domingo, 22 de abril de 2012

''Don't wanna be reminded...don't wanna be seen''



Narra Anyelina:
La madre de Zayn era idéntica a él. Eran igualitos. Zayn tenía un poco de su padre pero no logré encontrar el qué. Cuando su madre me hablaba, muy amable por cierto, creía que hablaba con Zayn.
Sus hermanas eran guapísimas. Y la pequeña era más mona que cualquier niña que hubiese visto antes.
Al principio tenía muchísima vergüenza y apenas hablé pero después de que todos me tratasen como si me conociesen de toda la vida me relajé un poco más. Zayn se pasó toda la tarde mirando mis gestos y todo lo que hacía. También parecía intrigado en lo que pensaban sus padres sobre mí. Si él estaba así...pues yo peor.
Sus padres me cayeron tan bien que el tiempo pasó volando. Me pidieron volver más a menudo y no hacerle caso a Zayn cuando desvariaba. Por supuesto, se alegraron al saber que mi madre llegaría al día siguiente y quisieron conocerla. Mi madre estaba divorciada de mi padre, se divorciaron cuando yo tenía cuatro años así que no fue ni difícil ni traumático para mí porque no me enteré de nada...y ellos trataron de que no me diera cuenta también.
-¿Lo has pasado bien?-me preguntó Zayn tras despedirme de todos y salir a la calle.
-Sí, me gusta tu familia-contesté con una sonrisa.
-Me alegro. A ellos también les has gustado mucho.
-Ah, ¿sí?
-Sí-afirmó pasando su mano por mi cintura-.Me lo ha dicho mi madre.
Me pareció que Zayn era el preferido de su madre. No es que tuviese un preferido, pero había como cierta debilidad por él.
-¿Y qué dijo exactamente?
-Que eres una buena influencia para mí. Que le gustas.
¡Felicidad!
-¿Y qué dijo tu padre?
-Que eres muy mona y que eres una buena influencia para mí.
Zayn se rió cuando aluciné. No era ni buena ni mala influencia...Zayn no tenía una mala conducta, ¿no?
-Pero, ¿en qué te influenciaría yo si tú ya eres...bueno?-alcé la cabeza para mirarle.
-No siempre. Ya sabes...no les gusta que fume y ahora lo estoy dejando.
-Zayn, nunca te he dicho que dejes de fumar. Está mal sí...pero yo te quiero igual. Eso no es un problema para mí.
-Lo sé, pero ya sabes cómo son los padres.
Asentí en silencio. No me consideraba en absoluto una buena influencia para Zayn. Yo no influenciaba en nada a nadie. Bueno, tal vez a Cris, que ahora estaba menos loca que antes...pero lo de la lotería había mandado al traste mis planes.
-Ya hemos llegado-me dijo a pesar de que era evidente.
Me quedé callada mirando al suelo. El día había ido genial, pero aún así había algo que me impedía sentirme del todo bien.
-Dime qué te preocupa.
-Nada.
Zayn esperó a que le dijera algo más creíble que mi simple y falso "nada".
-Solo estoy un poco nerviosa porque mi madre llega mañana. Solo eso, de verdad.
-Creo estarlo un poco más que tú.
-Y yo creo que le gustarás. Tú eres más que perfecto-le besé la mejilla y solté su mano.
Me di la vuelta y subí las escaleras de la entrada. Cuando llegué a la puerta me giré. Zayn seguía allí, con las manos en los bolsillos y mirándome con esa mirada de vampiro adolescente que me dejaba sin sueño por las noches.
-Te quiero-lo dije tan bajo que apenas me escuché.
Leí sus labios cuando él me dijo lo mismo. Sonreí levemente y entré en la casa.

El día siguiente me levanté con dolor de cabeza. Pero tenía que ir a recibir a mi madre al aeropuerto y la madre de Cris, antes de irnos, me dio una aspirina que me hizo sentir mejor.
Me vestí lo mejor que pude puesto que mi madre era una tiquismiquis con la ropa. Tenía un estilo increíble e iba siempre perfecta. Y si yo no iba perfecta tendría problemas serios con ella.
Cuando estuvimos en el aeropuerto y encontramos la puerta por la que salían recibí un mensaje de Zayn: <<Buenos días, princesa>>.Me hizo sonreír al instante. Sabía que mi película favorita era "La vida es bella" y que esa frase me encantaba, sobre todo cuando la decía él.
Cris me dio un codazo y me señaló a mi madre, que venía junto a mi tía, mi tío y mi primo pequeño empujando el carrito y como si fuera una actriz famosa super "cool". No me di cuenta de que la echaba tanto de menos hasta que la abracé con fuerza como una niña.
