martes, 13 de marzo de 2012


Narra Cristina:

Después de que Anyelina me dejara sola con Liam, se notó que lo hizo aposta.., él me cogió de la mano y me llevó a sentarnos en unos bancos que estaban situados al lado de la piscina y comenzamos a hablar.
El estaba precioso con el traje que llevaba, tanto, que no podía apartar ni un segundo mi mirada de el, cosa que el debió de notar porque el tampoco dejaba de mirarme.
-Cris, hoy estas preciosa, y ese vestido te sienta muy bien- respondió Liam mirándome a los ojos.
- ¿De verdad? pues, mmm, muchas gracias por el cumplido, tu también vas muy elegante con lo que llevas- respondí entrecortadamente de lo nerviosa que estaba.
-Bueno Cris, hay algo que debo decirte y que no puede pasar de hoy...- dijo agarrándome de la mano.
-Pues dime, te escucho- en ese momento con la mano que me quedaba libre me cogí el mechón de pelo que se me puso en medio de la cara y me lo metí detrás de la oreja.
-Cris... desde que....- el no podía articular palabra de lo nervioso que estaba, yo le miré y le apreté fuertemente la mano mostrándole una sonrisa e indicándole que no debía de tener ningún miedo, que yo estaba a su lado, como siempre había hecho.
-La verdad Cris, no se como decírtelo, no se si vas a correr cuando te lo diga, vas a ignorarme, o te vas a tirar a la piscina, pero... te quiero y llevo enamorado de ti desde que te conocí.
Nunca me había esperado que mi querido rubiales me dijera eso, era como un sueño cumplido para mi, el tío mas mono que existía en el planeta me había declarado su amor como si fuera una película donde todas las princesas tenían un príncipe azul. Súper emocionada me abalancé sobre el y le abracé.
-Creo que eso significa que tú sientes lo mismo por mi- me susurró en el oído.
-Pues claro que si, es el momento más feliz de mi vida- contesté mientras me apartaba un poco de el.
El muy pillo aprovechó ese momento para cogerme de la espalda y dejar nuestras caras a 5mm la una de la otra, haciendo que yo pudiera sentir la respiración de Liam y viceversa. Yo le comencé a mirar los labios, esos que me ponían tanto, los que llevaba queriendo besar desde hacía mucho tiempo.... 
Acerqué mi cara un poco, sentía que nuestros labios se rozaban pero que no llegaban al beso, ninguno de los dos nos lanzábamos, pero gracias a un chico que le dio un pequeño empujón a mi rubiales conseguimos lo que llevábamos ansiando tanto tiempo.
El beso era húmedo, dulce, como si comiera una fruta, era un sabor muy especial, algo que nunca había probado, en resumen, me encantó! no quería que esa sensación se perdiera nunca y parecía que el tampoco quería que desapareciera, porque estuvimos besándonos más o menos durante toda una hora entera.
Cuando terminamos teníamos la boca seca y Liam fue a por unas bebidas, después de 5min regresó con dos vasos de Coca-Cola, porque como le había prometido a Anyelina que no iba a beber no me apetecía romper mi promesa. Estaba tan sedienta que me bebí el vaso de un trago y no me dí cuenta de que sabía rara, tan rara era la bebida que no me di cuenta de que todo me daba vueltas y yo me empezaba a reír con cualquier cosa. Liam que no se había fijado en el pedo monumental me cogió de la mano y me llevó a bailar una pieza lenta que estaba sonando en ese momento, como a mí en ese momento no me apetecía bailar me empecé a insinuar de que quería algo más que un beso, cosa que no era normal en mi, pero en ese momento en el que mis labios se juntaron con los de Liam vino Danielle a jorobarnos nuestro momento.
-Tú, lagarta, aparta tus manos y esos labios que tienes de mi novio.
-Eh, pero ¿que dices Danielle? que yo sepa Liam y tu cortasteis hace un mes y no habéis vuelto a hablar desde aquello....- respondí a la chica mega híper chachi del instituto, no me lo podía creer O.O
Como nadie la había contestado en tanto tiempo se acercó ami y me intentó arañar con esas garras de pantera que tenía, que por cierto eran muy feas, esquivé su intento de arañazo y sin querer la pegué un empujón haciendo que ésta cayera a la piscina.
-Cris, ¿estás loca? podría ahogarse- me dijo gritando Liam, nunca le había visto tan furioso y con esa cara que daba miedo :S
- Pero si no he hecho nada Liam, tu lo has visto- contesté entrecortadamente
Liam se quitó la ropa y se metió en la piscina para recoger a Danielle, estaban abrazándose, como si el mundo se fuese a acabar y querían que el último momento que recordaran es que habían estado juntos, yo me empecé a sentir mal y me fui corriendo dentro de la casa buscando el baño más cercano para encerrarme y poder llorar a gusto.
Una vez me metida dentro de el baño comencé a llorar desesperadamente, intentando pensar que esto no había pasado, que en realidad yo me había quedado dormida en el sofá de mi casa mientras Anyelina se estaba preparando para la fiesta de Hazza, pero eso no era verdad, todo había pasado y debía apechugar con lo que había pasado y no derrumbarme, como siempre decía yo lo hecho echo está y no me debía acobardar, tenia que ser fuerte.
Después de un rato acicalándome para no demostrar que había estado llorando alguien llamo a la puerta del baño, cuando abrí resulto que era Niall. Mi irlandés de sonrisa Colgate.
-Cris, Liam te está buscando, no parece muy contento, ¿que ha pasado?- me dijo preocupado por mi, el notó que había estado llorando porque no paro de acariciarme la cara.
-Pues, resulta que...- le conté todo lo ocurrido y Niall que sabía que Danielle era una fresca me contesto que no debía de preocuparme por eso, que ella era así desde siempre, si alguien tocaba lo que antes era suyo se enfrentaba a esa persona porque tenía aires de que todo estaba bajo su control y su dominio aunque no fuera así y que con respecto a Liam que el es muy caballeroso, le gusta ayudar a la gente y que el me quería ami, siempre que yo no estaba cerca de el les preguntaba acerca de donde me encontraba o simplemente repetía mi nombre todo el rato porque me echaba de menos.
Eso me hizo sentirme mucho mejor, le dí las gracias a Niall por lo que me contó y salí del baño con el, nada mas salir me encontré con Liam, que me miró durante un segundo con una mirada gélida y subió las escaleras hacia el piso de arriba. Yo le seguí y le llamé unas cuantas veces, pero el no me contestó y entró en una de las habitaciones cerrándome la puerta en las narices, pero antes diciéndome que me fuera a casa, que le había estropeado esa noche y que no quería verme más durante ese día.

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