martes, 13 de marzo de 2012

Narra Anyelina:
Hoy era la fiesta. No era realmente fan de las fiestas en casa, y menos cuando no conocía ni a la mitad de la población adolescente inglesa de mi insti, pero había que integrarse lo mejor posible. Yo era más de discotecas y el botellón en verano con los amigos, y aunque no bebía siempre estaba bien estar allí con ellos. Cristina estaba guapísima con aquel vestido negro de gasa fina y esos botines brillantes. Comencé a bromear con ella y a decirle que estaba "BrilLIAM", entonces ella comenzó a jorobarme con "amaZAYN" y "extraordinHARRY". Tuve que reírme. Aunque teníamos unos vestidos alucinantes, me esforcé al máximo en hacerle unos tirabuzones perfectos a Cris, quedaron de miedo. Yo sencillamente me eché el flequillo hacia atrás en forma de tupe muy poco abultado y dejé el pelo liso. Me gustaba como íbamos. Aunque... 
-Cris, ¿por qué vamos tan rematadamente guapas a una fiesta en casa de Harry como si fuera la graduación? 
-Porque las fiestas de Harry son así. No creas que es en plan fiesta mediocre...lo suyo es en plan bien hecho. Verás su pedazo casa. 
-Lo estoy deseando-dije, mientras metía en mi pequeño bolso el brillo de labios-.Esta noche nada de alcohol. 
-Vale, sabes que no bebo. 
Le sonreí y esperé a que acabara de ponerse el rímel. 
No le había dicho a Cris que Liam iba a venir a recogerla. Era una sorpresa, por eso cuando Liam apareció en el umbral de la puerta a Cris casi le da un telele. 
-Vamos, ¿no?-dijo él con una sonrisa muy amplia. 
Cris parecía estar en una nube. Liam estaba muy guapo: llevaba una camisa de cuadros azul oscura de Tommy Hilffiger bajo una chaqueta de traje también del mismo color y unos pantalones vaqueros que le quedaban como un guante. Su pelo rubio oscuro medio rizado brillaba igual que sus ojos marrones. Cris le cogió por el brazo. Pensé que sería la sujeta-velas-number-one pero descubrí que Niall estaba detrás de Liam con la cabeza gacha. Tambien estaba precioso. Me fije en su camiseta de mangas cortas verde que ponía "free hugs". Qué mono era, por dios. Tenía que darle un abrazo gratis definitivamente. Le miré sonriéndole y me encogí de hombros. Niall sonrió también con su preciosa sonrisa y se puso a mi lado. Juntos fuimos detrás de Cris y Liam andando hacia la fiesta de Harry. 
No hacía nada de frio, estábamos en plena primavera y la temperatura era muy agradable. Durante todo el camino Niall me habló de que para el también había sido un poco difícil adaptarse a la vida allí puesto que él era irlandés y llevaba en Inglaterra solo dos años. Pero me contó que Zayn, de los cinco su mejor amigo, le había hecho adaptarse perfectamente. Me costó creerlo. 
Me gustaba Niall, era un chico que se hacía querer. 
Llegamos en diez minutos escasos y nos paramos en la puerta. La casa de Harry era de lo más grande. Había adolescentes por todas partes, algunos llegaban en coches geniales, otros andando y otros en moto. Cristina recibió una llamada de su madre. Lo típico: no bebas, pórtate bien, no hagas tonterías (sinónimo de no te metas en la cama con un tío), y no vuelvas muy tarde...confió en ti. No pasaría nada, como mucho la tontería máxima que haría Cris sería besar a Liam, y eso ni siquiera se considera tontería. 
Entramos a la preciosa casa. El ambiente de dentro era muy diferente al de fuera. La casa de Harry era genial, muy bonita, era perfecta, grande. Al parecer Harry había quitado las cosas que podían romperse porque había espacios vacíos muy visibles. Estaba tan lleno que me costó seguir a Cris. Fuimos al jardín, que como no, tenía una piscina aún sin nadie dentro. La música estaba a un nivel normal. Liam y Niall se ofrecieron a traernos algo de beber pero me adelanté y me las arreglé para tratar de dejarles solos a él y a Cris. Niall captó mi plan al vuelo y me siguió. No me costó abrirme paso entre la gente porque Niall era un cielo y lo hacía por mí. Niall se paró frente a mí y comenzó a hablar con el estúpido-egocéntrico al que había estado evitando, igual que él a mí, durante toda la semana. 