-Mami, no llores que tampoco es para tanto-le dije cuando me separé de ella.
Era la mujer más sensible que existía. Incluso lloraba cuando veía "El diario de Patricia" cuando yo era pequeña.
Mi madre trató de hacer lo que le pedí y me sonrió con felicidad. Abracé a mis tíos y mi primo se subió a mi espalda como un koala. Mi tío, que me había enseñado a hablar inglés bastante bien puesto que era profesor y sabía otros cuatro idiomas más me habló únicamente en inglés.
Mi madre le agradeció a la madre de Cris un millón de veces el haberme cuidado tan bien. Después nos fuimos a comer a un restaurante muy mono todos juntos antes de ir al hotel que tenían reservado en el centro de Londres.
Mientras todos los adultos hablaban de política y de los planes futuros, Cris y yo pasamos de ellos y hablamos en bajito.
-Que no te pongas nerviosa, estúpida-me dijo por millonésima vez-.Ya te he dicho que cuando mi madre vio a Liam ayer se lo tomó bastante bien.
-Pero mi madre no es la tuya. La mía querrá pasarle por el polígrafo y le someterá a una prueba de alcoholemia.
-Zayn no bebe y...no tiene nada que ocultar.
-Ya, ya...pero, ¿y si no le gusta?
-¿Has visto a Zayn?
-Sí.
-Pues eso. Le pasará como a Liam. Mi madre le vio que era monísimo y muy educado y ahora la tiene en el bote.
Me reí. No podía imaginarme la cara que dijo Cris que puso Liam cuando su madre entró en la habitación. Por suerte ya estaban vestidos.
-Si mi madre pillase a Zayn en mi habitación y le dijera al instante que es mi novio me cruzaría la cara delante de él de fijo.
-Tu madre tiene mucho carácter-admitió Cris.
Suspiramos a la vez y nos comimos el trozo de tarta de queso que acababa de poner el camarero frente a nosotras.
Después del restaurante fui a casa de Cris a recoger todas mis cosas y a organizarlas en las maletas. Me despedí de Cris y las llevamos al hotel. Estuve con mi madre toda la tarde pero no pudimos hablar porque estaba cansada. Al día siguiente mis tíos, mi primo, mi madre y yo pasamos la mañana juntos haciendo turismo por Londres. Por la tarde-noche salí a dar una vuelta con mi madre a solas. Como no sabía casi nada de inglés yo le traducía todo.
Intenté hablarle de Zayn y de las ideas que se me estaban pasando por la cabeza. Pero aparte de que no tuve valor le hablé únicamente del instituto, las notas, los profes y la convivencia con Cris. Cuando llegamos al tema de los amigos mientras comíamos un helado y paseábamos por un parque lleno de gente debido al buen tiempo que hacía, me puse más nerviosa.
-¿Cómo se llaman? Háblame un poco de ellos.
Mi madre y yo teníamos mucha confianza. Demasiada. Por eso me daba tanto miedo su reacción.
-Bueno...está Niall-comencé visualizando sus ojos azules y su pelo rubio en mi mente-, es una monada y es un chico con el que puedo contar siempre. Después está Liam, el novio de Cris, muy buena persona. También está Louis, gracias a él me he reído más que nunca en estos meses.
Mi madre me escuchaba, atenta.
-Harry tiene unos rizos preciosos y fue el primer chico que entabló conversación conmigo. Es genial.
-¿Acaso te gusta Harry?
-No. Harry no me gusta.
-¿En serio?-mi madre me miró por encima del hombro.
-Que no, pesada.
Qué mierda era a veces tener una madre joven, se enteraba de todo.
-Vale, vale.
-Y también está Alfredo, pero ya le conoces.
-Sí.
-Y Eric es su amigo, también español pero vive en Estados Unidos. Y, bueno...-cogí aire-, luego está Zayn.
-Bonito nombre-mi madre pareció pensativa-.Y, ¿cómo es?
-Zayn es...es...no sé, es Zayn-traté de no poner cara de tonta como siempre que hablaba de él y de medir mis palabras-.No sé cómo explicarlo.
-Vale. ¿Es guapo?
-Mucho-"vamos Anyelina, hazte la indiferente".
-Mmmm...-mordisqueó su helado de chocolate-.Has descrito a todos menos a Zain... ¿Zain se dice?
-Zayn, como "cein".
-Am, pues eso, a Zayn.
-Zayn es Zayn, es perfecto-susurré.
Mi madre me miró detenidamente.
-Te gusta, ¿no?
