tenía que hacerlo.
-Nada de dramas, ¿vale?-le susurré al oído cuando lo abracé.
-Nada de dramas-afirmó él con expresión triste.
No quise besarlo. Es que no podía...dios...no podía.
-Vamos, vete-le dije forzando una sonrisa.
Zayn me miró largo rato pero acabó por sonreírme levemente, sin felicidad aparente. Se giró hacia donde lo esperaban los demás, que se despedían de nosotras dando gritos y diciendo tonterías para hacernos reír, y avanzó lentamente hacia ellos.
Lo vi alejarse poco a poco. Me di la vuelta y apreté los dientes mientras una lágrima caía por mi mejilla. Cris me agarró la mano.
-Cris, ¿se ha ido ya?-le pregunté en un susurro.
-No-ella también lloraba-no se han ido...quiero morirme ahora mismo. No ha subido al puto avión y le echo de menos. No puedo, more, no puedo... ¿Qué haré ahora sin Liam? ¿Sin todo él?
No contesté. No podía.
-¿Sin las bromas de Louis? ¿Sin la sonrisa de Niall? ¿Sin los rizos de Harry? ¿Sin el "vas happenin" de...de...?
-De Zayn-completé yo-.No lo sé Cris, no lo sé, no me imagino sin él. Dije que ningún drama y...
-Cierto, dijiste que ningún drama-la voz de Zayn sonó a mi espalda.
Me giré instantáneamente.
-¿Qué haces aquí?
-¿Estás llorando por mí?
-No, solo probaba...por saber cómo se siente cuando lloras, ¿sabes?
Zayn me sonrió.
-Pues no pruebes más-se acercó a mí y me besó. Por última vez. Perfecto. Como siempre.
-No me olvides.
-Nunca.
Entonces se fue. Y sentí dolor, pero también sentí cuánto me quería y eso valía más que cualquier despedida.
Narrador 0:
Liam se sentó junto a Niall. Zayn junto a Harry y Louis junto a Eleanor.
Ninguno tenía muchas ganas de hablar por lo que aprovecharon para recuperar un poquito el sueño perdido.
Liam suspiró largamente. Cogió el móvil y antes de que el avión se moviera un centímetro le envió un mensaje a Cris:"I'm going to sleep now. I wished you were here in my arms. Always love you, your man♥".Ya la echaba de menos: su pelo rubio, su boca, sus caritas tan preciosas cuando se enfadaba...todo en ella.
Llevaban cinco minutos volando cuando Harry pasó a su lado.
-¿A dónde vas Hazza?
-Pfft, Zayn está con una jodida depresión que me deprime hasta a mí-resopló-.Voy a ligar con alguna azafata.
Liam rió a su pesar y se levantó también para sentarse junto a Zayn.
-Hey, Bradford Bad Boy... ¿Me echabas de menos?-le preguntó en voz baja.
Zayn, que miraba por la ventanilla, giró la cabeza lentamente hacia él.
-Seh...
-¿Puedo sentarme?
Él se encogió de hombros y se volvió hacia la ventanilla de nuevo.
-Sé que no quieres hablar...pero que sepas que aquí estoy, ¿vale?
Zayn asintió sin mirarle y murmuró "gracias". Lo cierto es que sí quería hablar con alguien...sobre todo con Liam que lo entendería mejor.
Ella se había resistido a llorar, pero al final lo había hecho. Eso demostraba que lo quería, ¿verdad? Sí, qué estúpido era al dudarlo. Y ahora no estaba. La historia se había acabado...tan pronto. Todavía podía recordar el primer día de clase cuando la vio sentada al final del todo, con una sudadera gris y el pelo suelto...con esa mirada de rechazo hacia él. Le había resultado raro aquello. Pero le había gustado. Y después vino todo lo demás: las fiestas, los besos, las bromas, los nervios, su primera noche juntos... Le dolió el corazón al recordarlo y le entraron ganas de levantarse.
-Zayn, deja de apretar la mano o te harás daño-oyó que le decía Liam.
Se relajó de nuevo y sintió cómo una lágrima caía por su mejilla, la mejilla que ella había besado tantas veces.
-Eh, eh...venga, Zayn-Liam le puso la mano en la espalda cuando se inclinó hacia delante y enterró el rostro en sus manos-.Sé cómo es esto pero...joder, yo también echo de menos a Cris y...
Liam contuvo las lágrimas.
-Y esto se supera. No dura eternamente.
-¿Es normal que quiera mandar todo a la mierda por ella?
-Sí, porque yo también lo pienso.
Zayn se secó las lágrimas muy rápido.
-Y, ¿es normal quererla tanto?
-Eso es lo más normal.
-Bien.
-¿Es normal que llores? ¿O tienes algún escape hombre de hierro?
Zayn sonrió levemente.
-Gracias, Liam.
-De nada. Ya sabes lo que hacen los hermanos.
-Lo sé.
Zayn volvió a sus pensamientos y Liam a los suyos, pero se quedó junto a Zayn. No volvió a su sitio con Niall.
Abrí los ojos. Ya no había ruido. Miré el reloj que estaba en la mesilla de noche de los padres de Cristina: las cinco en punto. ¿Es que no iba a salir el sol nunca? Había sido la noche más larga de toda mi vida. Me había despertado como tres veces y las horas parecían no pasar.
Me giré y vi que Zayn estaba ahora despierto, más bien tratando de abrir los ojos.
-Hey-susurró cuando notó que yo lo observaba.
-Hey-le sonreí levemente.
Tenía cara de no haber dormido nada y sin embargo me parecía más sexy de lo normal para no variar nada. Zayn alzó una ceja y me devolvió la mirada de "quiero-pecar-ahora-mismo" que le había dirigido yo inconscientemente. Me medio sonrió y me acercó a él más de lo que ya estábamos. Su boca se detuvo a pocos centímetros de la mía así que avancé para besarlo pero él se alejó un poco de mí, sonriendo maliciosamente. Fruncí el ceño y me alejé también. Él se rió y buscó mi boca en la oscuridad pero yo le rechacé, todavía molesta por su broma.
-Sorry, babe-me susurró besándome detrás se la oreja lentamente-.Give me that kiss, please.
-No.
-Please...
Le miré alzando las cejas.
-Eres idiota, Zayn Malik.
-¿Qué?
-Que eres...