-Creí que no vendrías-dijo Niall dándole un leve golde el hombro con el puño. 
-Las fiestas de Harry siempre son legendarias-contesto él, sonriendo. 
Muero, pensé. Nunca le había visto sonreír. Era incluso más guapo todavía. Era imposible serlo, pero lo era. Era perfecto. Traté de no mirarle tanto. Pero estaba diferente...seguía teniendo su pelo hacia arriba pero se lo había cortado un poco, y aquella sonrisa en su cara le quedaba perfecta. Pero no había cambiado su estilo de ropa: llevaba una chaqueta de universidad americana (esta vez roja de Lacoste) encima de una camiseta medio gris de cuello de pico y unos vaqueros casi negros. Mas buenorro...y muere. 
Pareció darse cuenta de que yo estaba allí porque me miró con esa mirada interesante y seria suya. Pero lo que no me esperaba era que me sonriera. Entonces mi corazón dio un vuelco, pero disimulé lo mejor que pude sonriéndole levemente y desviando la mirada hacia donde se oía mi nombre. 
-¡Anyelina!-Harry bajaba por las escaleras muy deprisa, abriéndose paso. 
Me reí. 
-Creí que no vendrías-dijo cuando llegó a mi altura-.Es genial que estés aquí. 
Me cogió la mano y mis ojos fueron a posarse en los verdes de él. Otro guapo vestido todo con chaqueta americana roja y camiseta negra. 
-Eh...bueno, me dijeron que tus fie... 
-Estas guapísima, me encanta-me cortó-.Ojalá te pudieras quedar a dormir. 
-¿Has bebido alcohol o algo?-le pregunté alzando una ceja. 
Harry rió con su risa de niño. 
-No, claro que no. Pero estaría bien que te quedaras conmigo toda la noche. 
Ahora mi mirada se desvió hacia Zayn. Juro que fue sin querer. Él hablaba con Niall pero cuando lo miré se calló, parecía esperar mi respuesta. Pues se iba a joder, pensé. 
-Sí, estaría bien, pero solo a dormir. 
-Baby, si te quedas conmigo haremos de todo menos dormir-dijo riendo de nuevo-.Con una chica en mi casa no se duerme. Pregúntale a Zayn. 
Pero Zayn ni se dignó en mirarle y dio media vuelta. Su pelo negro se perdió entre la gente. 
-¿Qué le pasa, Hazza?-preguntó Niall. 
-Déjale, ahora se le pasará...es bipolar. 
Niall rió, como siempre. Una chica muy mona le preguntó algo y enseguida comenzaron a hablar. Harry cogió mi mano de nuevo y me llevó a la cocina. Menuda cocina. Parecía de programa de televisión. Aparte de Louis y Eleanor, una chica que iba a mi clase de francés, la cocina estaba vacía. 
-¿Y tú qué vas a tomar?-me preguntó Harry. 
-Nestea. 
-Nada de alcohol...chica sana. 
-¿Es que acaso tú bebes? 
-No-dijo con una sonrisa pícara. 
-Yaa...claro -le sonreí yo. 
-Cris siempre toma Coca-cola así que...-susurró sacando las bebidas del frigorífico y poniéndolas en la encimera-.Liam puede venir a buscar su bebida el mismo. 
Me guiñó un ojo cuando le sonreí. Me dispuse a coger las bebidas pero Harry se puso delante de mí. 
-Yo las llevo. Tú quédate aquí. 
-Pero la fiesta está ahí fuera. Aquí me aburriré. 
-Espérame a que vuelva-me pidió con una sonrisa demasiado mona. 
Suspiré y subí de un salto a la encimera. 
Harry tardó un rato en volver. Louis y Eleanor se habían marchado ya y yo me había quedado sola allí. Iba a marcharme cuando la cabeza rizada de Harry apareció por la puerta. 
-Llegué. 
-Has tardado mucho. 
-Lo sé, lo siento -se disculpó plantándose delante de mí-.Soy el anfitrión, no me han dejado venir antes. 
-Debería reunirme con Cristina-dije. 
-Nah, nah...ahora está muy ocupada. 
