Narra Anyelina
Déjame probar algo-me susurró incluso más bajito apartándome el pelo hacia un lado y besándome de forma ilegal a mi parecer. Veeeenga Zayn, te vas a arruinar comprándome bragas.
Pero no pudimos continuar porque los tacones de una chica salieron fuera. Era Cris junto a Erik.
Zayn apartó su boca de mi cuello. Me giré y vi cómo Cris venía muy sonriente hacia nosotros junto a Eric. Pero no duró mucho aquella sonrisa porque Liam la agarró por el brazo al salir fuera tras ellos.
-¿A qué estás jugando?-le preguntó obligándola a mirarle.
-¿Y a ti qué te importa?
-Me importa cuando me implicas a mí.
-Te has implicado tú sólo así que suéltame ahora mismo, Liam James Payne.
-No voy a soltarte hasta que me expliques qué mierdas haces con él.
-¿Te pido yo explicaciones de lo que haces tú con Danielle? No.
La situación se estaba descontrolando.
-Quédate aquí-me dijo Zayn soltándome y yendo hacia ellos.
-Sabes que no quiero a Danielle y doy muestras de ello pero tú si puedes salir a liarte fuera con él, ¿no?
Harry, Rebecca y Lou salieron fuera riéndose pero al verlos discutir callaron de pronto.
-Paso de ti, Liam-dijo Cris simplemente-.Déjame en paz y suéltame.
-Ya la oíste, suéltala-intervino Eric.
-Liam, para, anda-Zayn trató de suavizar la cosa.
-Que me sueltes, Liam.
-No hasta que me expliques por qué actúas de esa forma.
-No me da la gana, joder.
-A mí sí.
-Que la sueltes-Erik parecía enfadado.
-Tú no te metas.
Erik empujó a Liam lejos de Cris y éste se cabreó mucho porque le pegó un puñetazo en la mandíbula. Erik, físicamente mucho más fuerte, hizo a Liam puré en menos de tres segundos.
Cris suplicó que pararan y los chicos comenzaron a sujetarlos. Me recordaba a la pelea entre Harry y Zayn. Me dolió. Pero a diferencia que su pelea en el parque esta fue el instituto y había profesores, que salieron al patio en el momento justo.
Liam cayó al suelo hecho polvo.
Cris inmediatamente se arrodilló junto a él.
-Liam, Liam, ¿estás bien?
Liam tosió con esfuerzo. Erik respiraba también con dificultad, pero seguía en pie.
-Liam, háblame. No me ignores, por favor.
Liam giró la cabeza, parecía entre avergonzado y enfadado.
-Soy yo la que debería estar así contigo.
-Eso da igual.
-Ah, ya hablas-dijo ella abrazándolo-.Perdóname por haberme comportado así...he sido una estúpida.
Liam tenía una carita como un cachorrito perdido y herido que me conmovió hasta a mí.
-No, soy yo el imbécil aquí. Te dejé escapar sin darte una última oportunidad.
-Sabes que siempre te he querido a ti pero tenía dudas. Lo siento.
-Lo sé, Cris. Pero yo no te ayudé cuando estabas confusa...te juzgué-trató de levantarse.
El profe de francés lo ayudó.
-Tú, tú, tú, tú, tú, tú, tú, tú-el profe nos fue señalando a todos los que habíamos presenciado la pelea y a los que habían peleado-:estáis castigados por última vez en el instituto.
-¿Quéeee?-Harry mostró su indignación alzando los brazos.
-Vais a recoger el gimnasio cuando acabe la fiesta. Punto.
-Béseme el cul...-comenzó Harry pero Lou le dio una colleja a tiempo-. Au, joder.
Cada uno esperamos a que se acabara la fiesta a nuestro aire. Zayn y yo estuvimos bailando lento toda la noche pese a que ponían canciones rápidas, Alfre y la rubiales no paraban de liarse y Cris tuvo que echarles de la mesa para poder sentarse allí con Liam y hablar. Danielle flipaba y Erik igual así que ellos también acabaron hablando juntos en otra mesa. Harry estaba de lo más amable con todo el mundo y sacó a bailar como a un ejército de chicas guapas. Niall y Demi sustituyeron al DJ y pusieron música de la mejor. Y yo le dirigí a Rebcca una mirada cargada de jódete-es-mío-vestido-lechuga.