Zayn me besó de repente, a traición. Quise apartarlo pero no me dejó, siguió besándome de la forma que más me gustaba...esa forma que me hacía querer más y me ponía a mil millones de miles.
En menos de un minuto ya había dejado de oponer resistencia y estaba debajo de él quitándole la camiseta. Zayn bajó la cremallera de mi vestido con tranquilidad y paseó sus labios por mi garganta haciéndome gemir más alto de lo que debería. Él puso su mano sobre mi boca mientras se reía.
-Shh...¡Los chicos están despiertos!
Zayn apartó su mano y me besó de nuevo.
-No he sido yo-susurré.
Zayn paró de besarme.
-¿No?
Negué con la cabeza. Los gemidos provenían de la habitación de al lado más bien. Creo que era en la que dormía Harry. Pude imaginarme con quien estaba.
Me comencé a reír con Zayn. Él tiró de mí para levantarme de la cama. Salimos al pasillo todavía riéndonos. Genial, Camelia todavía se oía en el pasillo.
Casi me caigo de la risa de no ser porque Zayn me sujetó. Me apoyé contra la pared y traté de calmarme.
-Si nos oyen reírnos les cortaremos el rollo-Zayn trataba de reírse en silencio.
-Oh Dios...voy a morir-me reí como cinco minutos más-. ¿Cómo pudiste creer que era yo?-le recriminé.
-Es verdad, tú lo haces diferente.
Alcé una ceja. Zayn desvió la mirada como si no hubiese dicho nada. Nos quedamos en silencio un segundo...y eso solo ayudó a que yo me riera de nuevo.
-El mejor regalo de cumpleaños del mundo-rió él.
-La Stylesconda-logré decir.
Zayn me sostuvo y me abrazó. Paré de reír al cabo de unos segundos. Me aparté de él un poco para mirarlo a los ojos.
-Cuando te vayas...
-Shh...-puso su dedo en mis labios-, no sigas.
-Pero, Zayn...
-No-miró hacia otro lado, bajando la cabeza-.Solo intenta olvidarlo por un momento.
No dije nada.
-Te quiero. Y quiero estar contigo esta noche, no importa si son tres segundos...quiero estar contigo, en todos los sentidos que puedan existir.
Zayn calló cuando oyó que alguien bajaba las escaleras atropelladamente. Cris casi tropieza y se estampa contra la pared del pasillo.
-Wouuu!!!
La miramos un instante con cara de: y-eso-que-no-has-bebido-maja .Ella levantó la cabeza y nos miró con las mejillas rojas.
-Eeeeh...interrumpo, ¿no?
-No-Zayn agachó la cabeza y la sacudió-.Ya me iba.
-¿Ah sí?-fruncí el ceño.
Él no dijo nada. Apretó los dientes y pasó a mi lado sin mirarme. Sentí como si me hubiesen dado una patada en el estómago. ¿Por qué era todo tan...?
-¿De verdad vamos a estar así justo ahora, Zayn?
Zayn paró de avanzar y se giró de nuevo hacia mí. Yo sostuve su mirada, él siguió callado. Cris parecía querer desaparecer pero se quedó más quieta que una piedra.
-¿Cuál es el problema?
-No lo sé. Dímelo tú.
-¿Qué?
Zayn alzó las cejas, como si realmente estuviese esperando una respuesta.
-¿Crees que el problema es mío?
-No lo creo. Es que el problema es tuyo.
Oh, genial. Muy bien Zayn, yo pongo los problemas en la relación. Es bueno saberlo.
-¿Y no se te ha ocurrido pensar que tal vez sea tuyo? Esto es ridículo-murmuré sacudiendo la cabeza.
Zayn alzó la cabeza hacia mí para mirarme mejor.
-¿Eso crees?-su voz sonó llena de enfado-. ¿De verdad?
No, no lo creía de verdad.
-Sí.
-Perfecto.
-Vale.
-Bien-susurró él dejando de mirarme.
-Guay.
-Eres mi problema, Anyelina...esto...esto es imposible-Zayn me volvió a mirar a los ojos.
¿Su problema? ¿Es que pretendía matarme? Se iba al día siguiente, no nos volveríamos a ver probablemente en mil años, tendría que acostumbrarme a vivir sin él...sin Zayn...y también resultaba que era su problema.
Mis ganas de estar con él aumentaron de tal forma que tuve que apretar los puños. Sentí lágrimas en mis ojos pero traté de que las muy estúpidas no salieran.
-Es bueno saber eso, supongo-dije en un tono de voz que dudo que escuchase.
Suspiré y bajé las escaleras en menos de tres segundos.
-Yo solo iba al baño-Cris se asomó a la barandilla de las escaleras-.Anyi vuelve, esto puede arreglarse.
No quise escucharla. Mi novio se iba al día siguiente, estábamos enfadados, sus palabras me habían jodido y le quería más que a nada... ¿Qué podía arreglarse?
Me choqué contra Niall mientras salía hacia el jardín. Me dijo algo que no entendí pero yo contesté igualmente que quería estar sola.
Cuando llegué fuera noté cómo las piernas me temblaban y tuve que sentarme en las escalerillas que conducían al jardín de Cristina. Enterré la cara en las piernas. Jodido amor.
Oí que alguien bajaba por las escaleras de la casa a todo correr. Supuse que era Cristina. La iba a mandar a dormir como viniese a animarme.
-Baby, I'm sorry-me susurró la voz de Zayn muy cerca de mi oído.
Él se arrodilló a mi lado y trató de calmarme.
-Shh...No llores, por favor-me pidió apartándome el pelo hacia detrás-.Perdóname, sabes...sabes perfectamente lo que siento por ti. Lo que dije lo decía enfadado...no era cierto.
-Zayn...por favor, vete. Quiero estar sola ahora mismo.
-No voy a rendirme contigo.
Levanté la cabeza y le miré.
-No es eso.
-¿Qué es?
-No quiero que te vayas, estúpido.
Zayn pareció sorprenderse, pero luego se sentó junto a mí, me abrazó y besó mi frente.
-No quiero irme. No sin ti.
Y así más o menos acabó la noche-principio-del-día. Zayn y yo decidimos no dormir ni un segundo y pasarnos el resto de las horas juntos hablando.
No sé qué hizo Cris con Liam pero tardaron mucho tiempo en el baño...sospechoso.