-Pero puede enfadarse por estar sola, tenemos que hablar... 
-No puede hablar. 
-¿Por qué? 
-Tiene la boca ocupada. 
Me quedé con cara de Pokerface. Harry rió con ganas. 
-Liam tiene la culpa...llevan una hora morreándose-me aclaro calmándose. 
-Eso es bueno, ¿no? 
-Claro, Liam lleva queriendo a esa chica desde que vino de España y le ayudó a superar muchos de los problemas que tenía. 
No me había dado cuenta de que Harry y yo estábamos en una postura muy extraña pensándose mal. Yo encima de la encimera, él delante de mí con las manos apoyadas a ambos lados de mis piernas. Casi me muero al darme cuenta. Pero a él no parecía importarle. 
-Deberíamos quedar mañana-dijo bajando la voz potente que tenía. 
-¿Nosotros?-Soy tonta, era evidente. 
-Sí. 
-¿En tu casa...y en esta postura?-pregunté cuando Harry se acercó tanto a mí que podía sentir su respiración-.No...gracias. 
-No me refería a eso-dijo a la vez que posaba sus manos en mis piernas. 
Juro que me estaba volviendo loca sin ni un mililitro de alcohol. Solo con su voz ya estaba hiperventilando. 
-Ah, ¿no?-dije cuando el posó su frente en la mía-.Pues no lo parece, Harold. 
-No soy de esos... 
-Cuesta creerlo. 
-Puedo demostrarlo. 
-Estoy esperando. 
Harry me cogió de la cintura y me bajó de la encimera, dejándome pegada a él. Su boca estaba a tres centímetros de la mía. Iba a besarlo. Íbamos a besarnos. Pero mi estúpida mente se bloqueó y el nombre de "Zayn" resonó por mi cabeza. Quise pegarme en toda la cara. La puerta de la cocina se abrió de repente y la preciosa cara de Zayn apareció por ahí irónicamente. Genial. Qué suerte tengo, pensé. 
Me aparté un poco de Harry. 
-Lo siento, Hazz, no sabía que estabas aquí-dijo, bajito. 
Harry frunció el ceño. 
-¿Me buscabas a mi? 
-No, a ti no-dijo mirándome fugazmente-.Da igual, lo siento. 
Zayn dio un portazo y desapareció. Asco de vida. Pero Zayn no tenía derecho a enfadarse. Ni un poco. Nada. Aun así me sentí mal. 
-Que raro-murmuró Harry. 
-Tengo...tengo que ir al baño. 
Harry asintió y me dejó marchar. Fui a buscar a Zayn. Necesitaba una explicación sobre su comportamiento. Lo busqué en las habitaciones, los baños, el salón, el jardín enorme. Pregunté incluso. Vi que Cristina estaba super cerca de Liam y actuaba de forma rara. Esperaba que no hubiese bebido si no quería probar mi furia. Seguí buscando a Zayn, volví a subir arriba. Escuché voces en el pasillo. 
-¿Por qué ella? 
-Porque la quiere, Danielle-dijo la voz de Zayn. 
Danielle era la jefa del club de animadoras de futbol del insti. Era muy popular y bastante guapa. Era ex novia de Liam. No le caíamos bien ni Cris ni yo por ser las mejores amigas de los tíos guapos del insti. Qué ilusión. 
-Rompimos hace un mes...no se puede olvidar así como así. 
-Eso es cierto-la voz de Caroline también habló. 
Caroline era Danielle número 2. Las dos eran las guapas geniales ouh-yeah del insti. 
-Habla con él, yo solo sé que Cris es mejor que tú mil veces -Zayn habló con calma. 
Las dos resoplaron y pasaron como una exhalación por delante de mí, mirándome mal, cómo no. Cuando me asomé a dónde se suponía que debía estar Zayn, él ya no estaba así que supuse que se habría metido a alguna habitación de esas. Abrí la puerta: habitación de Harry. La siguiente: los padres. La siguiente: la biblioteca. Pedazo biblioteca. Entré por curiosidad y me quedé porque él estaba allí, de espaldas, mirando cómo la gente se volvía loca en el jardín con una canción de Katy Perry, puesta por segunda vez: Last Friday Night .Me acerqué a él. 