Después nos quedamos para "limpiar"(en realidad hicimos más el tonto empapándonos con la manguera de incendios que Harry "accidentalmente" había abierto, poniendo más música, explotando los globos que había por el suelo, Zayn se subió a una mesa y empezó a gritar junto a Louis "Vas Happenin Carrots?" después de cantar forever young con el palo de una fregona, Liam cogió a Cris en brazos y le tiró un cubo de agua encima a lo que ella respondió tirándole cucharas, Erik nos cantó el himno español a grito pelado y todos acabamos partiéndonos de risa con sus gallos,...)
En general fue una gran noche. Fue legendaria. Y luego nos fuimos a casa a dormir la mona. Fin.
¡Que noooo! Eso solo fue una parte. Luego comenzamos a recoger en serio, pero yo me cansé enseguida y pasé del tema. Yo solo me había quedado mirando y aún así me habían castigado. Injusticia.
Así que los demás nos perdonaron a Cris y a mí el no hacer nada. Por eso Zayn y yo nos marchamos antes a su casa a "dormir"...en serio, se suponía que era a dormir.
No quisimos ir en limusina porque queríamos dejársela a los demás y aparte porque la casa estaba a quince minutos a pie. La excusa que Cris había inventado era que nos habíamos ido a dormir a casa de Eleanor. Su madre se quedó más tranquila porque los padres de Eleanor la dejaban poco tiempo fuera.
Cuando llegamos a su casa yo estaba más nerviosa que nada, cómo no. Pero por supuesto no lo aparenté.
Zayn me abrió la puerta y me dejó pasar primero, con su perfecta sonrisa.
Su casa era preciosa. Me gustaba incluso más que la de Harry. Era muy grande y tenía colores cálidos por todas partes.
Zayn me llevó a la cocina.
-Apuesto a que no has cenado nada-me dijo subiéndome a la encimera.
-Nop. Pero no tengo hambre-no pensé en lo que había dicho hasta que lo dije. Eso favorecía que tuviésemos que irnos a su habitación demasiado pronto-.Bueno sí, un poco.
Él me dirigió una media sonrisa y se puso a buscar en la nevera algo. Luego sacó un bol y lo metió en el microondas. Se quitó la chaqueta beige, mostrando una camiseta blanca que lo hacía más "fjfdhdkgkjgbd", esa era la expresión.
Comencé a mover las piernas con nerviosismo hacia delante y hacia atrás, esperando a que el microondas sonara de una vez. Y sonó.
Zayn sacó el bol, puso lo que había dentro en un plato y puso un mantel, un tenedor y un cuchillo en la gran mesa que había en la cocina.
-Ya está. Cocino genial-me dijo separando mi silla para que pudiera sentarme (era jodidamente caballeroso y eso solo incitaba a que me pusiera más)
-Oh, sí. Estás hecho todo un crack por calentar pollo y patatas.
-Niall estaría feliz con las patatas.
Me reí y me senté. Pero es que no tenía hambre…
-Me lo hizo mi madre especialmente para mí.
-¿El pollo?
-Sí, porque soy especial.
Pinché una patata y me la llevé a la boca. Estaba buena, sabía a patata. Después comí un pequeño trozo de pollo bajo la atenta mirada de Zayn. También estaba requete bueno.
-Sabe a pollo-lo miré fingiendo sorpresa.
-Es que me gusta verte comer.
-Oh, ¡genial!-dije masticando lentamente el pollo-.Es muy interesante.
-Lo es-afirmó él.
-¿No tienes hambre?-le pregunté-.Esta es tu cena.
-No... Y tú tampoco claramente.
Entrecerré los ojos.
-Si lo sabes, ¿para qué me das tu cena?
-Te dije que me gusta verte comer, y no has comido...tienes que meter energía ahí dentro.
Puse los ojos en blanco y me levanté para recoger. Zayn me detuvo.