Después de la fiesta ayudamos a Cristina a recoger todo y tras comer y bañarnos en la piscina a las cuatro de la tarde cogimos el todoterreno de Cris y nos dirigimos al aeropuerto. Zayn pareció haberse propuesto no soltarme la mano durante todo el trayecto hacia Madrid porque ni cuando fue a facturar la maleta lo hizo.
El avión de los chicos salía a las siete de la tarde. Y llegamos una hora adelantados. Yo estaba más nerviosa que Zayn pero traté de estar sonriente y reír con las bromas de que Louis hacía cada segundo.
Liam besaba a Cris en cuanto tenía ocasión y Harry no paraba de hablar de Camelia con Niall: de si iría con Cristina a estudiar allí la universidad ese año y blablabla. Eleanor y yo tratamos de jurarnos que no perderíamos el contacto nunca. De veras esperaba que fuese así, le había cogido un cariño indescriptible a aquella chica.
El momento había llegado. Era hora de irse. Era hora de decir adiós.
No quise mirar a Zayn a los ojos porque sabía que si lo hacía probablemente no podría sosterme en pie. Miré cómo Cris lloraba sobre el hombro de Liam, que había apoyado su barbilla en la cabeza de ella.
Mi corazón latía tan despacio que creí que me moriría allí mismo. Pero tenía que mirarle a él...tenía que hacerlo.
-Nada de dramas, ¿vale?-le susurré al oído cuando lo abracé.
-Nada de dramas-afirmó él con expresión triste.
No quise besarlo. Es que no podía...dios...no podía.
-Vamos, vete-le dije forzando una sonrisa.
Zayn me miró largo rato pero acabó por sonreírme levemente, sin felicidad aparente. Se giró hacia donde lo esperaban los demás, que se despedían de nosotras dando gritos y diciendo tonterías para hacernos reír, y avanzó lentamente hacia ellos.
Lo vi alejarse poco a poco. Me di la vuelta y apreté los dientes mientras una lágrima caía por mi mejilla. Cris me agarró la mano.
-Cris, ¿se ha ido ya?-le pregunté en un susurro.
-No-ella también lloraba-no se han ido...quiero morirme ahora mismo. No ha subido al puto avión y le echo de menos. No puedo, more, no puedo... ¿Qué haré ahora sin Liam? ¿Sin todo él?
No contesté. No podía.
-¿Sin las bromas de Louis? ¿Sin la sonrisa de Niall? ¿Sin los rizos de Harry? ¿Sin el "vas happenin" de...de...?
-De Zayn-completé yo-.No lo sé Cris, no lo sé, no me imagino sin él. Dije que ningún drama y...
-Cierto, dijiste que ningún drama-la voz de Zayn sonó a mi espalda.
Me giré instantáneamente.
-¿Qué haces aquí?
-¿Estás llorando por mí?
-No, solo probaba...por saber cómo se siente cuando lloras, ¿sabes?
Zayn me sonrió.
-Pues no pruebes más-se acercó a mí y me besó. Por última vez. Perfecto. Como siempre.
-No me olvides.
-Nunca.
Entonces se fue. Y sentí dolor, pero también sentí cuánto me quería y eso valía más que cualquier despedida.
Narrador 0:
Liam se sentó junto a Niall. Zayn junto a Harry y Louis junto a Eleanor.
Ninguno tenía muchas ganas de hablar por lo que aprovecharon para recuperar un poquito el sueño perdido.
Liam suspiró largamente. Cogió el móvil y antes de que el avión se moviera un centímetro le envió un mensaje a Cris:"I'm going to sleep now. I wished you were here in my arms. Always love you, your man♥".Ya la echaba de menos: su pelo rubio, su boca, sus caritas tan preciosas cuando se enfadaba...todo en ella.
Llevaban cinco minutos volando cuando Harry pasó a su lado.
-¿A dónde vas Hazza?
-Pfft, Zayn está con una jodida depresión que me deprime hasta a mí-resopló-.Voy a ligar con alguna azafata.
Liam rió a su pesar y se levantó también para sentarse junto a Zayn.
-Hey, Bradford Bad Boy... ¿Me echabas de menos?-le preguntó en voz baja.
Zayn, que miraba por la ventanilla, giró la cabeza lentamente hacia él.
-Seh...
-¿Puedo sentarme?
Él se encogió de hombros y se volvió hacia la ventanilla de nuevo.
-Sé que no quieres hablar...pero que sepas que aquí estoy, ¿vale?
Zayn asintió sin mirarle y murmuró "gracias". Lo cierto es que sí quería hablar con alguien...sobre todo con Liam que lo entendería mejor.
Ella se había resistido a llorar, pero al final lo había hecho. Eso demostraba que lo quería, ¿verdad? Sí, qué estúpido era al dudarlo. Y ahora no estaba. La historia se había acabado...tan pronto. Todavía podía recordar el primer día de clase cuando la vio sentada al final del todo, con una sudadera gris y el pelo suelto...con esa mirada de rechazo hacia él. Le había resultado raro aquello. Pero le había gustado. Y después vino todo lo demás: las fiestas, los besos, las bromas, los nervios, su primera noche juntos... Le dolió el corazón al recordarlo y le entraron ganas de levantarse.
-Zayn, deja de apretar la mano o te harás daño-oyó que le decía Liam.
Se relajó de nuevo y sintió cómo una lágrima caía por su mejilla, la mejilla que ella había besado tantas veces.
-Eh, eh...venga, Zayn-Liam le puso la mano en la espalda cuando se inclinó hacia delante y enterró el rostro en sus manos-.Sé cómo es esto pero...joder, yo también echo de menos a Cris y...
Liam contuvo las lágrimas.
-Y esto se supera. No dura eternamente.
-¿Es normal que quiera mandar todo a la mierda por ella?
-Sí, porque yo también lo pienso.
Zayn se secó las lágrimas muy rápido.
-Y, ¿es normal quererla tanto?
-Eso es lo más normal.
-Bien.
-¿Es normal que llores? ¿O tienes algún escape hombre de hierro?
Zayn sonrió levemente.
-Gracias, Liam.
-De nada. Ya sabes lo que hacen los hermanos.
-Lo sé.
Zayn volvió a sus pensamientos y Liam a los suyos, pero se quedó junto a Zayn. No volvió a su sitio con Niall.
miércoles, 6 de junio de 2012
Narra Cristina:
Cuando desperté no había ni rastro de Anyi y Zayn. Me encontraba sola con mi querido rubiales en el desván de la casa de Cristina. Liam estaba dormido y ya no se escuchaba música en los pisos inferiores, seguramente la fiesta se había terminado ya y yo no me había despedido de mis amigos. ¡¡¡Bieeennn Criiiss!!!