-Sí. Y le gusto.
-Eso está muy bien-sonrió guiñándome un ojo.
-Pero...si fuésemos novios, ¿crees que funcionaría?
Ella se puso medio seria, como meditándolo.
-Anyelina Esther Brito González-(sí mi nombre es muy raro, pero es así)-, ¿quieres decirme algo?
-No realmente. Zayn me gusta, yo le gusto, quiero presentártelo, quiero quedarme aquí y quiero estudiar la universidad aquí.
Dios...lo he dicho sin pensar. Muy bieeeen, mema de la vida.
-No estás pensando con coherencia ahora mismo.
-Sí. Sí que lo hago.
-Anyelina, no puedes quedarte aquí.
Quise dejar de escucharla en ese instante.
-¿Por qué?
-Porque nuestra vida está en España.
-Yo puedo vivir aquí.
-Pero yo no quiero tenerte lejos de nuevo. Si te pasa algo no estaría cerca de ti.
-Pero estaré bien, mami. Quiero esto.
Mi madre suspiró con exasperación.
-No. Solo llevas aquí dos meses y medio y ya crees que todo estará bien. No puedo dejarte aquí.
-¿Y qué pasa con lo que yo quiero? ¿Eso no cuenta? Mi opinión es una mierda.
-No lo es. Pero eres demasiado joven para esto.
-Voy a cumplir dieciocho en menos de dos semanas. No soy tan joven.
-Anyelina, no voy a cambiar de opinión.
Mis ganas de morir aumentaron.
-No quiero dejar...
-¿El qué? Te recuerdo que no querías venir.
-No quiero dejar a Zayn-sentí que mis lágrimas se empujaban entre sí por querer salir.
Mi madre calló.
-Lo quiero como no había querido a ningún chico en mi vida. No quiero que todo se vaya a la mierda por algo que puede evitarse.
-Zayn solo es un chico.
-No lo es, es mi chico. Es mi novio.
-¿Y por qué no me lo habías contado?
Se me quitó el hambre y tiré el helado a una papelera.
-Porque...porque tenía miedo. Tenía miedo de todo.
-Pero siempre me has contado todo.
-Y por eso te lo cuento ahora. No quiero irme.
Mi madre parecía incómoda. Y cuando estaba incómoda era porque iba a decir algo que no me iba agradar oír.
-Si vas a decirme que no... Puedes ahorrártelo. No quiero oírlo.
-Ya lo entenderás, Anyelina.
No contesté. Miré hacia otro lado y le pedí que me dejara volver al hotel. Ella se fue con mi tía de compras. Cuando llegué luché por no llorar y mantener la calma. No quería estar en el hotel esa noche, prefería pasarla con Zayn...y tratar de reunir el valor suficiente para contarle que...ni siquiera quería pensarlo.
Cuando me dispuse a llamar a Zayn me di cuenta de que tenía seis llamadas perdidas suyas. Lo iba a llamar pero recibí la séptima antes de hacerlo.
-Me tenías preocupado, ¿sabes?-dijo cuando le saludé-.Sé que estás con tu madre pero...es raro que no enviases un mensaje.
-Lo siento, Zayn.
-¿Te pasa algo?
-Sí, ¿puedo verte ahora mismo?
-Claro. ¿Quieres que vaya a buscarte?-parecía preocupado.
-No hace falta, puedo ir yo.
-Pero sabes que iré igualmente.
-Está bien. Te espero en la puerta del hotel, ¿vale?
Él estuvo de acuerdo y se despidió de mí. Solo cogí el móvil y salí de la habitación.
Bajé en menos de dos minutos y cuando estuve fuera intenté pensar en lo que le diría. Pero no quería decírselo tampoco. Yo no quería dejarle. No quería que nada ni nadie nos separaran. Ahora que todo era perfecto se destruía sin remedio.
Zayn llegó en quince minutos. Iba a saludarme con un beso, pero vio mi expresión y paró en seco.
-¿Qué te pasa?
-Zayn, vuelvo a España en tres días. Pero para siempre.
Él no dijo nada. Sus ojos mi miraban sin verme realmente. Estuvimos así en silencio como cinco minutos. Me dolía respirar, me dolía verle así por mi culpa.
-Zayn, por favor di algo.
-¿Por qué?-parecía confundido-. ¿Hice algo mal?
-No. No...Tú no hiciste nada. No quiero que pienses eso.
-¿Entonces?
Zayn parecía estar pasándolo realmente mal y me di cuenta de lo mucho que me quería.
-Mi madre no me deje quedarme aquí.
-Pero...creí que te quedabas a acabar tus estudios.