-No, no, tú vete a poner el pijama y a meterte en mi cama que yo recojo.
"Ha dicho "mi cama", ya he muerto", pensé asintiendo como si nada. Luego que no disimulaba bien.
-No tengo pijama-caí en la cuenta cuando subía por las escaleras.
-Coge mi camiseta de fútbol que está en mi armario-gritó Zayn desde la cocina.
No podía usar ropa de sus hermanas, o era muy pequeña o muy mayor.
Subí las escaleras de dos en dos y me puse a buscar la habitación de Zayn. La encontré la primera porque era la primera que se veía. Me gustó profundamente su habitación. Las paredes eran azules oscuras y todo estaba en perfecto orden. Me paré a observar sus fotos de pequeño con unas gafas de sol más enormes que él, con una guitarra y un micrófono de juguete...si es que ya se le notaba que iba a ser guapo de cojones el niño. Tenía un equipo de música genial y un armario enorme repleto de chaquetas de universidad americanas. Encontré la camiseta muy rápido y me la puse igual de rápido. Había un problema: la camiseta me daba justo por debajo del trasero."Maldito Zayn Pervertido Malik", pensé mientras me analizaba lentamente ante el inmenso espejo que había al lado de su escritorio.
Zayn tardó poco en subir y tocó la puerta antes de entrar.
-¿Estás visible?-me preguntó.
-Más o menos, pero da igual.
Abrí la puerta y me él me miró de arriba a abajo lentamente, sonriendo.
-Me encanta, a ti te queda mejor que a mí.
-Eres un idiota-dije cerrando la puerta y quedándome de espaldas a ella mientras sujetaba el pomo con una mano.
-Y tú una estúpida y me gustas igual.
-Lo sé.
-¿Tienes sueño?-me preguntó. Zayn también parecía nervioso.
-No.
-¿Nada?
-Cero.
Los dos permanecimos en silencio un minuto.
-¿Por qué no te lanzas de una vez, Zayn Malik?-le pregunté. Si es que me encantaba ponerle nervioso.
-Porque no soy...no quiero que pienses mal de mí. No quiero hacer algo que no quieras hacer.
-¿Y qué pasa si yo quiero?
Zayn se mordió el labio. Punto para él de nuevo, ya me había puesto a mil con un simple gesto. Avanzó hacia mí y me besó despacio, apoyando sus manos en la puerta, a ambos lados de mi cabeza. La madera crujió. Lo besé más despacio aún y jugué con mi lengua entre sus dientes. Zayn me mordió el labio inferior y yo solté el pomo, lo llevé hasta el centro de la habitación y puse mis brazos a su cuello. Él me volvió a besar con más intensidad ahora y mis manos se metieron en sus bolsillos traseros.
-Joder, así no puedo controlarme-Zayn respiraba entrecortadamente.
-¿Quién ha pedido control aquí, estúpido?
-No lo sé.
-Yo no.
-No quiero que te arrepientas de esto.
-Pues no pares-le susurré.
-Te había imaginado diciendo esto de mil formas diferentes pero esta es la mejor de todas.
Está demás decir que mis bragas ya no estaban allí como por arte de magia pero lo cierto es que sí que estaban...aún. Pensé no deberíamos hacer mucho ruido solo por si acaso pero cuando le ayudé a quitarse su sexy camiseta blanca y mis manos recorrieron sus abdominales (muérete de envidia Rebecca) se me olvidó prácticamente todo.
Zayn se inclinó hacia delante y cuando su mano rozó mi espalda sentí una leve sacudida eléctrica. Me empujó suavemente sobre la cama hasta quedar tumbados. Me besó de la forma tan ilegal que me gustaba que tuve miedo realmente de perder el control antes de tiempo. Zayn se deslizó hacia abajo y me besó la tripa en un gesto increíblemente sexy como si lo hubiera hecho antes y lo fuera a hacer mil veces más. Yo lo cogí de los hombros suavemente y volví a llevar mi boca a la suya.
Él pegó más su cuerpo al mío y a partir de ahí nos olvidamos de la existencia de cualquier cosa que no fuésemos nosotros dos.