Miré mi mano en la cual Liam había escrito que yo era de su propiedad, no pude evitar sonreír, mi hombre era genial y de eso no había duda alguna.
Me quité los tacones y bajé poco a poco para no hacer ruido las escaleras hasta la puerta de la entrada, esta se encontraba abierta, alguno de los chicos estará fuera o la habrá dejado abierta, pensé.
Salí para ver si encontraba a alguien, pero estaba todo vacío, al darme la vuelta vi frente mi ojos una persona muy alta fumando un cigarrillo, ¿Luke?
-Luke, ¿eres tu?
La silueta apagó el cigarro y contestó.
-Si, ¿pasó algo dentro?
-No no, solo me preguntaba quien había dejado la puerta abierta de la casa, solo eso.
Dicho esto me dispuse a entrar de nuevo en la casa pero el chico me detuvo.
-Cris, ¿puedo preguntarte algo?
-Claro, pregunta.
-¿Como te ha ido por Reino Unido?
-Oh, pues muy bien, me he graduado y ahora Anyelina y yo tenemos pensado irnos a EE.UU porque tenemos una beca en una universidad de allí.
-Y....
-¿Y?
-El chico ese rubio....¿es tu novio?
-Si, se llama Liam, es un cielo de hombre.
-Me alegro que te vaya bien con el.
Se notaba en su voz que el no estaba bien, sobretodo cuando miró mi mano, ya que con el reflejo de la luna se podía ver perfectamente lo que me había escrito mi rubiales.
-Muchas gracias, bueno, voy adentro que me voy a congelar a este paso, cuando entres cierra la puerta.
Le sonreí y entre.
Algunos de los chicos estaban durmiendo en los sillones, otros como podían en el suelo, y otros simplemente habían desaparecido, que rarez de fiesta habíamos tenido la verdad..... volví a subir las escaleras hasta el primer piso donde se encontraban las habitaciones.
En el cuarto de los padres de Cristina se encontraban Anyelina y Zayn. En la habitación de Cristina estaba ella misma y (). En la habitación de la hermana de Cristina estaba Cami montandoselo con Hazza. Seguramente se escuchaban los gemidos de esta y el chirrido de la cama desde la otra parte de la ciudad. ¡Joder que vicio tienen todas con el sexo madre mía!
Subí rápidamente hasta el desván para ver si mi precioso hombre se había despertado gracias a los ruidos que producían las chicas, pero no, estaba ahí dormidito en el sillón como un niño pequeño.
sábado, 2 de junio de 2012
''No!Jimmy protested!''
Narra Anyelina:
Al salir del cine Andrea me envió un mensaje para decirme que no nos preocupáramos por ella porque estaba con Logan en un cine en el que echaban películas antiguas. Iban a ver "El fantasma de la ópera" y ya tenían ambos sus libros de Harry Potter firmados por J.K.Rowling.
Me alegré de que Andrea y aquel chico tan guapo de ojos azul marino se lo estuvieran pasando bien.
Después del cine estuvimos dando vueltas por las Ramblas de Cataluña mientras nos reíamos con las bromas de Louis. Llegamos al chalet ya bien entrada la tarde y nos pasamos el resto del día en la playa con unas amigas que Harry y Niall habían hecho. Amigas...eso decía Harry, pero lo cierto era que luego se pasó toda la noche besando a una de ellas. Y así el día siguiente con otra, y al siguiente también. Zayn flipaba con el ejército de chicas que iban detrás de Harry. Yo lo veía de lo más normal. Era Harry Styles. Tenía su encanto.
El último día de vacaciones en Barcelona Niall le pidió a Zayn y a Louis hacer surf por la mañana, Logan decidió pasar todo el día con Andrea (ella se negó porque se hacía la dura pero al final cedió cuando él puso ojitos de bueno), Eleanor y Brianda disfrutaban del sol y se ponían morenas a la vez que se reían de las tortas que se metía Louis con las olas. Yo traté de jugar al voleibol con Harry e Israel pero lo único que parecía conseguir era ahuyentarle las chicas a Harry. Me reí cuando él salía detrás de ellas gritándoles que no éramos novios. Zayn, desde el agua, también se partía de risa. Acabé por dejar de torturarle e intenté hacer surf cuando convencí a Brianda para que me acompañase.
Niall me ayudó a subir a la tabla y me enseñó a sostenerme, luego tres chicas comenzaron a pedirle que las sujetara a ellas también de la cintura. Nialler se puso rojo, pero las enseñó felizmente.
Zayn se encargó de ayudarme pero me caí encima de él un par de veces y acabamos besándonos bajo el agua. Habría sido genial que Cris y Liam hubiesen estado allí. Había sido una semana perfecta.
Por eso, cuando las dos caravanas hippies abandonaron Barcelona, una conducida por Louis y otra conducida por Harry me pareció que el tiempo pasaba demasiado deprisa. Me volví para ver Barcelona por última vez. Cuando Brianda bajó el cristal el aire me alborotó el pelo. Todavía me quedaba medio mes junto a aquellos cinco chicos que se habían convertido en mi familia. Sentí cómo mi corazón se encogió cuando Zayn pasó su brazo por mis hombros y me miró. Parecía que iba a decir algo pero apoyé mi cabeza en su hombro antes de que lo hiciera. No fui consciente de que me había dormido hasta que Harry gritó "Guada-City" a la vista. Cómo no, Zayn también se había dormido. Se dormía en todas partes. Traté de despertarlo pero se limitó a apoyar su cabeza en mis piernas. Brianda se rió. Harry dio un frenazo y eso lo despertó.
Lo primero que hicieron todos fue llevar a Andrea a su casa. Estaba medio triste porque probablemente no volvería a ver a Logan jamás y aquel chico parecía haberle caído demasiado bien, parecía diferente. No se besaron, estaba claro que se habían hecho muy buenos amigos, pero deseaba encontrárselo alguna vez por USA puesto que ella también iría a nuestra universidad en California.
Después me llevaron a mí a casa. Me pasé el resto del fin de semana con mi familia. La semana pasó deprisa, y la siguiente también, salimos varias veces de fiesta por Madrid junto con Israel, Inés, Africa, Silvia, Andrea y Laura.