-¿Zayn?-dije bien su nombre (punto para mí) 
Zayn se volvió hacia mí. Más guapo que nadie...mierda. 
-¿Qué? 
-Lo de antes, con Harry...yo, bueno... 
-No tienes que explicar nada. No te lo he pedido. 
-Entonces, ¿por qué te enfadas? ¿Por qué te vas así sin más? ¿Por qué me odias? 
Calma, calma, no le mates. 
Zayn alzó una ceja. Me enervaba, en serio. Qué ganas de pegarle y besarle a la vez. 
-En serio, me pones nerviosa. Eres un estúpido egocéntrico que solo se gusta a sí mismo y que no puedes expresar tus sentimientos porque...argh, dios, no te soporto-le solté dando media vuelta. 
Zayn agarró mi brazo con fuerza. 
-Suéltame si no quieres que grite. 
-No vas a gritar. 
-¿Qué no? ¿Qué no?-tomé aire para hacerlo, pero él fue mas rápido y tapó mi boca con su mano-.xzjdjrjkdshdsv-balbuceé. 
-Shh. 
Le fulminé con la mirada. Quitó su mano, pero no me soltó. 
-Déjame, Zayn Malik. Déjame ir. No quiero verte, ¿no lo entiendes? 
-Eras tú la que iba a besar a mi mejor amigo. Soy yo el que no debería querer verte. 
-¿Y qué más da si beso a millones de chicos? ¿Qué más te da? No debería molestarte...porque eres imbécil y egoísta y narcisista y... 
-¿¡Podrías dejar de insultarme!? 
-¡No! No me da la gana. Suéltame ya-dije tratando de liberar mi muñeca de su mano-.Déjame irme, por favor. No quiero estar aquí. Debería haber besado a Harry en tus narices. 
-Pero no lo hiciste. 
-Eres lo peor, Zayn. 
-Eres insoportable. 
-Pues suéltame. 
-No quiero. 
-Entonces me soportas... 
-No, es que me gusta verte sufrir por mi presencia. 
-Eres un idiota impresionante. Te odio. 
-¿De verdad?-dijo acercándose a mí considerablemente. 
-Suéltame. Punto. Quiero irme. 
-No. Repite eso. 
-¿El qué? 
-Que me odias. 
Zayn estaba demasiado cerca. Mucho. Más que Harry. Quería besarlo, más que a Harry. 
-Te-o-di-o -lo dije lentamente. 
-No te creo. 
-Me estás haciendo daño, Zayn. 
Zayn aflojó un poco su mano. Mi muñeca estaba roja. Se iba a enterar el niño este. 
-Eres un bruto y un imbécil. 
-Y tú eres odiosa. 
-Vale. 
-Pues eso. 
-Me parece bien-dije levantando la barbilla. 
-Y a mí. 
-Pues suelta. 
-No. 
Zayn acercó su boca a la mía de repente me bes  .Al principio traté de apartarle con la mano que me quedaba libre pero cuando puso sus manos en mi cintura me morí allí mismo. Por favor...lo estaba besando. Al chico que me caya tan mal, lo besaba y me gustaba. Mucho. Mi respiración era calmada como la suya...era todo perfecto. Él era perfecto. 
Zayn sonrió mientras me besaba, deteniendo el beso un segundo, pero volvió a besarme más lentamente incluso que antes. Cuando aparto su boca sexy de la mía (a partir de ahora se llamaría el chico de la boca sexy), me quedé como si me hubiesen arrancado algo vital. 
-¿Me sigues odiando ahora? 
-Sí. 
-¿Por qué? 
-Porque no me has soltado. 
-Lo he hecho. 
Me di cuenta de que lo que decía era cierto. Qué guay...me había quedado allí besándole felizmente. Mierda...me gustaba el chico guapo interesante. Típico en mí. 
-Siento haberte dado a entender que te odiaba. Nunca te he odiado...solo me pareciste diferente a las demás y me intrigaste. 
-Pero, Zayn... 
-Déjalo. No quiero discutir contigo más...solo quiero que nos llevemos bien. 
Parecía sincero. 
-Quiero intentarlo contigo. 
-Apenas nos conocemos, ¿sabes? 
-Sí. Puedo esperar. 
Cerré los ojos y suspire. Qué difícil iba a ser aquello.

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