-Ella no quiere. Tengo que volver.
Zayn agachó la cabeza.
-Siento que haya pasado esto-dije.
-Nadie tiene la culpa de enamorarse. Si tiene que ser así, que así sea.
-Pero yo no quiero irme.
-Lo sé. Pero tienes que hacerlo.
Su comportamiento cambió en tres segundos. Parecía indiferente ahora."Dios, dime que me quede y no me importará nada más. Dilo y me quedaré", pensé.
-¿Es que no te importa?
-Es que como has dicho, esto no llevaba a ningún sitio.
-¿No te importa?-repetí.
-No realmente. Así tiene que ser. Lo siento.
Mi corazón se rompió en millones de cachitos, y por muy cursi que suene así fue.
-No te creo-dije tragando saliva.
-Créeme, sabes que lo que digo es cierto. Me conoces bien.
Quise que lo que me decía fuese mentira. Pero a juzgar por sus actos la realidad era una mierda.
-Lo siento.
-No quiero que te disculpes-las lágrimas salieron de mis ojos tras estar retenidas tanto tiempo.
No quise que me viera llorar. Odiaba que me viesen llorar.
-¿Por qué lloras?-algo en su voz me decía que le importaba. Pero no estaba segura.
Me enfadaba llorar delante de un chico.
-Tienes razón, esto fue una pérdida de tiempo desde el principio. ¿Puedo pedirte una última cosa?
Zayn esperó.
-No quiero verte-me maldije a mí misma-.Sé que tal vez a ti no te importe, porque te dará igual, pero a mí sí.
-No me verás si eso es lo que quieres.
Apreté los dientes. Aquello era lo peor que me había pasado en la vida.
-Vale. Bien-me di la vuelta para deprimirme en la habitación pero él me detuvo.
Zayn cogió mi brazo. En ese momento recordé aquella vez en la biblioteca de Harry cuando cierto chico de chaqueta americana roja de universidad me cogió del brazo de la misma forma que ahora y me obligó a permanecer junto a él discutiendo hasta que me robó un beso. El beso que había dado comienzo a todo. Me dolió tanto recordarlo que quise pegarme a mí misma.
-Zayn, suéltame-la Anyelina del recuerdo había dicho lo mismo, pero a diferencia de ella, la Anyelina de ahora hablaba en murmullos y no con enfado.
-Lo siento.
-No quiero que te disculpes. No necesito que te disculpes. Solo déjame.
El Zayn del recuerdo me besó de repente.
-Lo haces difícil. No debería acabar de este modo.
-¿Ah no? Pues, ¿qué te parece así?: No quiero volver a verte más, quiero olvidarte y olvidar que te has convertido en lo más importante para mí cuando yo solo he sido la chica que te ayudó a olvidar por un momento a la estúpida que te rompió el corazón. Justo como estás haciendo ahora conmigo.
-Anyelina, te ibas de todas formas. No te ibas a quedar aquí…los dos los sabíamos.
-Iba a intentarlo, iba a intentar conseguir como fuese quedarme solo por ti. Mi madre no ha tenido que destruir nada entre nosotros porque ya lo has hecho tú sólo.
Me deshice de su brazo y entré en el hotel, tratando de que nadie me viera llorar como una estúpida. Cuando cerré la puerta a mis espadas resbalé por ella hasta quedar sentada con las rodillas flexionadas. Lloré como tres horas seguidas y sin parar. No cogí las llamadas de Cris, ni las de Liam, ni las de Harry en los siguientes días. Cuando mi madre me encontró hecha puré me abrazó con fuerza.
-Anyi, dime...dime qué te pasa.
-Me ha dejado mamá...Zayn me ha dejado-lloré y enterré mi cara en su regazo.
De verdad nunca creí que sería la niña estúpida que lloraba por los chicos.
Mi madre trató de calmarme. Lo consiguió en poco tiempo. Solo ella lograba ese milagro en mí. Me dijo que tal vez lo que sentía por él me había cegado y no había visto la realidad. Pero yo no quise pensar en que la realidad era que Zayn no me había querido porque en mi realidad Zayn todavía me saludaba con un "vas happenin?",me besaba lentamente, me decía "odiosa" con su voz perfecta, me miraba con aquellos ojos perfectos suyos...en mi realidad Zayn se colaba en mi habitación todas las noches, Zayn me susurraba al oído, se peleaba con Harry por mí, me cantaba "Let me love you" cuando subíamos al tejado de la casa de Cris y me quería. Esa era mi realidad. La que había desaparecido tras unas cortas palabras.
Y yo simplemente no podía con aquello.


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