Me ponía a contar los días que me quedaban junto a Zayn cada vez que me miraba a los ojos y me sonreía. Era imposible que todo se esfumase de aquella manera. Él parecía no querer hablar de ello porque evitaba el tema y cada día le costaba más despedirse de mí. Cris y Liam por el contrario estaban como si lo suyo fuese a durar eternamente, no pensaban en el tiempo ni en nada que pudiera estropear el momento.
Un jueves, dos días antes de que los chicos volviesen a Londres, recibí una llamada de Cristina nuestra amiga que vivía en la ciudad de al lado, a diez minutos en tren. Quería que fuésemos a dormir a su casa porque daba una fiesta sorpresa para Camelia. Me pareció buena idea y avisé a todos los chicos, a Cris y a Eleanor.
Cuando llegó el viernes y llegamos a casa de Cristina la ayudamos con la fiesta sorpresa y con la estrategia para que Camelia no se enterase de nada. Liam y Cristina se llevaban bastante bien puesto que ambos compartían la afición de cantar. Harry le preguntó a Cristina si podía pasearse desnudo por la casa porque no había padres y ella le miró con cara de: la-Stylesconda-puede-pasearse-por-aqui-siempre-que-quiera. ¿Cuándo aprendería Harry a controlarse?
Supuse que estaba un poco emocionado porque vería a Camelia después de tanto tiempo. Pero no sabía yo si ella lo estaría con él.
Cristina llevó a su habitación a Eleanor, con muros morados increíblemente bonitos, y a Cris y a mí a la de su hermana que estaba de vacaciones para que nos pudiéramos cambiar con tranquilidad. Me comencé a rayar la cabeza porque no sabía que porras ponerme el último día que estaríamos de fiesta con los chicos. Teníamos que ir genial. Era obligatorio.
Miré los dos vestidos que tenía delante: uno rojo de encaje negro y palabra de honor y uno morado oscuro de escote de pico. Cris ya se había puesto un vestido negro con un hombro al descubierto y que se ceñía a la cintura perfectamente. Estaba más perfecta que nunca y tenía unos tirabuzones rubios hechos por Cristina que parecían de revista. A Liam le daría un ataque.
Asomé la cabeza por la puerta cuando oí la voz de Zayn en el pasillo.
-Zayn.
-Huh?-él se giró hacia nuestra puerta.
Se había puesto una camiseta blanca ajustada debajo de una chaqueta de universidad americana blanca entera con dos rayas negras en los hombros y un pantalón azul marino. El pelo, hacia arriba, como siempre. Le habría violado pero no pude porque estaba en ropa interior aún.
-¿Este vestido...o este vestido?-saqué los vestidos con una mano para que él los viera.
-Mmmm...-los miró poniendo morritos-, ¿qué tal sin vestido?
-Ehm...N-O.
-A mi me gustarás más incluso.
-Dejémoslo.
-P-pe-pero...
-No! Jimmy protesteeeed!!-Lou subía las escaleras gritando-.Vamos, Bradford Bad Boy que la entretienes.
Zayn me guiñó un ojo y bajó al salón tras Louis.
Cerré la puerta y me encontré con la mirada de Cris de: y-aún-no-te-has-vestido-hija-mía. Suspiré. Pero Cris estaba siempre para ayudarme y tiró los dos vestidos por ahí y sacó uno de su pequeña maleta azul. Flipé cuando lo vi: era negro y azul eléctrico de palabra de honor con un lazo azul también a un lado de la cintura. Era cortísimo y bastante ajustado. Era perfecto, genial.
-¿Y eso?-le pregunté.
-Era de mi hermana y no pienso ponérmelo, lo traje por si me manchaba este o algo-me lo tendió con una sonrisa.
Me puse el vestido a toda prisa y flipé cuando me lo vi puesto. Zayn moriría. Genial.
Cris me hizo unas hondas en el pelo, también onduló mi flequillo y me maquilló lo más natural posible al igual que yo a ella. Cuando salimos de la habitación, Cristina y Eleanor salieron también. Cristina llevaba un vestido color carne de gasa que le daba muy por encima de la rodilla y Eleanor llevaba uno amarillo al estilo griego. Más guapas y mueren.
Bajamos al salón en plan "hola estamos buenas ya lo sabemos" y nos quedamos con cara de "joder vosotros sí que estáis buenos majetes". Liam iba vestido de negro y parecía un vampiro adolescente y tenía el pelo medio rizado. Niall tenía un pantalón blanco y una camiseta roja que le marcaba todo el torso y hacía babear un rato y su pelo rubio estaba perfecto. Louis llevaba una camiseta a rayas bajo una chaqueta negra y Harry tenía una chaqueta azul oscura con rojo encima de una camiseta blanca. De los demás no me fijé porque no los conocía.
A los quince minutos apareció Camelia tocando el timbre. Cristina le había dicho que se pusiera guapa porque irían de fiesta toda la noche por su cumpleaños. Y cuando la sorprendimos todos allí con la casa preparada para la fiesta sorpresa casi se pone a llorar de la emoción. Estaba monísima con un vestido rojo fuego y el pelo rizado.
Harry estaba babeando un rato pero luego puso su actitud de "solo-quiero-un-lio-y-adiós". Camelia pasó de él un rato cosa que a Harry no le sentó muy bien y respondió a esto ligando a saco con las chicas de la fiesta, una amiga de Cristina bastante guapa.
Camelia se puso a hablar con Zayn mientras yo escuchaba los chistes de Louis y oía a Liam cantar de vez en cuando. Parecía que el chico de la boca sexy y la cumpleañera se llevaban demasiado bien. Intenté no ser la estúpida novia celosa cuando les vi riéndose muy cerca.
Cristina se puso a sacar fotos con su cámara a diestro y siniestro porque era algo que debíamos recordar eternamente. Creo que Zayn debió de perder la cuenta de todas las fotos que se hizo junto a Camelia.
Vi cómo Cris le daba calabazas a un tal Luke, un chico altísimo que era muy mono, pero no la dejaba en paz y antes de que Liam dijese algo ella lo mandó primero a la mierda. Me reí de la situación con Eleanor y Harry.
Cristina puso la música a tope del grupo JLS, los que habían salido de X Factor, el concurso ese británico de canto. Cristina y Camelia se iban a presentar al final del verano solo por probar. Esto solo ayudó a que Zayn se interesara más en lo que decía Camelia porque a él también le flipaba cantar y lo de X Factor era una buena idea.
No es que estuviera celosa...o tal vez un poco...pero en fin, no solo era eso. Lo que pasaba era que esa era la última noche de fiesta con los chicos, y más aún con Zayn. Quería estar con él las pocas y míseras horas que quedaban a su lado. Mi cabeza se comenzó a montar una película y yo misma comencé a imaginarme sin Zayn. Sin él. Apreté los puños por ser tan jodidamente débil y les dije a los chicos que iba a cambiarme los zapatos.
Subí las escaleras sin los tacones y cuando llegué a la buhardilla me quedé mirando los poster que tenía Cristina de McFly. Uno de los rubios estaba tremendísimo...pero tremendo tremendo. Había escuchado alguna canción suya...I've got you, Falling in love y Corrupted. Eran muy buenos.
Me senté en el suelo y me puse a mirar por el ventanal que había en el techo. Menuda noche tan genial y yo estaba sola como una idiota en vez de pasar del tema de que Zayn se iba en un día.
-No se van a caer de ahí arriba, more-dijo la voz de Cris que no me sobresaltó a pesar de que llegó sin hacer ruido, refiriéndose a las estrellas.
-Lo sé.
-¿No es mejor verlas en compañía?-ahora oí la voz de Zayn.
-Para eso estás, Malik-Liam también estaba allí.
Me giré hacia ellos y los vi a los tres al lado de las escaleras. Cris también miró el póster de McFly. Zayn se sentó junto a mí y me miró largo rato.
Liam también se sentó en el suelo pero un poco más apartado junto a Cris.
-No has estado en el "cumpleaños feliz"-Zayn me tendió un trozo de tarta de queso que estaba en un platito.
-No tengo hambre realmente.
-Es tu postre favorito.
Sonreí al ver que se acordaba.
-¿Quieres que te la de yo?
-No soy un bebé Zayn-le miré alzando las cejas.
Zayn cogió la cuchara (ahora entendí porque Liam se había alejado de nosotros) y la alzó frente a mí, esperando a que yo abriera la boca.
-Eres estúpido.
-Y tu idiota.
Abrí la boca y me comí la cucharada, tratando de no reírme y mirándole mal.
-Te has manchado.
Me pasé la lengua por los labios. Zayn sacudió la cabeza y me besó lentamente.
-Ya está.
-Eeeehm, ¿nos vamos?-Cris tosió aposta varias veces.
-No, no-la detuve-.Quedaos, no importa.
-¿Segura?-alzó una ceja.
-Sí.
Liam tiró de su mano para sentarla de nuevo junto a él. Cogió un rotulador del escritorio que había allí y se puso a escribir su nombre en la mano de Cris.
-Ahora todos sabrán que eres mía...igual que saben que Woody es de Andy.
Cris sonrió al instante y le dio un rápido beso.
-Muy bien Liam, siempre con Toy Story-susurró Zayn.
-Eres increíble-Cris estaba más embobada que nadie.
Pensé en que deberíamos dejarles solos pero ellos empezaron a hablar de cosas sin importancia y nos quedamos. Me acomodé en el regazo de Zayn y cerré los ojos mientras él me acariciaba el pelo. Cris apoyó su cabeza en el hombro de Liam.
No sé cuanto estuvieron hablando...me medio dormí.
-La quieres, ¿verdad?-oí que decía Liam. Su voz me pareció muy lejana.
Zayn seguía acariciándome el pelo con suavidad.
-Sí. Ella es mi todo...como Cris es el tuyo.
Debería haber abierto los ojos y haberle dicho lo que él era para mí. Él...él era más que eso...Zayn era algo tan importante en mi vida que me dolía solo pensarlo, me daba vértigo pensar que una persona podía convertirse en algo tan esencial en otra como el aire o algo así. Pero estaba medio dormida y no me enteraba de mucho...
Supuse que Zayn me había llevado en brazos hasta la habitación porque cuando abrí los ojos en mitad de la noche estaba en la cama junto a él. Al perecer no había dormido mucho porque todavía se oía la música abajo y a Harry gritar: Get out of my kitchen, you fool!!!!Los amigos de Cris deberían flipar con los ingleses locos que les habían traído.
Me alegré de sentir el brazo de Zayn rodeándome la cintura y su respiración en mi nuca. No me había dejado sola a pesar de que se lo estaba pasando muy bien. Me giré hacia él y le di un suave beso en los labios. Él sonrió levemente mientras dormía. Me pegué más a él y me dormí de nuevo.
Al salir del cine Andrea me envió un mensaje para decirme que no nos preocupáramos por ella porque estaba con Logan en un cine en el que echaban películas antiguas. Iban a ver "El fantasma de la ópera" y ya tenían ambos sus libros de Harry Potter firmados por J.K.Rowling.
Me alegré de que Andrea y aquel chico tan guapo de ojos azul marino se lo estuvieran pasando bien.
Después del cine estuvimos dando vueltas por las Ramblas de Cataluña mientras nos reíamos con las bromas de Louis. Llegamos al chalet ya bien entrada la tarde y nos pasamos el resto del día en la playa con unas amigas que Harry y Niall habían hecho. Amigas...eso decía Harry, pero lo cierto era que luego se pasó toda la noche besando a una de ellas. Y así el día siguiente con otra, y al siguiente también. Zayn flipaba con el ejército de chicas que iban detrás de Harry. Yo lo veía de lo más normal. Era Harry Styles. Tenía su encanto.
El último día de vacaciones en Barcelona Niall le pidió a Zayn y a Louis hacer surf por la mañana, Logan decidió pasar todo el día con Andrea (ella se negó porque se hacía la dura pero al final cedió cuando él puso ojitos de bueno), Eleanor y Brianda disfrutaban del sol y se ponían morenas a la vez que se reían de las tortas que se metía Louis con las olas. Yo traté de jugar al voleibol con Harry e Israel pero lo único que parecía conseguir era ahuyentarle las chicas a Harry. Me reí cuando él salía detrás de ellas gritándoles que no éramos novios. Zayn, desde el agua, también se partía de risa. Acabé por dejar de torturarle e intenté hacer surf cuando convencí a Brianda para que me acompañase.
Niall me ayudó a subir a la tabla y me enseñó a sostenerme, luego tres chicas comenzaron a pedirle que las sujetara a ellas también de la cintura. Nialler se puso rojo, pero las enseñó felizmente.
Zayn se encargó de ayudarme pero me caí encima de él un par de veces y acabamos besándonos bajo el agua. Habría sido genial que Cris y Liam hubiesen estado allí. Había sido una semana perfecta.
Por eso, cuando las dos caravanas hippies abandonaron Barcelona, una conducida por Louis y otra conducida por Harry me pareció que el tiempo pasaba demasiado deprisa. Me volví para ver Barcelona por última vez. Cuando Brianda bajó el cristal el aire me alborotó el pelo. Todavía me quedaba medio mes junto a aquellos cinco chicos que se habían convertido en mi familia. Sentí cómo mi corazón se encogió cuando Zayn pasó su brazo por mis hombros y me miró. Parecía que iba a decir algo pero apoyé mi cabeza en su hombro antes de que lo hiciera. No fui consciente de que me había dormido hasta que Harry gritó "Guada-City" a la vista. Cómo no, Zayn también se había dormido. Se dormía en todas partes. Traté de despertarlo pero se limitó a apoyar su cabeza en mis piernas. Brianda se rió. Harry dio un frenazo y eso lo despertó.
Lo primero que hicieron todos fue llevar a Andrea a su casa. Estaba medio triste porque probablemente no volvería a ver a Logan jamás y aquel chico parecía haberle caído demasiado bien, parecía diferente. No se besaron, estaba claro que se habían hecho muy buenos amigos, pero deseaba encontrárselo alguna vez por USA puesto que ella también iría a nuestra universidad en California.
Después me llevaron a mí a casa. Me pasé el resto del fin de semana con mi familia. La semana pasó deprisa, y la siguiente también, salimos varias veces de fiesta por Madrid junto con Israel, Inés, Africa, Silvia, Andrea y Laura.
Me ponía a contar los días que me quedaban junto a Zayn cada vez que me miraba a los ojos y me sonreía. Era imposible que todo se esfumase de aquella manera. Él parecía no querer hablar de ello porque evitaba el tema y cada día le costaba más despedirse de mí. Cris y Liam por el contrario estaban como si lo suyo fuese a durar eternamente, no pensaban en el tiempo ni en nada que pudiera estropear el momento.
Un jueves, dos días antes de que los chicos volviesen a Londres, recibí una llamada de Cristina nuestra amiga que vivía en la ciudad de al lado, a diez minutos en tren. Quería que fuésemos a dormir a su casa porque daba una fiesta sorpresa para Camelia. Me pareció buena idea y avisé a todos los chicos, a Cris y a Eleanor.
Cuando llegó el viernes y llegamos a casa de Cristina la ayudamos con la fiesta sorpresa y con la estrategia para que Camelia no se enterase de nada. Liam y Cristina se llevaban bastante bien puesto que ambos compartían la afición de cantar. Harry le preguntó a Cristina si podía pasearse desnudo por la casa porque no había padres y ella le miró con cara de: la-Stylesconda-puede-pasearse-por-aqui-siempre-que-quiera. ¿Cuándo aprendería Harry a controlarse?
Supuse que estaba un poco emocionado porque vería a Camelia después de tanto tiempo. Pero no sabía yo si ella lo estaría con él.
Cristina llevó a su habitación a Eleanor, con muros morados increíblemente bonitos, y a Cris y a mí a la de su hermana que estaba de vacaciones para que nos pudiéramos cambiar con tranquilidad. Me comencé a rayar la cabeza porque no sabía que porras ponerme el último día que estaríamos de fiesta con los chicos. Teníamos que ir genial. Era obligatorio.
Miré los dos vestidos que tenía delante: uno rojo de encaje negro y palabra de honor y uno morado oscuro de escote de pico. Cris ya se había puesto un vestido negro con un hombro al descubierto y que se ceñía a la cintura perfectamente. Estaba más perfecta que nunca y tenía unos tirabuzones rubios hechos por Cristina que parecían de revista. A Liam le daría un ataque.
Asomé la cabeza por la puerta cuando oí la voz de Zayn en el pasillo.
-Zayn.
-Huh?-él se giró hacia nuestra puerta.
Se había puesto una camiseta blanca ajustada debajo de una chaqueta de universidad americana blanca entera con dos rayas negras en los hombros y un pantalón azul marino. El pelo, hacia arriba, como siempre. Le habría violado pero no pude porque estaba en ropa interior aún.
-¿Este vestido...o este vestido?-saqué los vestidos con una mano para que él los viera.
-Mmmm...-los miró poniendo morritos-, ¿qué tal sin vestido?
-Ehm...N-O.
-A mi me gustarás más incluso.
-Dejémoslo.
-P-pe-pero...
-No! Jimmy protesteeeed!!-Lou subía las escaleras gritando-.Vamos, Bradford Bad Boy que la entretienes.
Zayn me guiñó un ojo y bajó al salón tras Louis.
Cerré la puerta y me encontré con la mirada de Cris de: y-aún-no-te-has-vestido-hija-mía. Suspiré. Pero Cris estaba siempre para ayudarme y tiró los dos vestidos por ahí y sacó uno de su pequeña maleta azul. Flipé cuando lo vi: era negro y azul eléctrico de palabra de honor con un lazo azul también a un lado de la cintura. Era cortísimo y bastante ajustado. Era perfecto, genial.
-¿Y eso?-le pregunté.
-Era de mi hermana y no pienso ponérmelo, lo traje por si me manchaba este o algo-me lo tendió con una sonrisa.
Me puse el vestido a toda prisa y flipé cuando me lo vi puesto. Zayn moriría. Genial.
Cris me hizo unas hondas en el pelo, también onduló mi flequillo y me maquilló lo más natural posible al igual que yo a ella. Cuando salimos de la habitación, Cristina y Eleanor salieron también. Cristina llevaba un vestido color carne de gasa que le daba muy por encima de la rodilla y Eleanor llevaba uno amarillo al estilo griego. Más guapas y mueren.
Bajamos al salón en plan "hola estamos buenas ya lo sabemos" y nos quedamos con cara de "joder vosotros sí que estáis buenos majetes". Liam iba vestido de negro y parecía un vampiro adolescente y tenía el pelo medio rizado. Niall tenía un pantalón blanco y una camiseta roja que le marcaba todo el torso y hacía babear un rato y su pelo rubio estaba perfecto. Louis llevaba una camiseta a rayas bajo una chaqueta negra y Harry tenía una chaqueta azul oscura con rojo encima de una camiseta blanca. De los demás no me fijé porque no los conocía.
A los quince minutos apareció Camelia tocando el timbre. Cristina le había dicho que se pusiera guapa porque irían de fiesta toda la noche por su cumpleaños. Y cuando la sorprendimos todos allí con la casa preparada para la fiesta sorpresa casi se pone a llorar de la emoción. Estaba monísima con un vestido rojo fuego y el pelo rizado.
Harry estaba babeando un rato pero luego puso su actitud de "solo-quiero-un-lio-y-adiós". Camelia pasó de él un rato cosa que a Harry no le sentó muy bien y respondió a esto ligando a saco con las chicas de la fiesta, una amiga de Cristina bastante guapa.
Camelia se puso a hablar con Zayn mientras yo escuchaba los chistes de Louis y oía a Liam cantar de vez en cuando. Parecía que el chico de la boca sexy y la cumpleañera se llevaban demasiado bien. Intenté no ser la estúpida novia celosa cuando les vi riéndose muy cerca.
Cristina se puso a sacar fotos con su cámara a diestro y siniestro porque era algo que debíamos recordar eternamente. Creo que Zayn debió de perder la cuenta de todas las fotos que se hizo junto a Camelia.
Vi cómo Cris le daba calabazas a un tal Luke, un chico altísimo que era muy mono, pero no la dejaba en paz y antes de que Liam dijese algo ella lo mandó primero a la mierda. Me reí de la situación con Eleanor y Harry.
Cristina puso la música a tope del grupo JLS, los que habían salido de X Factor, el concurso ese británico de canto. Cristina y Camelia se iban a presentar al final del verano solo por probar. Esto solo ayudó a que Zayn se interesara más en lo que decía Camelia porque a él también le flipaba cantar y lo de X Factor era una buena idea.
No es que estuviera celosa...o tal vez un poco...pero en fin, no solo era eso. Lo que pasaba era que esa era la última noche de fiesta con los chicos, y más aún con Zayn. Quería estar con él las pocas y míseras horas que quedaban a su lado. Mi cabeza se comenzó a montar una película y yo misma comencé a imaginarme sin Zayn. Sin él. Apreté los puños por ser tan jodidamente débil y les dije a los chicos que iba a cambiarme los zapatos.
Subí las escaleras sin los tacones y cuando llegué a la buhardilla me quedé mirando los poster que tenía Cristina de McFly. Uno de los rubios estaba tremendísimo...pero tremendo tremendo. Había escuchado alguna canción suya...I've got you, Falling in love y Corrupted. Eran muy buenos.
Me senté en el suelo y me puse a mirar por el ventanal que había en el techo. Menuda noche tan genial y yo estaba sola como una idiota en vez de pasar del tema de que Zayn se iba en un día.
-No se van a caer de ahí arriba, more-dijo la voz de Cris que no me sobresaltó a pesar de que llegó sin hacer ruido, refiriéndose a las estrellas.
-Lo sé.
-¿No es mejor verlas en compañía?-ahora oí la voz de Zayn.
-Para eso estás, Malik-Liam también estaba allí.
Me giré hacia ellos y los vi a los tres al lado de las escaleras. Cris también miró el póster de McFly. Zayn se sentó junto a mí y me miró largo rato.
Liam también se sentó en el suelo pero un poco más apartado junto a Cris.
-No has estado en el "cumpleaños feliz"-Zayn me tendió un trozo de tarta de queso que estaba en un platito.
-No tengo hambre realmente.
-Es tu postre favorito.
Sonreí al ver que se acordaba.
-¿Quieres que te la de yo?
-No soy un bebé Zayn-le miré alzando las cejas.
Zayn cogió la cuchara (ahora entendí porque Liam se había alejado de nosotros) y la alzó frente a mí, esperando a que yo abriera la boca.
-Eres estúpido.
-Y tu idiota.
Abrí la boca y me comí la cucharada, tratando de no reírme y mirándole mal.
-Te has manchado.
Me pasé la lengua por los labios. Zayn sacudió la cabeza y me besó lentamente.
-Ya está.
-Eeeehm, ¿nos vamos?-Cris tosió aposta varias veces.
-No, no-la detuve-.Quedaos, no importa.
-¿Segura?-alzó una ceja.
-Sí.
Liam tiró de su mano para sentarla de nuevo junto a él. Cogió un rotulador del escritorio que había allí y se puso a escribir su nombre en la mano de Cris.
-Ahora todos sabrán que eres mía...igual que saben que Woody es de Andy.
Cris sonrió al instante y le dio un rápido beso.
-Muy bien Liam, siempre con Toy Story-susurró Zayn.
-Eres increíble-Cris estaba más embobada que nadie.
Pensé en que deberíamos dejarles solos pero ellos empezaron a hablar de cosas sin importancia y nos quedamos. Me acomodé en el regazo de Zayn y cerré los ojos mientras él me acariciaba el pelo. Cris apoyó su cabeza en el hombro de Liam.
No sé cuanto estuvieron hablando...me medio dormí.
-La quieres, ¿verdad?-oí que decía Liam. Su voz me pareció muy lejana.
Zayn seguía acariciándome el pelo con suavidad.
-Sí. Ella es mi todo...como Cris es el tuyo.
Debería haber abierto los ojos y haberle dicho lo que él era para mí. Él...él era más que eso...Zayn era algo tan importante en mi vida que me dolía solo pensarlo, me daba vértigo pensar que una persona podía convertirse en algo tan esencial en otra como el aire o algo así. Pero estaba medio dormida y no me enteraba de mucho...
Supuse que Zayn me había llevado en brazos hasta la habitación porque cuando abrí los ojos en mitad de la noche estaba en la cama junto a él. Al perecer no había dormido mucho porque todavía se oía la música abajo y a Harry gritar: Get out of my kitchen, you fool!!!!Los amigos de Cris deberían flipar con los ingleses locos que les habían traído.
Me alegré de sentir el brazo de Zayn rodeándome la cintura y su respiración en mi nuca. No me había dejado sola a pesar de que se lo estaba pasando muy bien. Me giré hacia él y le di un suave beso en los labios. Él sonrió levemente mientras dormía. Me pegué más a él y me dormí de nuevo.
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